martes, 12 de diciembre de 2017

LA VIRGEN DE GUADALUPE.


En el siglo XVI, diez años después de la conquista de México por Hernán Cortés, acontecieron unos hechos maravillosos, cuyos efectos aún perduran en la actualidad.

La Santísima Virgen María se apareció a un indígena y dejó como testimonio de su venida una imagen de si misma.

Al identificarse, María usó la palabra náhualtl -Coatlallope-; un sustantivo compuesto formado por -coatl = serpiente-, la preposición -a- y -llope = aplastar-; es decir: -la que aplasta la serpiente-.

Esta palabra -Coatlallope- sonó a los oídos de los de los monjes cristianos como un eco de Guadalupe, un antiguo santuario mariano de Extremadura, en España.

La Iglesia afirma que no es un dogma de fe, que el católico que no crea en esta aparición no por eso deja de ser católico. Es decir, se trata de un acto de fe y eso es lo que mantiene viva la veneración a la Virgen Morena.


¿Que provocó esta súbita conversión masiva sin precedentes históricos?

Es simplemente imposible describir las innumerables gracias particulares recibidas por los fieles que todos los años peregrinan al santuario de la Virgen. Ya desde los primeros momentos de la aparición, surgió una espectacular riada de peregrinos hacia Tepeyac. Actualmente más de cuatro millones de fieles peregrinan cada año al Santuario. Y el hecho de que este inmenso flujo humano perdure casi 500 años después resulta en si mismo un acontecimiento extraordinario.

Incluso actualmente, la Virgen de Guadalupe parece seguir ayudando a mantener la ortodoxia cristiana en México, uno de los países más católicos del mundo, frente a la proliferación de innumerables sectas heréticas y destructivas que se extienden como una plaga por toda latinoamérica. Por poner un ejemplo, mientras en México la población católica supera el 90%, en la vecina Guatemala un maremágnum de sectas y de muy variados grupúsculos religiosos de todo tipo llegados principalmente de los Estados Unidos ya han apartado del catolicismo al 40% de la población.


HISTORIA DE LAS APARICIONES DE LA VIRGEN DE GUADALUPE

Un sábado de 1531 a principios de diciembre, un indígena llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la ciudad de México a asistir a clase de catecismo y a oír la Santa Misa. Al llegar junto al cerro llamado Tepeyac amanecía y escuchó que le llamaban de arriba del cerro diciendo: "Juanito, Juan Dieguito".

Él subió a la cumbre y vio a una Señora de sobrehumana belleza, cuyo vestido era brillante como el sol, la cual con palabras muy amables y atentas le dijo: "Juanito: el más pequeño de mis hijos, yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, por Quien se vive. Deseo vivamente que se me construya aquí un templo, para en él mostrar y prodigar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los demás amadores míos que me invoquen y en Mí confíen. Vas donde el Señor Obispo y le manifiestas que deseo un templo en este llano. Anda y pon en ello todo tu esfuerzo".

"Ten seguro que te agradeceré bien y te lo pagaré. Vas a merecer que yo te recompense el trabajo y fatiga con que procuras hacer lo que te encomiendo".

Él se arrodilló y le dijo: "Señora mía, voy corriendo a cumplir lo que me has mandado. Yo soy tu humilde siervo". Y se fue de prisa a la ciudad y en derechura al Palacio del Obispo que era Fray Juan de Zumárraga, religioso franciscano.

Cuando el obispo oyó lo que le decía el indiecito Juan Diego, no le creyó. Solamente le dijo: "Otro día vendrás y te oiré despacio".

Juan Diego se volvió muy triste porque no había logrado que se realizara su mensaje. Se fue derecho a la cumbre del cerro y encontró allí a la Señora del Cielo que le estaba aguardando. Al verla se arrodilló delante de Ella y le dijo: "Señora, la más pequeña de mis hijas, niña mía, expuse tu mensaje al Sr. Obispo, pero pareció que no lo tuvo por cierto. Comprendí por la respuesta que me dio que pensó que quizás que es una invención mía que Tú quieres que te hagan aquí un templo, y que eso no es una orden tuya. Por lo cual te ruego que le encargues a alguno de los principales que le lleve tu mensaje para que le crean, porque yo soy un pobre hombrecillo, el último de todos. Perdóname que te cause esta gran pesadumbre. Señora y Dueña Mía".


Ella le respondió: "Oye, hijo mío, el más pequeñito, es preciso que tú mismo solicites y ayudes a que con tu mediación se cumpla mi voluntad. Mucho te ruego, hijo mío, y aún te mando, que otra vez vayas mañana a ver al Sr. Obispo. Dile que yo en persona, la siempre Virgen María, Madre de Dios, te envía, para hacerle saber mi voluntad: que deben hacer aquí el templo que les pido".

Pero al día siguiente el obispo tampoco le creyó a Juan Diego y le dijo que era necesaria alguna señal maravillosa para que se pudiera creer que sí era cierto que lo enviaba la misma Señora del Cielo. Y lo despidió.

El lunes Juan Diego no volvió al sitio donde se le aparecía nuestra Señora, porque su tío Bernardino se puso muy grave y le rogó que fuera a la capital y le llevara un sacerdote para confesarse. Él dio la vuelta por otro lado del Tepeyac para que no lo detuviera la Señora del Cielo, y así poder llegar más pronto a la capital. Más Ella le salió al encuentro en el camino por donde iba y le dijo: "Ten entendido hijo mío, el más pequeño, que no es tan importante lo que te asusta y aflige. No se entristezca tu corazón ni te llenes de angustia. ¿Acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿Acaso no soy tu ayuda y protección? No te aflijas por la enfermedad de tu tío, que en este momento ha quedado sano. Sube ahora a la cumbre del cerro y hallarás distintas flores. Córtalas y tráelas".

Juan Diego subió a la cumbre del cerro y se asombró muchísimo al ver tantas y exquisitas rosas de Castilla, siendo aquel un tiempo de mucho hielo en el que no aparece rosa alguna por allí, y menos en esos pedregales. Llenó su poncho o larga ruana blanca con todas aquellas bellísimas rosas y se presentó a la Señora del Cielo. Ella le dijo: "Hijo mío, esta es la prueba que llevarás de parte mía al Sr. Obispo. Te considero mi embajador, muy digno de mi confianza. Ahora te ordeno que sólo delante del Sr. Obispo despliegues tu manta y descubras lo que llevas. Contarás todo lo que viste y admiraste para que puedas inducir al prelado, con objeto de que se construya el templo que he pedido".


Juan Diego se puso en camino, ya contento y seguro de salir bien. Al llegar a la presencia del obispo le dijo: "Señor, hice lo que me mandaste hacer: Pedí a la Señora del Cielo una señal. Ella aceptó. Me despachó a la cumbre del cerro y me mandó cortar allá unas rosas y me dijo que te las trajera. Así lo hago, para que en ellas veas la señal que pides, y cumplas su voluntad. Helas aquí".

Desenvolvió luego su blanca manta, y así que se esparcieron por el suelo todas las diferentes rosas de Castilla, se dibujó en ella y apareció de repente la preciosa imagen de la Virgen María, Madre de Dios, tal cual se venera hoy en el templo de Guadalupe en Tepeyac. Luego que la vieron, el Sr. Obispo y todos los que allí estaban se arrodillaron llenos de admiración. El prelado desató del cuello de Juan Diego la manta en que se dibujó y apareció la Señora del Cielo y la llevó con gran devoción al altar de su capilla. Con lágrimas de tristeza oró y pidió perdón por no haber aceptado antes el mandato de la Señora del Cielo.
La ciudad entera se conmovió y venían a ver y admirar la devota imagen y a hacerle oración y le pusieron por nombre la Virgen de Guadalupe, según el deseo de Nuestra Señora. Juan Diego pidió permiso para ir a ver a su tío Bernardino que estaba muy grave. El Sr. Obispo le envió un grupo de personas para acompañarlo. Al llegar vieron a su tío que estaba muy contento y que nada le dolía. Y supieron que había quedado instantáneamente curado en el momento en que la Santísima. Virgen dijo a Juan Diego: "No te aflijas por la enfermedad de tu tío, que en este momento ha quedado sano".

El señor Obispo trasladó a la Iglesia Mayor la santa imagen de la amada Señora del Cielo. La ciudad entera desfilaba a admirar y venerar la Sagrada Imagen, maravillados todos de que hubiera aparecido por milagro divino; porque ninguna persona de este mundo pintó su preciosa imagen.


LA IMAGEN

La imagen no tiene pinceladas. La técnica empleada es desconocida en la historia de la pintura. Es inusual, incomprensible e irrepetible.

En 1979 los estadounidenses Philip Callahan y Jody B. Smith estudiaron la imagen con rayos infrarrojos y descubrieron con sorpresa que no había huella de pintura y que el tejido no había sido tratado con ningún tipo de técnica. Entonces ¿Cómo es posible explicar esta imagen y su consistencia en el tiempo sin colores y con un tejido que no ha sido tratado? Es más, ¿cómo es posible que, a pesar de que no haya pintura, los colores mantengan su luminosidad y brillantez?.

Cahallan y Smith han mostrado cómo la imagen cambia ligeramente de color según el ángulo de visión, un fenómeno que se conoce con el término de iridescencia, una técnica que no se puede reproducir con manos humanas.

Exponiendo la imagen a los rayos infrarrojos se ha descubierto que la tela no tiene esbozos previos como se ve en los cuadros de Rubens y Tiziano, sino que fue pintada directamente, tal cual se la ve, sin tanteos ni rectificaciones.

La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe quedó impresa en un tosco tejido hecho con fibras de maguey. Se trata del ayate, usado por los indios para acarrear cosas y no de una tilma, que usualmente era de tejido más fino de algodón. La trama del ayate es tan burda y sencilla, que se puede ver claramente a través de ella, y la fibra del maguey es un material tan inadecuado que ningún pintor lo hubiera escogido para pintar sobre el.


El rostro impreso en el ayate es el de una joven mestiza; una anticipación, pues en aquel momento todavía no habían mestizos de esa edad en México.

María asume así el dolor de miles de niños, los primeros de una nueva raza, rechazados entonces tanto por los indios como por los conquistadores. El cuadro que se conserva en la moderna Basílica del Tepeyac mide aproximadamente 167 x 103 centímetros y la imagen de la Virgen ocupa unos 143 centímetros del mismo. La Virgen está de pie y su rostro se inclina delicadamente recordando un poco las tradicionales "Inmaculadas". Esta oportuna inclinación evita que el empate que une las dos piezas del tejido caiga dentro de la faz de la Virgen. El manto azul salpicado de estrellas es la "Tilma de Turquesa" con que se revestían los grandes señores, e indica la nobleza y la importancia del portador.

El 22 de diciembre de 1981 el padre Mario Rojas descubre en el Observatorio Laplace de la ciudad de México, que las estrellas del manto corresponden al Solsticio de invierno del día 12 de diciembre de 1531, que pasó por México a las 10.26 de la mañana. O sea que a esa hora Juan Diego desplegó el poncho y en esa hora de ese día los astrónomos han comprobado tal acontecimiento al analizar la disposición estelar de las estrellas que aparecen en el Manto de María.

Los rayos del sol circundan totalmente a la Guadalupana como para indicar que ella es su aurora. Esta joven doncella mexicana está embarazada de pocos meses, así lo indican el lazo negro que ajusta su cintura, el ligero abultamiento debajo de este y la intensidad de los resplandores solares que aumentan a la altura del vientre. Su pie esta apoyado sobre una luna negra, (símbolo del mal para los mexicanos) y el ángel que la sostiene con gesto severo, lleva abiertas sus alas de águila.


LA TELA

La tela es de hechura extremadamente grosera, muy poco apropiada para pintar sobre ella. Está hecha con una fibra de ayate mexicano que se descompone por putrefacción a los veinte años. La fibra de maguey que constituye la tela de la imagen, no puede en condiciones normales perdurar mas que 20 o 30 años. De hecho, hace varios siglos se pintó una réplica de la imagen en una tela de fibra de maguey similar, y la misma se desintegró después de varias décadas. Mientras tanto, a casi quinientos años del milagro, la imagen de María sigue tan firme como el primer día. Se han hecho estudios científicos a este hecho, sin poder descubrirse el origen de la incorruptibilidad de la tela.

No se ha descubierto ningún rastro de pintura en la tela. De hecho, al acercarse uno a menos de 10 centímetros de la imagen, sólo se ve la tela de maguey en crudo. Los colores desaparecen. Estudios científicos de diverso tipo no logran descubrir el origen de la coloración que forma la imagen, ni la forma en que la misma fue pintada. No se detectan rastros de pinceladas ni de otra técnica de pintura conocida. Los científicos de la NASA afirmaron que el material que origina los colores no es ninguno de los elementos conocidos en la tierra.

En el año 1936 el Obispo de México hace analizar tres fibras del manto por el que posteriormente sería premio Nobel de Química del año 1938 y 1949, el Dr. Richard Khun.

Este descubrió que la pintura no tenía ningún origen vegetal, ni mineral, ni animal, ni ningún otro elemento de los 111 conocidos, por lo que dedujo que la pintura no es de origen conocido. El profesor Kuhn dejó atónitos a los oyentes: "estos colorantes no son ni minerales, ni vegetales, ni animales


El cuadro de la Virgen de Guadalupe estuvo 116 años expuesto a las inclemencias del ambiente, sin protección alguna contra el polvo, la humedad, el calor, el humo de las velas y el continuo roce de miles y miles de objetos que fueron tocados a la venerada imagen, además del constante contacto de manos y besos de innumerables peregrinos. Se ha comprobado que el tejido de maguey es de muy fácil descomposición; cualquier tejido de esta fibra vegetal no puede conservarse más allá de veinte años y sin embargo el ayate de Juan Diego ha resistido mucho mas de cuatro siglos en perfecto estado de conservación.

El cuadro ha sufrido serios atentados y ha salido incólume de ácidos corrosivos y hasta de una bomba de gran tamaño que, en 1921, un criminal escondió entre flores que malvadamente le ofrecía. Al explotar la bomba, causó gran destrucción. El crucifijo de metal que estaba cerca de la Virgen quedó retorcido y sin embargo la imagen de la Virgen quedó intacta. El cristal del marco de la imagen no se rompió.
En el año 1791 se vuelca accidentalmente ácido muriático en el lado superior derecho de la tela. En un lapso de 30 días, sin tratamiento alguno, se reconstituye milagrosamente el tejido dañado. Actualmente apenas se advierte este hecho como una breve decoloración en ese lugar, que testimonia lo ocurrido.

Este lienzo lleva cuatrocientos setenta años, desde el tiempo de Hernán Cortés, sin desgarrarse, ni descomponerse, y por causas inentendibles a los expertos, es refractaria a la humedad y al polvo.

La pintura que cubre la tela es otro misterio.

Se podía pensar que la tela resistía tanto porque la habían colado y preparado de manera especial como a otras pinturas famosas para que tuviera gran resistencia.
Pero el profesor Callagan, de la NASA, de Estados Unidos la ha estudiado con aparatos de rayos infrarrojos y ha descubierto que la tela no tiene ningún engomado ni preservante, y que no se puede explicar cómo esas pinturas han resistido cuatro siglos en un lienzo tan ordinario.


LAS PUPILAS DE LA VIRGEN
En los ojos de María se han descubierto imágenes humanas de tamaño diminuto, que ningún artista podría pintar.

En 1929, Alfonso Marcué, quien era el fotógrafo oficial de la antigua Basílica de Guadalupe en la ciudad de México, descubrió lo que parecía una clara imagen de un hombre con barba reflejada en el ojo derecho de la Virgen. Al principio no podía dar crédito a lo que estaba viendo: ¿cómo podía ser?, Un hombre con barba dentro de los ojos de la Virgen de Guadalupe?. Pero luego de varias inspecciones de sus fotografías en blanco y negro de la imagen ya no tuvo mas dudas y decidió que era tiempo de informar a las autoridades de la Basílica. Así lo hizo, y le fué indicado por éstas que se guardara completo silencio sobre el descubrimiento, lo que Marcué cumplió al pie de la letra.

Mas de 20 años después, el 29 de mayo de 1951, el dibujante mexicano José Carlos Salinas Chávez, luego de examinar una buena fotografía de la cara de la imagen, redescubre la imagen de lo que parece ser un busto humano reflejado en el ojo derecho de la Virgen, y luego también en el ojo izquierdo.

Desde entonces, mucha gente ha tenido la oportunidad de inspeccionar de cerca los ojos de la Virgen en la tilma, incluyendo mas de 20 médicos oftalmólogos.

El primero fue el prestigioso médico oftalmólogo mexicano Dr. Javier Torroella Bueno, el 27 de marzo de 1956. En lo que constituye el primer reporte emitido por un médico sobre los ojos de la imagen, él certifica la presencia del triple reflejo (Efecto de Samson-Purkinje) característico de todo ojo humano normal vivo y afirma que las imágenes resultantes se ubican exactamente donde deberían estar según el citado efecto, y también que la distorsión de las imágenes concuerda perfectamente con la curvatura de la córnea.


Trece figuras humanas se han identificado en un espacio de 8 milímetros de diámetro. Existen dos escenas: la primera contiene al obispo Zumárraga sorprendido frente a Juan Diego, que abre su tilma y descubre la imagen de María justo en el momento en que ésta se grabó en la tela. Otros testigos complementan la escena del milagro, como el traductor de lengua náhuatl al español, una mujer de raza negra, etc.

La segunda escena, mucho mas pequeña que la anterior, se ubica en el centro de los ojos y contiene una imagen familiar típica de indígenas americanos: un matrimonio con varios hijos alrededor. Las dos escenas se repiten en ambos ojos con una precisión sorprendente, incluida la diferencia de tamaño producida por la mayor cercanía de un ojo respecto del otro, frente a los objetos retratados.


Los científicos han utilizado tecnología digital similar a la usada en las imágenes que se reciben desde los satélites, para analizar las figuras impresas en los ojos de María.

La imagen del obispo Zumárraga fue agrandada a su vez mediante tecnología digital, hasta poder observar qué se refleja en su mirada, en los ojos del obispo retratados en los ojos de María. Allí se halló la imagen del indígena Juan Diego, abriendo su tilma frente al obispo. ¿El tamaño de ésta imagen?. Una cuarta parte de un millonésimo de milímetro.

Es radicalmente imposible es que en un espacio tan pequeño como la córnea de un ojo situado en una imagen de tamaño natural, aún el más experto miniaturista lograra pintar todas esas imágenes que ha sido necesario ampliar dos mil veces para poderlas advertir.


El anciano que aparece en los ojos de la Virgen guarda gran parecido con los cuadros del obispo Zumárraga que hay de la época. Sobre la esclava negra, Zumárraga dice en su testamento que le da la libertad, e incluso sabemos que se llamaba María. En el Archivo de Indias de Sevilla se conserva el acta de embarque del obispo cuando marchó al Nuevo Mundo.

Muchos se preguntarán si esas figuras no pueden ser obra humana. Pero hay al menos tres motivos por los cuales es imposible:

En primer lugar, no son visibles al ojo humano, salvo una: la del español, que es la más grande. Nadie podría haber pintado unas siluetas tan pequeñas.

En segundo lugar, los pigmentos de esas figuras no se sabe qué origen tienen. Ocurre lo mismo con la imagen de la Virgen: no está pintada, y nadie sabe aún cómo se estampó sobre la tilma de Juan Diego.

Y el tercero: las trece figuras se repiten en los dos ojos. ¿Qué artista haría eso?. Además, su tamaño varía de un ojo al otro, dependiendo de lo cerca que estuviera el personaje del ojo izquierdo o derecho de la Virgen.

En conclusión: ni siquiera el más experto miniaturista podría pintar todas esas imágenes que ha sido necesario ampliar dos mil quinientas veces para poderlas advertir.

FUENTE: http://www.geocities.com

lunes, 11 de diciembre de 2017

Las Estrellas del Manto de la Virgen.


INTRODUCCIÓN
El Día del Milagro 
El martes 12 de diciembre de 1531 ocurrió la aparición de la Santa Imagen de la Virgen de Guadalupe en el ayate de Juan Diego. La mañana de ese mismo día tuvo lugar el solsticio de invierno, que para las culturas prehispánicas significaba: el Sol moribundo que vuelve a cobrar vigor, el nacimiento del nuevo Sol, el retorno de la vida. Ya que el solstico de invierno es el punto en el cual la tierra, en su recorrido en torno al Sol, da un cambio de dirección en su orbita y comienza a acercarse al astro rey. Con este cambio de dirección se tiene la impresión de que el Sol va recobrando su fuerza y que el invierno va debilitándose.

Para los indígenas el solsticio de invierno era el día más importante en su calendario religioso, era el día en que el Sol vence a las tinieblas y surge victorioso. Por esto no es casual que precisamente en ese día la Virgen de Guadalupe haya presentado a su Hijo Jesús a los pueblos indígenas porque así ellos pudieron comprender que Ella traía en su seno al Dios verdadero.

¿Qué hay en el Manto de la Virgen de Guadalupe?

De acuerdo con el doctor Juan Homero Hernández Illescas se comprueba, con admirable exactitud, que en el manto de la Virgen de Guadalupe está reproducido el cielo del momento de la aparición: la mañana del solsticio de invierno de 1531.

En el manto están representadas las estrellas más brillantes de las principales constelaciones visibles desde el Valle del Anáhuac aquella madrugada del 12 de diciembre de 1531. Allí están las constelaciones completas. Las estrellas se encuentran agrupadas como en la realidad. Deslumbrantes testimonian la grandeza del milagro.
 
 
LAS CONSTELACIONES DEL MANTO
A) Lado Izquierdo de la Virgen 
En el lado izquierdo del manto de la Virgen (a nuestra derecha porque la vemos de frente) se encuentran “comprimidas” las constelaciones del sur:

Cuatro estrellas que forman parte de la constelación de Ofiuco (Ophiucus).

Abajo se observa Libra y a la derecha, la que parece una punta de flecha corresponde al inicio de Escorpión (Scorpius).

Intermedias con la porción inferior, se pueden señalar dos de la constelación de Lobo (Lupus) y el extremo de Hidra (Hydra).

Hacia abajo se evidencia la Cruz del Sur (Crux) sin ninguna duda, y a su izquierda aparece el cuadrado ligeramente inclinado de la constelación de Centauro (Centaurus).

En la parte inferior, solitaria, resplandece Sirio.


B) Lado Derecho de la Virgen

En el lado derecho del manto de la Virgen se muestran las constelaciones del norte:

En el hombro, un fragmento de las estrellas de la constelación de Boyero (Bootes), hacia abajo a la Izquierda le sigue la constelación de la Osa Mayor (Ursa Maior) en forma de una sartén. La rodean: a la derecha arriba, la cabellera de Berenice (Coma Berenices), a la derecha abajo, Lebreles (Canes Venatici), a la izquierda Thuban, que es la estrella más brillante de la constelación de Dragón (Draco).

Por debajo de dos estrellas (que todavía forman parte de la Osa Mayor), se percibe otro par de estrellas de la constelación del Cochero (Auriga) y al oeste, hacia abajo, tres estrellas de Tauro (Taurus).

De esta manera, quedan identificadas en su totalidad y en su sitio, un poco comprimidas, las 46 estrellas más brillantes que rodean el horizonte del Valle de México.


Conclusión

La extraordinaria distribución de las estrellas en el manto de la Virgen no puede ser producto del azar. Pues ninguna distribución al azar puede representar con exactitud y en su totalidad las constelaciones de estrellas de un momento determinado.

De hecho, un estudio iconográfico de 150 pinturas de la Virgen de Guadalupe de los siglos XVII y XVIII, realizado por el Dr. Hernández , no encontró ni una sola copia en la cual se pudieran reconocer las constelaciones presentes en la tilma de Juan Diego.

En opinión del Dr. Juan Homero Hernández Illescas, la Virgen de Guadalupe aparece completa en el firmamento para ofrecer, con su manto celestial, protección a todo el mundo.

(Con información tomada del libro: La Virgen de Guadalupe y Las Estrellas, Dr. Juan Homero Hernández Illescas, Pbro. Mario Rojas, Mons. Enrique Salazar, Centro de Estudios Guadalupanos.)


viernes, 8 de diciembre de 2017

Las Catacumbas de París.


Las catacumbas de París, Francia. Creadas en el siglo XVIII, miden aproximadamente 200 kilómetros y albergan los restos de más de 6 millones de personas.


Las Catacumbas de París, también conocidas como Les Carrières de Paris (canteras de París en español), son cementerios subterráneos donde miles y miles de restos humanos de distintas épocas se encuentran.



Las catacumbas parisinas se componen de aproximadamente 300 kilómetros de túneles subterráneos. En un inicio,estos túneles eran canteras pero en el Siglo XVIII (1786), por órdenes del General de Policía de París y el Inspector de Canteras, estas se comenzaron a usar como almacén de restos humanos. Todo esto fue debido a las epidemias y enfermedades que sufría la población del distrito de Les Halles por la contaminación de inhumaciones mal hechas y fosas comunes de las iglesias cercanas. Lo que se decidió fue trasladar todos los huesos discretamente desde estos cementerios y fosas hacia las canteras.


Varias décadas fueron necesarias para completar el traslado de aproximadamente 6 millones de cuerpos humanos en forma de huesos a los túneles. Las Catacumbas de París han formado parte de la historia de la ciudad en varias ocasiones, Victor Hugo inmortalizó las catacumbas en su novela Los Miserables, los miembros de la Resistencia Francesa usaron estos túneles, asi como también los soldados alemanes establecieron un bunker subterráneo en las catacumbas.


No todos los 300 kilómetros de túneles de les carrières de Paris están abiertos al público. En realidad la parte que se puede visitar se reduce a unos cuantos kilómetros. La entrada a las otras partes de los túneles está restringida al público en general y existen multas aplicables a quienes entren a estas zonas. Sin embargo, muchos exploradores urbanos y otros aventureros gustan de adentrarse en las profundidades de París para conocer lo que pocos pueden o se atreven. Este tipo de exploraciones son conocidas como visitas no oficiales o no autorizadas.


De hecho, los túneles de las Catacumbas de París han sido utilizados, entre otras cosas, como salas de proyección y lugares para fiestas por algunos exploradores, siendo el caso mas famoso el de "La Mexicaine de Perforation" (La Mexicana de Perforación), un movimiento artístico francés que acondicionó una parte de los túneles como una sala de proyección, un cine con varias comodidades como luz eléctrica, cómida, líneas de teléfono, etc.
FUENTE: http://www.visitandoeuropa.com/paris/monumentos/catacumbas-paris.html

jueves, 7 de diciembre de 2017

En Guanajuato vaga el alma de la bruja momia.


GUANAJUATO, Gto., 25 de agosto de 2016.- Carmen era conocida por haberse dedicado a la brujería. Su leyenda cuenta que tuvo que vender su alma al diablo a cambio de la eterna juventud, razón por la cual fue enterrada viva atada de manos, por dedicarse a la magia negra. Vivía en un callejón de la Cabecita, cerca del panteón Santa Paula, camposanto histórico en el municipio de Guanajuato del que se extrajeron 118 cuerpos momificados naturalmente, todos exhumados en 1865.

La Bruja, forma parte de la colección de 36 cuerpos del Museo de las Momias Viajeras, situado en el Parador Turístico Sangre de Cristo, un centro de atención a visitantes, en lo alto del Cerro del Cubilete.

Se le llaman momias viajeras debido a que formaron parte de una colección itineraria durante cuatro años por el estado de Michigan, el museo de ciencias de Detroit, entre otros, en Estados Unidos; sin embargo, fueron recuperadas y traídas de vuelta al estado de Guanajuato para permanecer en exhibición. Se dice que toda persona que tuvo problemas con Carmen, terminó su vida en desgracia; otro mito del Museo de las Momias Viajeras, fue que en ese entonces, la bruja fue expulsada varias veces por ser sorprendida recogiendo huesos de cadáveres.


Es por eso que personal del museo optó por ponerle barrotes de fierro a su vitrina, como un símbolo de protección, pues se creía que con el metal cortaban sus poderes malignos a las hechiceras. En un recorrido realizado por Quadratín México a este destino turístico colonial y considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO hace más de 28 años, se pudo comprobar que visitantes, nacionales y extranjeros, cuelgan en la parte de arriba tradicionales santos Rosarios que contiene los principales misterios de la religión Católica, para que su Dios la perdone y descanse en paz, pues se cree que su alma todavía anda vagando por el lugar.

Aún conserva su cabellera y su vestimenta en perfectas condiciones, como si hubieran pasado poco tiempo y no más de 150 años que datan de haber sido desenterrada.

También se dice que aparecieron marcas de rasguños en su vitrina y marcas de hollín en el techo del último lugar donde estuvo, leyenda confirmada por el Instituto Estatal de Cultura de Guanajuato (IEC).


Las Momias de Guanajuato La mayoría de estas personas momificadas naturalmente murieron a causa de la peste que azotó aquella época. Pero cada cuerpo posee una personalidad propia. Cuerpos de mineros de la zona y otras personas tienen características particulares, incluso niños que alcanzaron a ser bautizados.

Visten ropa y zapatos de principios del siglo 20 que aún se conservan. Con esta muestra, visitantes pueden descubrir una extensión de las cuerpos exhibidos en el Museo de las Momias de Guanajuato, donde se conservan los restos del doctor francés Remigio Leroy, la momia más antigua que atrae año con año a miles de turistas. El gobierno del estado aseguró por un millón y medio de pesos cada uno de los cadáveres.


En lo que respecta a la bruja Carmen, actualmente se ve como si estuviera clavando fijamente la mirada sobre las personas, y su presencia se sintiera en este mundo.

El día en que fue recuperado su cuerpo y regresó a México, personal del museo narró que al momento de abrir su caja en el aeropuerto, se registró un temblor en la Ciudad de México frente a 17 periodistas presentes.

FUENTE: https://mexico.quadratin.com.mx

miércoles, 6 de diciembre de 2017

La Calavera del Padre Higuera. (TAXCO, GRO).


Cuentan los ancianos que cierta vez, allá por los años de 1850 a 1860, hubo un sacerdote cuyo apellido era Higuera; que en ese entonces, oficiaba en el Exconvento de San Bernardino de Siena.

Se dice que éste párroco, seguramente no conforme con su decisión, se dedicaba con frecuencia a
la vida mundana, violando así los sagrados principios del "Sacerdocio", cuentan que en las noches
acostumbraba recorrer varias calles visitando diferentes antros de vicio. Según se cree, este recorrido
principiaba en las calle de las Estacadas, continuando por Becerra y Tanco. Seguía por la actual "Carretera Nacional" subiendo después por la calle de Santa Anna (hoy: Miguel Hidalgo); así como si no fuera largo el trecho que seguía por la calle del Exconvento, volviendo a tomar Becerra y Tanco, por último, subía a la Calle de las Estacadas llegando entonces al convento.

Cierta vez recibió la visita de algunos fieles cuyo objetivo era informar al Padre de un extraño fenómeno, que tenía alarmada a la población. Le narraron que por las noches, en la ya mencionada calle rondaba cuesta arriba una calavera. El párroco, intrigado por la noticia; les recomendó que no se asustaran, que él más tarde iría al supuesto lugar de los hechos a comprobar si era verdad.


Diciendo y haciendo, esa misma noche se dirigió a dicha calle y esperó pacientemente que sucediera el raro fenómeno sobrenatural. Pasado ya algún rato, presentándose la aparición, el Padre temeroso le dijo: Espíritu, seas por el bien o seas por el mal, este no es tu lugar. Decidme ¿qué buscáis en estas calles que son del domino de Dios?", a lo que la calavera le contestó con las siguientes palabras: "Soy la calavera del Padre Higuera y ando purgando condena".

Tras este acontecimiento desapareció el espanto y el Padre Higuera asustado, abandonó por completo la vida mundana que llevaba. Dedicándose entonces a la oración y a duras penitencias como eran de vivir a pan y agua y castigarse la espalda con un látigo de ocho tiras que él mismo se hizo. Un día salió del convento y montó un asno, echándolo a caminar sin rumbo fijo; se cuenta que tanto el Padre, como el animal, desaparecieron sin dejar huellas y sin volver a saberse nada de ambos.

FUENTE: http://www.taxcolandia.com

martes, 5 de diciembre de 2017

Calaveras Aulladoras: Quejidos De Ultratumba


En el origen de las tradiciones británicas sobre las calaveras aulladoras podría estar el culto a los cráneos de los celtas, basado en la creencia de que la cabeza es el asiento del alma, el centro de las emociones y de la misma vida. En esta cultura, el cráneo de un familiar era conservado para que su espíritu velara por sus seres queridos y el cráneo de un enemigo debía ser tratado con respeto para que su espíritu no atrajera desgracias.

En el Antiguo Egipto, antes de que se comenzara a practicar la momificación (hacia el año 3.000 a.C.) también se rendía culto a los cráneos.

Una calavera aulladora es un cráneo humano de origen incierto que supuestamente provoca desgracias, fenómenos tipo poltergeist y que, sobre todo –y a ello debe su nombre–, “grita” cuando es desplazado del lugar que ocupa en una mansión.


La más famosa es una que reside en Bettiscombe Manor (Dorset, Reino Unido). En 1685 el propietario de la casa era un hombre llamado Azariah Pinney que participó en la Rebelión de Monmouth para derrocar al rey Jaime II. Después del fracaso de la revuelta, Pinney fue desterrado a la isla de Nevis, una colonia británica en las Antillas. Allí se convirtió en un próspero hombre de negocios gracias a la caña de azúcar. Cuando falleció, en 1720, le dejó todo a su nieto, John Frederick Pinney, que se había criado en Bettiscombe. Sin embargo, cuando este viajó a Nevis se mostró horrorizado por el sistema de esclavitud establecido en las plantaciones y cedió su herencia a su primo, John Pretor. John Frederick regresó a Gran Bretaña y trajo consigo a un esclavo negro que antes de emprender el viaje le había hecho jurar que le daría sepultura en su tierra natal. El esclavo falleció, pero Pinney faltó a su palabra y lo enterró en el cementerio de Bettiscombe. A partir de entonces y durante varias semanas el sueño de los moradores de la mansión se vio perturbado por quejidos, gritos y golpes. Pinney exhumó el cadáver y lo depositó en el desván. A partir de entonces cesó toda actividad paranormal. No se sabe por qué, pero tras varios años de los restos del esclavo solo se conservaba su calavera, desprovista de la mandíbula.


En The Realm of Ghosts (1964), Eric Maple registró diferentes historias acerca de esta calavera. Se decía que en las diversas ocasiones en las que se había intentado retirarla de la mansión la comarca entera había sufrido terribles consecuencias: una tormenta arrasó las cosechas o el ganado enfermó y murió. Incluso alguno de los propietarios de la mansión había fallecido poco después de intentar deshacerse de ella. Uno de ellos la había enterrado a varios metros de profundidad solo para descubrir a la mañana siguiente que el cráneo había salido de su tumba y esperaba ser devuelto a la casa. Por otra parte, un ama de llaves comentó a un visitante en 1847 que la calavera protegía la casa de los malos espíritus. Maple entrevistó a un individuo que recordaba que siendo niño había oído “los gritos de la calavera que guardaban en la buhardilla, que eran más bien chillidos, como los de un ratón atrapado”.

En 1963 el propietario de Bettiscombe Manor era un arqueólogo llamado Michael Pinney, que hizo examinar la calavera por el patólogo Gilbert Caussy.

Su conclusión fue que, en realidad, tenía entre 3.000 y 4.000 años de antigüedad y que había pertenecido a una muchacha. La leyenda fue inventada, al parecer, en el siglo XIX por el juez S. Udal, un anticuario que visitó la isla de Nevis en 1897, donde oyó la historia del esclavo que partió para Inglaterra. Al volver, supuso que el cráneo pertenecía al esclavo e hizo partícipe de su opinión a los lugareños. Pinney afirmó que lo más probable era que procediera del cercano yacimiento celta de Pilsdon Pen y que su familia la conservara como un amuleto desde 1690.


Burton Agnes Hall, en el condado de York, alberga la calavera de Anne Griffith. La tradición dice que Anne y sus dos hermanas encargaron la construcción de la casa en el siglo XVI. Antes de que fuera acabada, Anne fue atacada por un grupo de salteadores mientras paseaba por las inmediaciones del lugar. A consecuencia de las heridas recibidas, falleció cinco días más tarde, no sin antes expresar su deseo de que su calavera se conservara entre los muros de la mansión para poderla ver concluida. Pero sus hermanas dieron sepultura al cadáver. Entonces comenzaron a producirse misteriosos ruidos. Sus hermanas exhumaron el cuerpo y se sorprendieron mucho al ver que el cráneo estaba completamente descarnado y separado del cuerpo, a pesar del poco tiempo transcurrido desde el entierro. Y parecía sonreír… La calavera fue depositada en la casa, pero años después, cuando fue heredada por la familia Bonynton, esta decidió deshacerse de ella y la enterraron. Pronto los terroríficos gemidos les hicieron desistir de su idea. Un propietario posterior decidió emparedarla, por lo que se desconoce su localización actual. También se dice que el fantasma de Anne se aparece cada aniversario de su muerte.

En la casa solariega de Wardley Hall, en el condado de Leicester, se conserva la calavera del padre Ambrose Barlow, sacerdote católico ejecutado en 1641 por traición a la Corona. Fue decapitado y su cabeza permaneció expuesta en una pica en la iglesia de Manchester. Francis Downes, un devoto católico, la compró y la mantuvo oculta en la casa por temor a que se descubrieran sus creencias. La escondió tan bien que no fue encontrada hasta mediados del siglo XVIII por Matthew Moreton, entonces propietario de la mansión. Uno de sus criados, creyendo que pertenecía a un animal, la arrojó a un foso lleno de agua. Entonces se desató una terrible tormenta y cuando el propietario de la casa fue informado por el criado de lo que había hecho, atribuyó la tempestad a la cólera de la calavera, por lo que drenó el foso y volvió a llevarla a la casa. La tradición cuenta que siempre que se ha intentado darle sepultura las tierras y las propiedades de la mansión han sufrido daños. Además, parece ser indestructible, pues a pesar de haber sido quemada e incluso rota en mil pedazos, siempre es encontrada al día siguiente en el vestíbulo, intacta y mostrando su eterna sonrisa burlona.


Una calavera reacia a ser enterrada se conserva en Higher Farm, en Chilton Cantelo, condado de Somerset. Se le atribuye a un tal Teophilus Broome, fallecido en 1670, después de expresar su deseo de que su cráneo se conservara en la granja. Todos los intentos de sepultarla dieron lugar a “terribles sonidos, indicativos de profundo disgusto”, según reza en una inscripción de la lápida mortuoria.

Tunstead Farm, cerca de Chapel-en-le-Frith, en el condado de Derbyshire, guarda entre sus muros una calavera llamada Dickie. Un nombre extraño, pues la tradición afirma que perteneció a una mujer que fue asesinada dentro de la casa. Antes de morir dejó dicho que quería que sus restos mortales reposaran para siempre en su interior. Con los años, el esqueleto fue perdiéndose hasta que solo quedó el cráneo. Se dice que Dickie emite gritos no solo cuando la sacan de la casa, sino también cuando llegan extraños, cuando enferma algún animal o cuando alguien de la familia va a morir. En cierta ocasión fue robada y llevada a Disley y los ladrones tuvieron que soportar tal cantidad de gritos y estrepitosos ruidos que no les quedó más remedio que devolverla a su hogar.

El culto a las calaveras viene desde muy antiguo, hasta la llegada de Hernán Cortés, en 1519, los aztecas preservaban los cráneos de los sacrificados en unas estructuras conocidas como tzompantli. Este culto a la muerte de los antiguos mexicanos sigue vivo hoy en día. En el Día de los Difuntos uno de los dulces más populares son las calaveras de chocolate. Pero 2.000 años antes de los aztecas los olmecas ya rendían culto a los cráneos, como dejaron esculpido en sus estelas de piedra.

Fuente consultada: http://www.masalladelaciencia.es
Fuente: http://labitacoradelmiedo.wordpress.com/

lunes, 4 de diciembre de 2017

Momias de las catacumbas de los Capuchinos.


Situadas bajo el homónimo convento en Via Cappuccini, en las afueras de Palermo, las catacumbas de los Capuchinos son una de las visitas turísticas más dispar y morbosa.
Desde el siglo XVII los frailes comenzaron a enterrar en las catacumbas a los palermitanos que podían costearse el costoso proceso de momificación que descubrieron los monjes. Básicamente los pasos que llevan a la conservación de los cadáveres pasan por mantener el cadáver en una cueva de ambiente muy seco para que el cuerpo “sude” la humedad durante ochos meses, para posteriormente exponerlo al sol tras un baño de vinagre en una terraza hasta que la piel se acartone, dotando a los gestos de la cara de muecas grotescas y desencajadas.


Inicialmente todos los cuerpos tenían ojos de cristal que los soldados estadounidenses saquearon tras el desembarco en Sicilia durante la II Guerra Mundial.
La mayoría de las momias expuestos en las catacumbas (unos 8.000) datan del siglo XIX. Ataviados con sus mejores galas, las momias se colocaban en hileras, de pié, tumbadas o colgadas y ordenadas por sexo, edad y condición social. Guy de Maupassant describía con horror la experiencia que le produjo la visita a las catacumbas de los capuchinos de Palermo.


Son especialmente macabras las momias de los niños, en especial la de una niña de dos años embalsamada en 1920 y cuyo cuerpo se conserva casi intacto; aunque la sensación desagradable se hace cómica e histriónica ante el continuo desfile de visitantes que acomparsan la ruta, y el estado y hábitos de los esqueletos.


Finalmente aquellos fieles del Gattopardo pueden visitar el cementerio contiguo a la entrada a las catacumbas de los capuchinos, donde está enterrado el príncipe de Lampedusa.

FUENTE: http://www.lasicilia.es/catacumbas_capuchinos_palermo

viernes, 1 de diciembre de 2017

Las gemelas fantasmas.


Un día unas gemelas de como 10 años estaban jugando su mama iba a ir a comprar unas cosas pero antes de que se fuera les dijo a las niñas no se salgan por que las pueden atropellar en la autopista que esta enfrente, las niñas dijeron que no se iban a salir y la mama se fue.

A las niñas se les había ido la pelota con la que estaban jugando a la calle y salieron para ir por ella a agarrarla, un camión pasa y las atropella, minutos después llega la mama y las ve muertas.


Años después la mamá tiene unas gemelas idénticas a las que murieron. Estaban jugando su mamá iba a ir a comprar unas cosas pero antes de que se fuera les dijo a las niñas no se salgan por que las pueden atropellar en la autopista que esta enfrente, las niñas dijeron que no se iban a salir y la mama se fue.

Se les fue la pelota como a las gemelas pasadas pero la mamá llego por que se le había olvidado algo y las empuja para que no las atropellara el camión, la mamá le dijo a las gemelas -que les dije casi, las atropellan pudieron haber muerto- las gemelas le respondieron -ya fallecimos una vez no nos volverá a pasar-

FUENTE: http://www.leyendascortas.co

jueves, 30 de noviembre de 2017

La leyenda del panteón “Jardines del Recuerdo”.


Esta leyenda nace a partir de que el padre Anselmo Martínez falleció… y es que el sacerdote era muy querido en la colonia en donde se encuentra el panteón Jardines del Recuerdo, pues visitaba constantemente a los enfermos y siempre ayudaba a los más necesitados. Las personas le tenían un gran respeto y era muy admirado por los habitantes de los alrededores.

El día en que falleció muchas personas lo acompañaron en su velorio realizado en las inmediaciones del panteón, tal era la cantidad de gente que acudió al sepelio que los sepultureros pensaron que se trataba de algún político o de algún narcotraficante

Poco tiempo después del deceso, los vigilantes empezaron a notar que alrededor de la tumba había cierta actividad debido a que el pasto se encontraba desgastado y había algunos círculos muy marcados los cuales pensaron alguien realizaba con algún objeto.


Un día, el jardinero Vicente Cortés decidió hacer guardia toda la noche y para su sorpresa alrededor de las 2:00am notó que una sombra se acercaba a la tumba y se hincaba, la escena parecía de alguien que se estaba confesando… en ese momento un escalofrío recorrió el cuerpo de Vicente y parecía que el tiempo pasaba muy lentamente. Su asombro era tal que no le contó a nadie lo que había visto y decidió volver la siguiente noche para ver si sucedía lo mismo. Para su sorpresa, la escena se repitió a la misma hora, sin embrago ahora la sombra era diferente y los círculos que aparecían marcados en el pasto no eran otra cosa que las rodillas de los espíritus que visitaban al padre.

A la fecha se dice que los espíritus que moran en el panteón visitan al bondadoso padre Anselmo para confesarse y de esa forma buscan el descanso tranquilo y eterno…

FUENTE: http://elfonografo.mx

miércoles, 29 de noviembre de 2017

La leyenda de Joaquín Pardavé.


El 20 de julio de 1955 se dio la noticias del fallecimiento del actor Joaquín Pardavé, dejando algunos mitos sobre su muerte.

Se decía que  Pardavé sufría de ataques catalépticos, condición que dificulta delimitar con claridad entre la vida de la muerte. Cuando Don Joaquín se convirtió en presa de este terrible mal, su médico no se encontraba en México y al revisarlo, todo coincidía que ya había muerto.

El actor fue velado y posteriormente sepultado en el lote de actores del panteón Jardín, de la Ciudad de México.

De esto surge una leyenda urbana,  al momento de dar lectura al testamento, se dan cuenta los interesados que el documento fue enterrado junto con el histrión en el bolsillo de su saco, por lo que prosiguieron a realizar a la exhumación.


Al sacar toda la tierra, quitar las losas que protegían el ataúd, este quedó visible y al retirar la tapa vieron algo escalofriante.

La tela que cubría el ataúd estaba manchada de sangre, el actor estaba boca abajo, como buscando apoyo para romper su claustro y abrirse paso entre las toneladas de tierra que lo separaban de la vida. Sus dedos rígidamente contraídos, que habían acabado con la piel de su cara dejándola rasgada y manchada de sangre; pero era muy tarde, nada podía hacerse más que lamentar una terrible angustia. ¿Había sido enterrado vivo?

Hace unos años un sobrino del actor dijo que su tío había muerto por un derrame cerebral, lo cual certifico su médico de cabecera.

FUENTE: http://elfonografo.mx