jueves, 25 de octubre de 2018
La leyenda de la novia asesina.
Por Gerardo Pagano
Esta leyenda proviene de Ciudad de México en la que en una época no aclarada vivía una hermosa joven de buena familia que ya había entrado en edad casadera.
Leyenda de la novia asesina
La leyenda dice que muchos hombres de la ciudad cortejaban a una joven de buena familia esperando obtener sus favores, pero la joven era un tanto presumida y no parecía conformarse con ninguno de los galanes que la acosaban.
Sus padres la animaban a hacer su elección, pero ella demoraba el momento, no por falta de interés sino en pos de conseguir al mejor partido.
Fue así que la joven conoció, dicen que por casualidad, a un caballero extraordinariamente apuesto, de excelente educación y mejores modales. La joven se enamoró inmediatamente y esperó ansiosa la proposición matrimonial de este hombre, que no tardó en llegar. No obstante, él impuso una condición arriesgada para la época: debía conocerla en la intimidad, un pedido que era conocido en tiempos antiguos como "la prueba de amor". La joven dudó al principio, pero era tal la fascinación que sentía por el muchacho que se avino a su pedido. Para su alivio, nada cambió después de que se hubiera consumado la por ahora precaria unión.
El día de la boda, por fin, llegó. A la hora señalada se presentaron en la iglesia gran cantidad de invitados. La novia lucía un vestido impactante, y las celebraciones planeadas rivalizaban con las de una princesa.
Cierto malestar comenzó a notarse cuando los minutos transcurrieron y el novio no se hacía presente. El malestar se trocó en indignación al cabo de pocas horas, y en alarma cuando el novio fue buscado en los lugares que solía frecuentar, su domicilio y todo sitio disponible en Ciudad de México, y no fue hallado.
La boda se suspendió, y la joven mujer se sumió en la depresión más profunda.
Los días pasaron. Sin novedades del novio, los padres y familiares de la novia desistieron de seguir buscándolo. Todos comentaron con cierta resignación que la mujer había sido afortunada, ya que se había librado de un timador sin pagar los costos por ello. Nadie sospechaba del terrible secreto que la desafortunada joven guardaba, en una época en la que la virginidad femenina era considerada requisito indispensable para el matrimonio.
Semanas después la jovencita seguía echada en su cama, sin ganas de continuar su vida, contemplando su vestido de novia. Una tarde, en la que se encontraba sola en la casa a excepción de la servidumbre, vistió su ropa de novia, se paró frente al espejo, y tomando un cuchillo que había ocultado en su cuarto, se dio muerte frente a la mirada aterrada de las criadas. Enorme fue el dolor que la familia sintió. Su entierro conmovió al toda la ciudad.
Pasaron los meses. Un día, un crimen sacudió las calles de Ciudad de México: un hombre había sido hallado muerto a puñaladas frente a una iglesia. En sus manos se hallaba un anillo de bodas. Según testimonios de personas que encontraron el cadáver a la madrugada, la sombra de una mujer que vestía atuendo de novia había sido vista en los alrededores.
Los familiares de la joven muerta, temerosos de lo peor, acudieron secretamente al cementerio. Al abrir el ataúd, hallaron la sorpresa aterradora que esperaban evitar: no había cadáver en la tumba. Que aquel hombre asesinado a puñaladas en la iglesia era el mismo que había engañado a la joven y faltado a su palabra fue corroborado prontamente. Desde entonces el rumor cuenta que un nuevo fantasma vengador existe en Ciudad de México, y que asesina sin piedad a los hombres que destruyen los sueños y reputación de las mujeres con las que coquetean.
Esta leyenda guarda similitudes con la de la Lola y la de la novia del cementerio, ambas provenientes de Chile.
FUENTE: https://www.aboutespanol.com
miércoles, 24 de octubre de 2018
La leyenda del ahorcado de Toluca.
Por Gerardo Pagano
Sucedió en tiempo coloniales, en la ciudad mexicana de Toluca, en lo que fuera el Virreinato de Nueva España, que una mujer de la aristocracia local, Isabel Hernández, corrió con angustia a presentarse ante su confesor, el padre Benito de Pedrochea, a someterse a confesión y relatar el mal que la aquejaba: a cualquier hora, fuera de día o de noche, la figura de un hombre colgado, pendiendo siniestramente de una soga, se aparecía en una habitación, y quedaba allí por un buen tiempo, aun cuando los gritos o la huida desesperada de la señora trataran de ahuyentarlo.
Al principio, el padre Benito restó importancia al asunto, tranquilizando a Isabel y diciéndole que se trataba seguramente de su imaginación, que ciertamente habría sido algún mal sueño que se repetía. Pero todas las semanas la señora Isabel se apersonaba en la iglesia para contar su infortunio; finalmente el padre Benito se cansó y prometió que concurría a casa de Isabel para hacerle entrar en razón y demostrarle que no tenía nada que temer mientras su alma estuviera libre de pecado.
Fue así que el padre Benito se acercó a la residencia de la señora Isabel Hernández y aguardó a que se produjera el portento. Dieron las doce, el padre estaba a punto de retirarse, cuando, a pesar de su estupefacción, la figura de un hombre ahorcado apareció ante sus ojos, en medio del dormitorio de Isabel. La señora se desmayó; el padre, haciendo uso de toda su presencia de ánimo, increpó a la figura y lo conminó, en nombre de la religión, a que confesara que pretendía.
Con voz doliente, el hombre indicó que sólo hablaría con Isabel. Pese a la contrariedad que esto le provocaría, Isabel fue despertada, y con el auxilio del padre Benito y los aterrorizados criados, dialogó con el fantasma.
El hombre, con voz dolorida pero firme, contó que años atrás había deshonrado a una joven mujer, que ahora vivía encerrada por la vergüenza, prometiéndole matrimonio para que ella se le entregara, cuando en realidad no pensaba hacerlo.
Tras haber cumplido con su objetivo, el hombre huyó del pueblo. Poco después había muerto en un accidente. Desde entonces se hallaba en un lugar lúgubre, sombrío, doloroso (no en el sentido físico) del que sabía que podría salir si obtenía el perdón de la mujer que había perjudicado, que no era sino la hija de una cercana amiga de Isabel. Tal era la razón por la que rogaba que Isabel intercediera y lograra de esa mujer el perdón.
El padre Benito alentó a Isabel a cumplir con el pedido del fantasma; según la interpretación religiosa, ese hombre se hallaba en el purgatorio, e Isabel no podría negarse a llevar a cabo una intercesión de la que bien pudiera necesitar en el futuro. Convencida, Isabel se acercó a casa de su amiga, relató lo sucedido, pero recibió una dura respuesta: la madre de la joven mancillada negaba que su hija pudiera acceder a perdonar a persona tan malvada. Consultada la hija, dudó; finalmente, consintió en perdonarlo, pero confesó que lo haría para que no sufriera penalidades, no le era posible disculparlo de corazón. Isabel regresó presurosa a su casa a comunicar las novedades, pero el fantasma ya se había retirado. Isabel y el padre Benito lo esperaron al otro día, y al siguiente, y al otro, y al otro, pero ya no retornó.
Ignoramos si, enterado de la decisión de la joven, el fantasma había cejado en sus esfuerzos y se había resignado a permanecer en esa zona del bajo astral a perpetuidad, y si sólo la intención de perdonar de la niña bastaba. No lo sabremos ya, a menos que la sombra del ahorcado de Toluca reaparezca para suplicar misericordia algún día.
FUENTE: https://www.aboutespanol.com
martes, 23 de octubre de 2018
La leyenda de la mariposa negra.
Por Gerardo Pagano
Esta leyenda es originaria de Badalona, una ciudad situada en la parte más oriental de Cataluña, España. Se trata de una leyenda muy vieja,de origen incierto, que bien pudo ser en sus comienzos una advertencia para que los niños no se alejaran de la compañía de sus padres y se aventuraran a los peligros del campo. Lo cierto es que hemos oído dos versiones de la leyenda de la mariposa negra.
Leyenda de la mariposa negra
La primera versión es la que se cuenta en las calles de Badalona a los turistas curiosos: no acercarse jamás a una mariposa negra, y si ella se nos acerca, pues entonces es hora de emprender discretamente la retirada.
La mariposa negra, que hace su aparición sólo unos pocos meses al año, es un símbolo de mala fortuna y una advertencia de malos tiempos por venir. Pero el peor error que puede cometerse respecto a ella es matarla: quien mata a una mariposa negra tiene sus semanas contadas.
Según la otra versión de la historia, la mariposa negra invita, con sus constante revoloteo en torno a la persona a cuestión, a ésta a seguirla a las profundidades del campo, en donde tiene lugar una extraña metamorfosis a través de la cual la mariposa aumenta de tamaño en materia de segundos y devora al infortunado seguidor. No obstante su espectacualridad, esta versión resulta ser la menos creíble y no hemos hallado un solo caso en el que se dispusiera del nombre de una persona o de circunstancia del hecho que vuelvan a esta versión al menos mínimamente creíble.
Algunos sostienen que la leyenda de la mariposa negra es una de las tantas que hablan de la venganza de la naturaleza contra una humanidad que desde el principio de los tiempos no ha hecho más que hacerle daño.
Otros, que se trata de un psicopompos, un enviado de planos ultraterrenos que toma contacto con el alma de la persona que va a morir para guiarla en su camino hacia el inframundo. En esta interpretación, la mariposa negra es un mensajero de la muerte, se le haga daño o no, aunque los estudiosos del mundo sobrenatural aconsejan nunca subestimar la ira de las fuerzas ocultas.
Posible origen
Un relato contado por un viejo residente de Badalona habla de una invasión de mariposas negras sufrida alrededor del año 1905. El episodio le fue referido por su padre, que en esa época era sólo un niño: miles de mariposas negras se congregaron en el pueblo y no lo abandonaron sino hasta pasados varios días. Mucha gente enfermó y se reportaron algunas muertes; del mismo modo, murieron muchos animales domésticos y sufrieron gran daño las cosechas y el ganado. A pesar de considerarlas una plaga, los habitantes se cuidaron muy bien de intentar hacer algo contra ellas, simplemente esperaron con paciencia a que se marcharan. De acuerdo a esta fuente, la invasión no se repitió, y nunca pudo saberse si fue causada por algún motivo en particular. Se habló de que quizás la furia de las mariposas se debía a que alguno de los habitantes de Badalona había cazado o matado alguna, pero era una dato imposible de saber, ya que quien confesara haber perpetrado semejante imprudencia hubiera sido objeto de un terrible castigo. Los pocos habitantes que recuerdan el relato de la antigua invasión de las mariposas negras lo hacen remarcando que sus padres o sus abuelos se referían al tema con miedo a una posible repetición.
La historia de la mariposa negra tiene puntos de contacto con la leyenda de la machaca, otro insecto que se ha ganado un lugar en el mundo de las pequeñas criaturas monstruosas.
FUENTE: https://www.aboutespanol.com
lunes, 22 de octubre de 2018
Cinco leyendas urbanas para sembrar el terror.
La apuesta del cementerio
La siguiente leyenda puede variar, como es normal en la mayoría de las historias populares. Los protagonistas suelen ser una chica con un vestido o un chico con una capa, pero la trama es la misma. Desde FCINCO, nos quedamos con la joven. La protagonista, cuyo nombre se desconoce, era una joven tímida. Por el trabajo de su padre, ella y su familia cambiaban constantemente de ciudad y de amigos. En uno de esos tralados, un grupo de compañeros retó a la joven a una prueba de valentía: debía ir al cementerio de noche y clavar una nota en la última tumba del camposanto en la que decía "Yo estuve aquí". La chica, con ansias de ser una más y poder integrarse rápidamente en el grupo, aceptó el reto y esa misma noche se dispuso a cumplir su tenebrosa misión.Aunque el cuerpo le pedía correr y abandonar el juego, la joven saltó la valla. Caminó entre el frío mármol, las siluetas de las cruces y las sombras de los ramos de flores posados encima de las tumbas. Cuando por fin llegó a la última tumba, sus ojos estaban empañados de lágrimas y sus manos temblaban por el miedo contenido. Con una chincheta clavó la nota en la que demostraba su valentía y al levantarse para salir corriendo, algo tiró de su falda, atrapándola. La mañana siguiente, al no tener noticias de la joven, el grupo de chicos se dirigió al camposanto. Allí encontraron su cuerpo inerte, con la falda de su vestido clavada con una chincheta a la última tumba del cementerio. Había muerto... de miedo.
La sonrisa del payaso
La historia de la sonrisa del payaso es un clásico en los colegios mayores de Madrid, aunque se ha ido extendiendo al resto la comunidad universitaria.Una joven esperaba el autobús de noche en una de las marquesinas de la zona de Metropolitano, el principal núcleo de colegios mayores de la capital. La zona está rodeada de los parques que forman el campus universitario y, junto con las facultades vacías, logran un perfecto escenario de película de terror. La espera de la joven fue interrumpida cuando un grupo de jóvenes, supuestamente de aspecto skinhead, que la sacó de sus pensamientos. Empezaron a hablar y a burlarse de ella y, después, comenzaron a forzarla. Para hacer aún más macabro el forcejeo, le dibujaron la 'sonrisa del payaso' para poder violarla sin que ella pudiese gritar.Este tipo de tortura consiste en hacerle a la víctima un corte en cada lado de la comisura de los labios, de forma que si abre la boca para gritar, la herida se desgarra. Los rumores de este tipo de agresión fueron tan fuertes que, en 2003, los directores de varios colegios mayores madrileños tuvieron una serie de reuniones para investigar e intentar poner fin a esta alarma que se extendía entre los jóvenes universitarios. Como la mayoría de las leyendas, no se pudieron contrastar los hechos, ya que ningún hospital de Madrid había registrado un paciente con ese tipo de agresión.
La niña de la curva
La leyenda de la niña de la curva es, sin duda, la más célebre de todas las historias de terror. No hay Halloween en que no se escuche esta misteriosa historia, y puede que haya sembrado el pánico en más de un Blablacar. Como muchas historias populares, se desconoce su autor y la localización del suceso. Se cuenta en decenas de países. En Suecia donde se la conoce como Vita frun; en Italia, donde la llaman la Dama Bianca; en República Checa, que la bautizó Bílá paní... En España, el suceso paranormal protagonizado por esta joven se ha ubicado históricamente en varios puntos geográficos: de la localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor al municipio ibicenco de San Antonio. Una noche de espesa niebla, un joven iba conduciendo por una carretera desconocida. Las luces del coche alumbraban lo poco que la niebla dejaba ver a su paso pero, de repente, una joven vestida de un blanco impoluto apareció a un lado de la calzada. Aunque la chica permanecía inmóvil, el conductor interpretó que estaba haciendo autostop y decidió parar para invitarla a subir.La misteriosa joven accedió a subir al asiento de atrás del automóvil, aunque sin mediar palabra. Durante el recorrido, el conductor intentó entablar conversación sin éxito hasta que, de pronto, la joven dijo: "Cuidado con la curva. Ahí morí yo". El joven, creyendo que era una broma, se giró hacia la chica y descubrió con estupor que ya no había nadie en el asiento. Cuando giró la cabeza hacia la carretera aterrorizado, ahí estaba. La curva.
La siguiente historia muchos la localizan en una pequeña localidad francesa pero, como todas las demás, el boca a boca ha borrado la pista de su origen. Una niña de 9 años es la protagonista de la leyenda. La pequeña era la única hija de un matrimonio con gran influencia política y una ajetreada vida social que hacía que la niña pasase demasiado tiempo sola.Para aliviar su soledad, los padres decidieron regalarle un perro, que podría proteger a la niña en su ausencia. Niña y can se hicieron inseparables. Un día, mientras dormían, la niña empezó a escuchar cómo su mascota arañaba el suelo y gruñía. Para tranquilizarlo, bajó su brazo de la cama para que él la lamiera: era un código entre ellos para saber que ambos estaban bien.Al día siguiente, cuando la niña despertó, en la pared se podía leer con sangre: "No sólo los perros lamen", y a su perro asesinado en el suelo. Cuando encontraron a la niña, ella sólo preguntaba quién le había estado chupado la mano toda la noche. Cuenta la leyenda que la niña acabó enloqueciendo.
Verónica ante el espejo
La leyenda de Verónica es una de las más populares entre quienes disfrutan de ese escalofrío de terror en la espalda. De nuevo, su origen y autoría permanecen desconocidos. La historia cuenta que una niña llamada Verónica participó en una sesión de Ouija sin tomarse en serio la invocación, y fue asesinada en extrañas circunstancias delante de todos los participantes. Según una de las versiones, ya que la historia varía según el lugar en el que se escuche, una silla salió volando por la habitación y golpeó a la joven por la espalda, ocasionándole la muerte. Otra versión apunta que fueron unas tijeras las que salieron volando y provocaron la muerte de la joven por apuñalamiento. Lo que es común a todas es el ritual que conlleva esta historia. Según la profecía, si pronuncias el nombre de Verónica tres o nueve veces (según la versión), con un libro -que suele ser la Biblia- y unas tijeras abiertas, se aparece el fantasma de la joven detrás de tu reflejo y te mata. Otra de las versiones más extendidas entre los amantes del más allá es que el espejo se empaña y aparece la fecha de tu muerte, que en muchas ocasiones, es ese mismo día. También, se dice que al pronunciar Verónica frente al espejo cierto número de veces, las puertas y ventanas de la habitación se cierran y la figura de una joven te acaba asesinando. Como se dice comúnmente: La curiosidad, mató al gato.
FUENTE: https://www.elmundo.es
viernes, 19 de octubre de 2018
Mexicanos sí creen en espantos.
Source:
Mexicanos sí creen en espantos.
https://ift.tt/2OAbQ5W
Ciudad de México (CDMX) (SPI / Kaleydoscopio).- Las historias sobre aparecidos, fantasmas y seres del más allá son parte del imaginario m...
Mexicanos sí creen en espantos.
Ciudad de México (CDMX) (SPI / Kaleydoscopio).- Las historias sobre aparecidos, fantasmas y seres del más allá son parte del imaginario mexicano y 3 de cada diez personas dicen que creen que las brujas, duendes y otros egendros sí existen, en tanto que 54 de cada cien afirman que surgieron para crear miedo entre la gente.
En ese escenario de miedos y sustos, Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) descubrió con una encuesta nacional teléfónica que para 39.3% de los mexicanos los fantasmas son reales, 39.2% piensa que existen en verdad los duendes y 37.5% afirma que las brujas son verdaderas.
Un tercio de la población, en pleno siglo XXI siente que los nahuales existen y 22 de cada cien entrevistados señala que los cheneques son verdaderos espantos y 11 cree en los aluxes.
Frente al mundo legendario y los encuestadores de GCE pidieron a la gente que dijera si conoce ciertos mitos del mexicanismo:
68.7% sabe del calendario maya, 54,1% conoce el de la creación del sol y la luna, 54.1% el diluvio universal y 28.4% del de los hijos del maíz.
Las leyendas son parte de la cultura mexicana tanto que prácticamente tres cuartas paertes de la población mexicana (73.4%) sabe de ellas y la más popular es la de La Llorona, que es conocida por 73.2% de los ciudadanos. Otras de las que se sabe son el chupacabras, Pancho Villa, nahual, Mulata de Córdoba, Isla de Muñecas, pero muy lejos de la primera.
Gabinete (www.gabinete.mx) planteó a la gente que en México las historias sobre sucesos sobrenaturales o fantásticos eran transmitidos de personas mayores a los más jóvenes a través de cuentos, dígame ¿usted en algún momento de su vida le ha tocado escuchar estás historias?:
7 de cada 10 tienen presente que las historias de miedo eran parte de la cultura oral mexicana.
Las tradición se mantiene entre las costumbres de familia, según 57.1%.
¿Cree que la costumbre de contarse historias como mitos y leyendas, de una generación a otra, se está perdiendo o por el contrario considera que es una tradición que no desaparecerá?
74.9% piensa que esta tradición se está perdiendo.
Pero más de la mitad de la población asegura que en su familia los fantasmas y otras leyendas están “más vivas que nunca”.
FUENTE: https://palabrasclaras.mx
jueves, 18 de octubre de 2018
Historias de espantos en Ometepe.

Los espantos, como el Cadejo, La Mocuana y La Mona, entre otros, fascina a los turistas de otros países que visitan Nicaragua.
Sachin Bhandary, originario de la India, escribió recientemente en el sitio Live Mint, un artículo que tituló “Historias de fantasmas en Ometepe” (“Ghost stories of Ometepe”) en el que cuenta, a partir de una experiencia, su acercamiento a las leyendas nicaragüenses.
El autor cuenta cómo, mientras escalaba con esfuerzos el Volcán Maderas, se topó con una de las leyendas más famosas en nuestro país.
“¿De verdad estoy viendo al Cadejo? Me pregunté. Una sensación de miedo recorrió mi cabeza y bajó hasta mis dedos de los pies. Sin tener idea de qué esperar, me quedé quieto, rezando a los dioses a quienes antes había negado mi fe”, relata.
Bhandary describe en su artículo a la hermosa Isla de Ometepe: “Isla de Ometepe es lo más cerca que he estado de un idilio”.
“Todos parecen conocer a todos en la isla. El ocio consiste en un juego de fútbol en la playa, y la vida nocturna es beber cerveza nacional en los bares locales. La hora de dormir es no más tarde de las 9 pm. Finalmente, había encontrado un lugar en el que parecía pertenecer”.
En su relato, Bhandary explica sobre el origen de los Cadejos Negros y Blancos, enormes perros que “no son verdaderos animales, sino sobrenaturales. Son capaces de cambiar su tamaño y pueden lastimar a las personas. Generalmente, les aparecen a personas borrachas que caminan de regreso a su casa en la noche”.
“Los espantos no sólo existen en Ometepe; están en todos lados en Nicaragua. Y el Cadejo es probablemente el menos atemorizante. Las leyendas de lo sobrenatural están bastante desarrolladas en Nicaragua, que ha tenido una larga e intensa historia -desde dictaduras y ocupaciones extranjeras, hasta guerras civiles y revoluciones. Los espantos nicaragüenses se remontan al pasado y parecen ser parte de la memoria colectiva del país”.
“La Mocuana, por ejemplo, la princesa indígena (hija de un cacique) que se enamoró de un español. Para probar su afecto, ella permitió a su amado acceder al tesoro de la tribu. Contemplando el oro, el español decidió traicionarla, dejándola atrapada en la cueva y huyendo con el tesoro. La joven logró escapar y desde entonces deambula sin rumbo por el país”.
Además de La Mocuana, el autor relata la leyenda de La Llorona: “Se dice que en ciertas noches se puede escuchar a una mujer joven llorando incesantemente cerca de los ríos o el mar. Su historia también envuelve una traición por un español. La muchacha estaba embarazada, y el hombre, al no querer aceptar a la joven como su esposa, ni tampoco vivir en Nicaragua, huyó mientras dormían a la orilla de un río. Cuando despertó, la joven se dio cuenta que el hombre se había ido. Arrojó a su bebé a las aguas del río, pero inmediatamente sus instintos maternales la dominaron e intentó salvar al bebé, pero era muy tarde. Madre e hijo se ahogaron”.
“Ahora se le oye gritar y sollozar por su hijo en las noches -‘Ay mi hijo! Ay mi hijo!”.
Bhandary afirma que los habitantes de Ometepe coinciden en que estos dos espantos no aparecen en la Isla, pero sí lo hace otro que ha provocado mayores sustos en las últimas décadas.
“Carlos Ortiz ha visto muchos Cadejos en varias ocasiones, pero lo que realmente teme es a La Mona. Al principio, no entendía por qué los isleños tienen miedo de un animal que ven todos los días. Pero ésta no es una mona ordinaria. La Mona, aparentemente, es una humana transformada en este animal. Mucho más grande que los normales, estas monas tienen rostro humano”.
“Carlos dijo que una bruja de la isla se transformaba en Mona para asustar a la gente (…) Y aquí fue cuando Joel, que también trabaja en el hospedaje, dijo que La Mona había estado aquí hace tres noches, asustando a las personas, y que probablemente por estar dormido no había escuchado cuando dejó caer varios cocos al techo de mi cuarto”.
“La naturaleza rural de Nicaragua puede que tenga algo que ver con estas leyendas. La electricidad ha llegado tan sólo recientemente a ciertas áreas. Quedarse hasta tarde en la noche no es considerado seguro. Y los nicas aman compartir historias mientras se sientan afuera de sus casas cada tarde”.
“Los apariciones de espantos se han reducido desde que la televisión y la electricidad existen en la isla”.
“Aquella tarde en el Volcán Maderas, mientras quedaba viendo al que parecía ser un Cadejo Negro con ojos rojos, estaba seguro que me encontraba en peligro. Momentos después, sin embargo, el animal miró a otro lado. Me di cuenta que era un perro y le hice señas”.
“Movió su cola y su dueño lo siguió. Nos saludamos”.
“Los perros y los Cadejos se parecen. Y esa podría ser la causa de una de las leyendas más comunes de Nicaragua”.
FUENTE: https://www.el19digital.com
miércoles, 17 de octubre de 2018
Calico, un pueblo fantasma en San Bernardino.

El pueblo del viejo oeste californiano, ubicado en San Bernardino, donde la gente busca fantasmas
El Pueblo Fantasma de Calico, una recreación de una comunidad minera del viejo oeste situada en el condado de San Bernardino, vive su época dorada por estos días de Halloween en los que los turistas buscan espantos.
“Frecuentemente me preguntan si de verdad hay espantos”, explicó Kathy Payne, gerente de Calico, el Pueblo Fantasma.
“Yo les pregunto ¿quieres que los haya? Algunos creen y otros no, pero eso depende de cada visitante”, comentó esta especie de alcaldesa de la atracción turística que cobra auge en esta temporada.
Como todos los años, este fin de semana miles de visitantes disfrutarán de actividades familiares orientadas a divertir a los niños, como “La búsqueda del fantasma del pueblo”.

Muerte e historia
La celebración del Halloween es también la ocasión ideal para visitar el cementerio histórico de Calico, con más de un centenar de tumbas y que recrea el ambiente de los filmes de vaqueros.
“Creemos, siendo históricamente correctos, que hubo quizás sólo una balacera en el momento en que Calico estaba activo”, destacó Payne.
Wayne Hartel, guardabosques de Calico, precisó que los buscadores de plata murieron realmente afectados “por la enfermedad de los pulmones rojos, por respirar el polvo al excavar” y no debido a balaceras o accidentes dentro de las minas.
“La mayoría falleció después que se fueron a trabajar a otro lado”, indicó Hartel.
Por otro lado, las casas de madera y adobe de este pueblo minero que inspira canciones, literatura y películas sucumbieron, en su mayoría, con el paso del tiempo, según Payne.

Una atracción tenebrosa
Pero a mediados del siglo XX, el empresario Walter Knott compró los terrenos del pueblo y guiado por fotografías antiguas reconstruyó las casas para crear un sitio de recreo, como su parque campesino “Knott’s Berry Farm”, en Buena Park, California.
En 1966 el empresario donó el pueblo reconstruido al conjunto de parques del condado de San Bernardino y esta especie de museo al aire libre fue denominado como le conocía la gente: Calico, el Pueblo Fantasma.
“Es interesante que exista este tipo de pueblos ante las grandes ciudades que hay aquí en Estados Unidos, y que se conserve esta comunidad”, dijo el turista mexicano Aarón Martínez.
“Sobre todo en nosotros que vimos muchas películas del viejo oeste y de los vaqueros, me llamó la atención, parece que se asemeja un poco a esas películas”, aseguró.
Martínez destacó el aspecto educacional de la reconstrucción histórica, al considerar que es interesante conocer “cómo era la vida anteriormente, cómo eran las costumbres”, dijo.
FUENTE: https://laopinion.com
Etiquetas:
FANTASMAS
,
LUGARES INTERESANTES
martes, 16 de octubre de 2018
El cerro de los espantos.
Muy pocos se atreven a subir al cerro de Zamaricote. Según los habitantes de Pore, Paz de Ariporo y Támara, los pocos que lo hicieron no regresaron siendo los mismos, porque las faldas de esa montaña fueron encantadas por los indígenas Achaguas para impedir que robaran sus tesoros.
Que se sepa, nadie ha llegado hasta su cima. Pero todos aseguran que allá hay una laguna que aparece de la nada para ahogar a quienes se atreven a llegar hasta allí. Incluso, dicen que unos estadounidenses que lograron alcanzar la punta del cerro en helicóptero fueron atraídos por la laguna y desparecieron sin dejar rastro.
Algunos aseguran haber visto una guacamaya gigante, de hermoso plumaje, que se desvanece cuando alguien intenta atraparla. Otros, que cuando alguien se atreve a clavar un machete en el bosque o cazar un animal, el cerro ruge y comienza a llover tan intensamente, que se borran los caminos, lo que hace perder a los atrevidos aventureros.
Muchos llaneros afirman que hasta hace unos años los espíritus de los indígenas vagaban por Zamaricote, y que a veces, desde Pore, se divisaban las fogatas que hacían y que cubrían el cerro con una espesa nube de humo.
Otros afirman que el cerro es un enorme filón de oro que no se puede extraer, porque se correría el riesgo de ocasionar un derrumbe que taparía todo el norte del Casanare.
Pájaros que desaparecen, caminos que extravían, lagunas que atraen. Zamaricote es toda una cuna de espantos. Y si no, al menos de unas buenas historias de terror que alejan a quienes se antojan de conocerla.
FUENTE: https://www.semana.com
Etiquetas:
LUGARES INTERESANTES
,
MISTERIOS
lunes, 15 de octubre de 2018
La casa de los espantos.
Saltillo cuenta con sus leyendas propias. Mito o realidad, estas perviven a través de las generaciones y forman parte de esa otra historia popular, más entrañable y más cercana a la vida cotidiana de los pueblos.
A espaldas de la Catedral, en la calle de Bravo, existe una vieja casona de dos pisos conocida como La casa de los espantos. Así la llama don José García Rodríguez, emblemático escritor y poeta saltillense de la primera mitad del siglo 20. Don Pepe dejó una bellísima narración de la leyenda de esa casa en sus Obras Completas, editadas por la Universidad Autónoma de Coahuila en 1983. Sus descendientes volvieron a publicarla años después, en el cincuentenario del fallecimiento del poeta.
Dice don Pepe que la frase Se acabó el año del Señor de 1627, estaba grabada en una de las viejas vigas del techo de la casa, y que dos amigos presenciaron los hechos que dieron pie a la leyenda. Uno de ellos intentaba rentarla y no se decidía debido a los rumores del vecindario, referentes a ruidos y vientos extraños y fantasmales, como de otro mundo, que se oían en la vieja y destartalada vivienda abandonada desde hacía tiempo.
Había escasez de casas de renta, y ante la necesidad de un lugar donde vivir y las serias dudas que tenía aquel amigo, el otro, que era bastante escéptico en los menesteres relativos al más allá, le propuso dormir en la casa vacía por algunas noches para confirmar por sí mismos la verdad o la mentira de los rumores.
La primera noche se instalaron en uno de los aposentos del segundo piso y se pusieron a jugar ajedrez. A las 12 de la noche oyeron el aullido largo y lastimero de un perro, el fuerte golpe del azote de una ventana interior y un espantoso crujir de maderas rotas. Al mismo tiempo sintieron una ráfaga de aire helado que les caló hasta los huesos, no obstante que todas las puertas y ventanas estaban cerradas. Muertos de miedo, se acercaron a un cuarto donde se veía luz. Allí presenciaron esta escena: una estancia amueblada con severidad, pero lujosamente, y una joven y bella mujer (doña Leonor) que escribía silenciosamente sobre un escritorio y de vez en cuando mecía una cuna a su lado. Sigilosamente, apareció un mozo de gallarda presencia (don Gonzalo), quien aseguró a la dama que no tenía más intención que verla durante un instante, antes de partir muy lejos, para siempre. Sorprendida, ella le reclama su presencia en su habitación, cuando llega su esposo don Pedro, y estalla en celos. Los dos se baten a duelo, don Pedro mata a don Gonzalo, apuñala a su propio hijo y a su mujer, y con ayuda de un criado, los empareda en un muro del mismo aposento. Al día siguiente, el par de intrigados amigos abrió el muro y encontró los cadáveres. Entre ellos estaba la carta que escribía la dama y que dejaba totalmente clara su inocencia. Con la cristiana sepultura de los cuerpos, desaparecieron de la casa los extraños ruidos y los desafiantes vientos.
Es interesante conocer y comparar las diferencias en los modos de vivir y de concebir la vida, la muerte, el honor y otros sentimientos en las distintas épocas. La narración de don Pepe nos permite conocer los del siglo 17 cuando suceden los hechos, los del 20 cuando son encontrados y sepultados los cadáveres, y comparar ambos con las concepciones de nuestra época, tan diferentes.
FUENTE: https://vanguardia.com.mx
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)

























