viernes, 28 de enero de 2011

El enigma de los mundos paralelos

El enigma de los mundos paralelos


Por Scott Corrales
El concepto de los universos o mundos paralelos superimpuestos sobre el nuestro no es nada nuevo, pero generalmente se la ha relegado al mundo de lo fantástico, como el mundo estrafalario al otro lado del espejo en Alicia y el país de las maravillas, y el reino de Narnia al fondo del ropero en El león, la bruja y el ropero de C.S. Lewis, amén de los numerosos reinos de acción y aventura en mundos paralelos que figuran tanto en la ciencia-ficción como en la fantasía heroica.

Desde la perspectiva literaria, la creación de un mundo paralelo permite que el autor explore posibilidades o ucronias que no pueden darse en nuestra realidad lineal. Por consiguiente tenemos obras artísticas en las que los protagonistas se topan con sus "dobles", mundos en los que el resultado de una guerra fue totalmente distinto al de la realidad de los protagonistas, o niveles de existencia totalmente ajenos al nuestro, que van desde celestiales hasta infernales.

Estos autores de narrativas de ficción tal vez quedarían sorprendidos, o hasta consternados, si supieran que la realidad de lo paranormal ofrece historias no menos extrañas que el fruto de su imaginación.

Continentes perdidos de la mano de Dios
En el siglo V a.c., el filósofo griego Anaxágoras expresó la creencia de que "otros hombres y otras especies vivientes" ocupaban una especie de antitierra que recibía la luz de su propio Sol y Luna, y cuyos habitantes "al igual que nosotros mismos, poseen ciudades y fabrican objetos ingeniosos". El filósofo ubicó su antitierra en la carátula opuesta de su universo chato y discoidal. Los fragmentos que sobreviven de su tratado Sobre la Naturaleza no cuentan si Anaxágoras pensaba que podía haber contacto entre los seres inteligentes de ambos mundos, pero a miles de kilómetros de la cuenca mediterránea, otro grupo de pensadores había desarrollado una cosmología parecida y la habían integrado a su religión.

Los Puranas, un resumen de la mitología, filosofía y ritos del hinduismo, nos hablan de los dwipas como parte de sus creencias cosmológicas. Estos niveles de existencia consisten de siete continentes, a saber: Jambu, Plaksha, Shalmali, Kusha, Krauncha, Shaka y Pushkara, con sus respectivos mares, montañas y habitantes.

Resulta difícil, sin embargo, separar lo claramente metafórico, como los mares de "zumo de caña y mantequilla licuada" que rodean algunas de estas tierras metafísicas de aquellas que están basadas más sólidamente en la realidad. Algunas de las provincias en las que está subdividida el dwipa de Jambu, por ejemplo, parecen corresponder con el subcontinente indio, cercado por las montañas Himadri (Himalayas) al norte y el Gran Mar Salado (el Indico) al sur. Más allá de estos confines, los demás parecen fundirse con la irrealidad que hemos asociado en la mitología occidental con Lyonnesse, Tirn-Na-Og, la isla de Avalon y la isla de San Brandán.

El concepto de los dwipas fue dado a conocer en occidente a fines del siglo XIX por los trabajos de la Sociedad Teosófica, alimentado por el interés general en lo asiático y oriental que caracterizó dicha fase de la historia. "La opinión de muchos hoy en día," declara Charles Johnson, F.T.S., en el ejemplar de abril de 1889 del boletín teosófico The Path, "es que los mitos casi grotescos y las descripciones geográficas y astronómicas contenidas en los escritos religiosos...son en efecto alegorías deliberadamente construidas por los sabios de la antigüedad que deseaban ocultar... las verdades sagradas que tan sólo podían darse a conocer en los recintos de sus templos".

En la década de los '60, el escritor y científico francés Jacques Bergier se interesó por los mundos metafísicos del hinduismo, creyendo que podía haber algo de cierto en ellos según los principios de la matemática moderna. Bergier apuntó que las "superficies de Riemman" están compuestas por cierto número de capas que no están encima de la otra y ni siquiera lado a lado de las otras, las capas sencillamente coexisten. Es casi seguro que Bergier simplificaba el asunto para los lectores inexpertos, pero la conclusión matemática era que el espacio es mucho más complejo de lo que aparenta.

"Si la tierra es una de estas superficies," escribe Bergier, "por fantástico que pueda parecer, resulta posible que existan regiones desconocidas que son por lo general inaccesibles y que no aparezcan en ningún mapamundi o globo terráqueo. No sospechamos de su existencia, al igual que no sospechamos la existencia de los microbios, o de la radiación invisible del espectro, antes de haberlas descubierto". (Viseé pour autre terre, Albin Michel, 1974). ¿Acaso encontró el iconoclasta Bergier la manera de justificar las creencias de tanto Anaxágoras como los escribas hindúes que redactaron los Puranas? ¿Existen, de veras, "espacios dentro de nuestro espacio" que se desarrollaron independientemente del nuestro, tal vez accesibles sólo por lo que conocemos como puertas dimensionales, arrugas en el espacio-tiempo, y otras descripciones?

Por inverosímil que pueda parecer semejante posibilidad, explicaría la creencias ampliamente difundidas en el folclore mundial sobre lugares en que se puede entrar pero no salir jamás, o que pueden visitarse en ciertas épocas del año o cada cuantos años. Las ciudades fantasmales visibles desde el glaciar de Muir en Alaska, explicadas como efectos ópticos, ¿serán espejismos no de ciudades de nuestro mundo, sino de urbes cuyos habitantes "fabrican cosas ingeniosas", como dijo Anaxágoras hace siglos?

El hombre que vino de Tuared
Pero no dejemos que se vaya Bergier todavía... En 1954, a raíz de disturbios civiles de gran violencia en el Japón, las autoridades niponas opinaron que los motines estaban siendo instigados por agitadores extranjeros y se dieron a la labor de escrutinar los pasaportes de los visitantes de otros países para detectar irregularidades, tales como señas de falsificación por grupos terroristas o antigubernamentales. Bergier nos informa que los oficiales se toparon con un huésped de cierto hotel en Tokio cuyos papeles parecían estar en orden, pero con un pequeño problema: el gobierno que emitió el pasaporte no existía.

El documento no presentaba señales de falsificación. La fotografía del portador era claramente visible y las huellas dactilares eran idénticas. Sin embargo, los funcionarios japoneses no podían encontrar ninguna "República de Tuared" en sus mapas, a pesar de las protestas del extranjero, que insistía que su país ocupaba la mayor parte del desierto del Sáhara, extendiéndose desde Mauritania en el oeste hasta el Sudán en el este. Era cierto, sin embargo, que el hombre había venido al Japón con una misión poco edificante: comprar armas para ayudar a emancipar los países árabes de la opresión occidental.

Según Bergier, el tuarediano anónimo convocó una rueda de prensa para exponer sus razones, y la prensa trató en vano de localizar su país a pesar de haber solicitado la ayuda de las Naciones Unidas de la Liga Arabe. El hombre que vino de Tuared fue internado en un psiquiátrico japonés, donde es de suponer que permanece hasta nuestros días--un extraño en tierras extrañas.

Está claro que todo el evento pudo haber sido un fraude, un esfuerzo de nacionalistas magrebíes interesados en establecer su propio país y embaucar a los agentes de aduana. Ciertamente, una situación parecida pudo haber sucedido hace sólo unos cuantos años, cuando el Partido Independtista Puertorriqueño emitió sus propios pasaportes como la "República de Puerto Rico" para aquellos que deseaban renunciar a su ciudadanía estadounidense. Según portavoces de dicho partido político, los pasaportes emitidos por la república inexistente fueron aceptados por agentes de aduana en varios países del mundo. Aún así, ¿podemos afirmar que un fenómeno extraño pudo haber depositado en nuestro mundo a un ciudadano oriundo de un importante país africano en otro dwipa?

Algo parecido había sucedido un siglo antes y a miles de kilómetros del Japón. En 1850, se descubrió a un hombre dando tumbos por las adoquinadas calles de un pueblo alemán. Cuando las autoridades le echaron mano para interrogarlo, declaró llamarse Josef Vorin, "ciudadano de Laxaria en Sakria". Los oficiales alemanes se volvieron locos tratando de hallar estos lugares sin ningún resultado. Se desconoce cual fue la suerte de Vorin.

En pos de Qaumaneq: una conspiración decimonónica
A comienzos del s.XIX, los mares del extremo norte representaban no solo las aguas mas frías del mundo, sino también un paraíso para los buques balleneros ingleses y norteamericanos, así como para los exploradores de la región ártica. Estos intrépidos exploradores, muchas veces afiliados con las "reales sociedades" de exploración de un país u otro, pasaban años enteros en las regiones circumpolares realizando una variedad de estudios científicos. Quizá ninguno de estos empeños haya recibido tanta atención como la búsqueda del "pasadizo noroeste" o Northwest Passage, el brazo de mar que uniría el Atlántico con el Pacífico.

Leer sobre las intrépidas expediciones de los Ross (tío y sobrino), Mackenzie y Franklin es como internarse en una novela de Julio Verne: enormes veleros con cascos guarecidos contra la presión de los hielos polares, cargados de instrumentos científicos y toda clase de impedimenta, tripulados por oficiales de la marina británica vistiendo uniformes impecables a pesar del gélido entorno que los rodeaba. Basta con ver un mapa de las zonas árticas de Canadá para conocer sus nombres y los nombres de los monarcas a cuyo servicio estaban.
Pero detrás de la imagen romántica existían condiciones de vida cruentas, enfermedad y muerte en uno de los lugares más inhóspitos del mundo. Y según la opinión de algunos, muerte a manos de criaturas provenientes de algún lugar más allá del conocimiento humano. Esta conspiración decimonónica -hábilmente orquestada por el "consejo ártico" del Almirantazgo inglés- comenzó con la fallida expedición de Sir John Franklin en pos del pasadizo noroeste en 1847. Franklin, al mando de los buques Terror y Erebus, tenía órdenes de pasar tres inviernos en el la zona ártica para realizar su objetivo. Se trataba de una de las expediciones polares más ambiciosas armadas por el gobierno inglés, con 129 tripulantes, entre marineros y oficiales.
Cuando no volvió a saberse de Franklin, el Almirantazgo envió varios buques de socorro cuyos capitanes barrieron las islas del norte sin resultados positivos. Las información recibida de los Inuit (esquimales) resultaba curiosa y confusa: algunos relatos mencionaban una contienda armada entre los kaploonas (hombres blancos) y una tribu de seres violentos. Otros Inuit señalaban que había un buque hundido en una de las bahías de las islas polares; buque que había sido abordado por nativos curiosos y en donde hicieron un descubrimiento espeluznante: señas de un combate feroz y el cadáver de un "gigante con colmillos largos" cuyo gran peso requirió el esfuerzo de cinco esquimales para moverlo.

Estos datos confusos no fueron del agrado de las autoridades en Londres. Se lanzaron expediciones militares y privadas -algunas de ellas costeadas por la desesperada Lady Franklin, convencida de que su esposo y tripulación seguían con vida- a investigar distintas regiones árticas pero no la región donde más probablemente encontrarían los restos de última expedición de Franklin. Se utilizaron buques mal equipados, capitanes poco experimentados en dichas regiones, y se hizo caso omiso de la información proporcionada por los nativos. Era como si los miembros del "consejo ártico" estuviesen empeñados en ocultar la verdadera misión de la expedición Franklin, a pesar de la presión ejercida por los periódicos británicos de la época y de autores como Charles Dickens.

Casi un lustro después de que la expedición Franklin franqueara la bahía de Baffin para entrar a la historia del misterio, se descubrieron cádaveres de los miembros de la expedicion--cadáveres que habían sido mutilados de forma extraña, algunos de ellos con las manos cortadas, el corazón extraído, y agujeros en el cráneo por donde se había substraído el cerebro. Los restos de los tripulantes fueron exhumados nuevamente en la década de los '80 por científicos que detectaron señales de canibalismo en los huesos.

El canibalismo entre exploradores extraviados no resulta sorprendente, pero ¿hay algo más? Algunos tripulantes de los buques perdidos fueron vistos por los esquimales, presentando barrigas hinchadas y labios y lenguas ennegrecidas. Los investigadores que han abordado la desaparación de Franklin han dicho que los pocos supervivientes tenían los labios negros por la sangre coagulada de sus festines caníbales, pero el autor Jeffrey Blair Latta opina lo contrario: los vientres hinchados y labios negros son señas inequívocas de la exposición a fuentes radiactivas intensas. ¿Radiación? ¿En el siglo XIX? ¿En las zonas polares?

Los testimonios Inuit apuntan hacia la existencia de unos seres gigantescos y colmilludos cuya imagen está plasmada en el arte esquimal. Las mismas creencias también indican la existencia de la "luz chamánica", no necesariamente una fuente de iluminación, sino el lugar en el que se internan los chamanes en busca de información, una dimensión totalmente aparte de las nieves que predominan en la zona y conocida como Omanek (anglización del original Qaumaneq). Los datos recabados por los europeos indican que los buques de Franklin "pasaron de nuestra tierra a Omanek".

Según dice el autor Barry López en su libro Arctic Dreams, "resulta innegable la existencia de un paisaje mucho más vasto en la región ártica que la que nos dice la ciencia y que aparece en los mapas del U.S. Geological Survey. Se trata del país hacia el cual los chamanes hacían brillar su luz chamánica o qaumaneq". Es de suponer que el paso a este mundo desconocido involucraría el peligro de quedar expuesto a radiaciones desconocidas. Curiosamente, los mensajes enterrados en cápsulas de metal por algunos de los oficiales que sobrevivieron la misión dicen: "Todo bien" -- ¿señal de una misión realizada exitosamente, a pesar de la pérdida de vida?

Cabe suponer que el Almirantazgo no estaba tan interesado en localizar el pasadizo noroeste como dar con este mundo secreto, y que las vidas de Franklin y sus hombres, así como las diversas expediciones de socorro, se perdieron por este motivo. Resulta curioso que la curiosidad inglesa por la zona polar se remonta al siglo XVI, cuando el mago John Dee -adscrito a la corte de la reina Isabel, y cuyos informes iban firmados "007"- informaba a su monarca de la necesidad imperiosa de conquistar Groenlandia y su zona circundante, ya que ahí se podía encontrar el secreto de "la entrada a otros mundos". Las primeras expediciones a la región fueron las de Martin Frobisher y Henry Hudson en los siglos XVI y XVII. ¿Habrá sido necesario aguardar tres siglos para tener éxito?

Sin embargo, permanece la interrogante de las extrañas muertes de los marineros y los seres que, según la tradición esquimal, "invernaban" en la isla del rey Guillermo. Los seres colmilludos conocidos como Tunnit o Toonijuk parecen corresponder, por sus señas, a las criaturas peludas conocidas como Bigfoot o Yeti, y que representaron un verdadero obstáculo para la colonización amerindia de esas inhóspitas regiones. El zoólogo Ivan T. Sanderson agrega que los Toonijuk "eran considerados como torpes por los esquimales, aunque con una fuerza física temible que les permitía cargar una foca adulta a cuestas sin ningún problema". La torpeza de los gigantes polares, combinada con su temor a los perros esquimales, fueron clave para la victoria de los inuit. Los Tunnit o Toonijuk desaparecieron de las regiones polares para irse "a un lugar inaccesible". ¿Sería Qaumaneq?

Pero hasta el día de hoy, las mismas tradiciones señalan que se produjo "un año de horrores" que coincidió con la muerte de los expedicionarios kaploonas y la deserción de la isla del rey Guillermo por los esquimales. Aun resulta posible visitar las aldeas de iglúes que fueron desalojadas precipitadamente hace más de siglo y medio. Jamás se conocerá a ciencia cierta la suerte de la expedición de Franklin a menos que se haga un intento por investigar el buque supuestamente hundido en las aguas del estrecho de Barrow, donde será posible hallar el cadáver del "gigante colmilludo" descubierto por los inuit.

Pero existe un detalle final curiosísimo: la extraordinaria saga sobrenatural del Resolute, embarcación que formó parte de una de las múltiples misiones de rescate. Presa de los hielos, sus tripulantes abandonaron su nave en medio del laberinto de islas congeladas del norte de Canadá. Mayúscula sería la sorpresa, un año más tarde, de encontrar al Resolute navegando solo en las aguas de la bahía de Baffin, con su velámen cubierto de hielo y las escotillas fuertemente selladas, como si un navegante fantasma lo hubiera sacado de entre las nieves. Rescatado por un ballenero estadounidense, el barco fue trasladado a Connecticut, restaurado, y devuelto a Inglaterra como un regalo de la Unión Americana al Reino Unido. El Almirantazgo tomó posesión del Resolute enseguida y no vaciló en desguasar el bajel, ante la consternación del embajador estadounidense y la opinión pública inglesa.

¿Qué secreto portaba el barco fantasma que inspiró una decisión tajante de parte de la alta jerarquía de la flota inglesa? Otro misterio de los muchos que caracterizan las regiones frías de nuestro mundo.

Vendrán caras extrañas
Estos ciudadanos de otras partes, como el hombre de Tuared, pueden no tener idea alguna de que se han internado en una realidad distinta hasta sentir el terror sutil de encontrarse en circunstancias desconocidas. Por otra parte, existe la posibilidad de que algunos vengan a nuestro mundo a propósito.

Corría el año 1293 cuando un hombre extraño que no hablaba ninguna lengua conocida, se materializó de la nada durante la boda del rey Alejandro de Escocia. Su aparición fue considerada como un prodigio y la suerte del individuo no figuró en los libros de historia. Un sujeto más tenebroso se manifestó en el año 1125 y supuestamente fue visto por miles de personas, siendo supuestamente capaz de escupir bolas de fuego lo suficientemente poderosas como para incendiar árboles. En fechas más recientes, Richard Popkin, autor del libro The Second Oswald, menciona la irrupción de un sujeto que era el doble idéntico de Lee Harvey Oswald, el asesino del presidente John F. Kennedy, en un campo de tiro público. El individuo disparó un arma totalmente desconocida que lanzaba bolas de fuego, un parecido que no deja de ser curioso.

Salvador Freixedo hace mención de otro caso parecido en su libro Visionarios, místicos y contactos extraterrestres: a finales de la década de los '60, una pareja de tipos enigmáticos se alojaron en un hotel de Miami (EUA) para quedarse algún tiempo y trabaron amistad con la camarera del establecimiento. Cuando la mujer les preguntó de dónde venían, respondieron que venían "del norte del continente", haciendo hincapié en que no se referían a las tierras al norte de los Estados Unidos.

Uno de los hombres era alto y rubio y su compañero era bajo, de aspecto asiático y vestido de anaranjado. La camarera y su esposo fueron testigos de las actividades inusuales de los dos extraños, incluyendo lo que parecían ser experimentos con lo que tomaron por cámaras y dispositivos apuntados hacia el mar embravecido durante las tormentas. Freixedo escribe que mientras la camarera realizaba sus tareas de limpieza, pudo observar una maleta llena de "bolas de billar" que pulsaban con luz, como si estuviesen llenas de electricidad. Los extraños desaparecieron tan repentinamente como llegaron.

En vista de lo que sabemos de la existencia de Qaumaneq, vaticinada por John Dee a la reina Isabel, ¿a qué se referían los dos extraños con "al norte del continente"? Dada la curvatura de la superficie terrestre, sería razonable suponer que se referían a las tierras al norte del continente americano: el casquete polar y Asia. Freixedo apoya la posibilidad de que la extraña pareja se refería a planos de existencia en otras dimensioens accesibles a por ciertos puntos de materialización/desmaterialización.

Las actividades decididamente no turísticas de estos sujetos nos lleva, irremediablemente, a la existencia de los HDN (hombres de negro) cuyas actividades aquejaron a la ufología de hace varias décadas. Mientras que la actividad de los HDN se relaciona a menudo con los avistamientos OVNI y encuentros con ovninautas, sus apariciones a veces no guardan relación alguna con el fenómeno.

Entre estos casos figuran declaraciones hechas por los mismos HDN a sus entrevistados, en las que manifiestan provenir de "La Nación del Tercer Ojo", citada por John Keel en su trabajo Our Haunted Planet (Fawcett,1971). Aunque Keel adjudica un significado esotérico a dicho planteamiento, se podría sospechar que los HDN se refieren a un país físico ubicado en "otro lado". Un caso de HDN en Pittsburgh (EUA) investigado por el investigador Mike Lonzo en 1995 fue protagonizada por una señora de edad avanzada que fue testigo de la caída de una "extraña piedra negra" en su patio; evento seguido casi a continuación por la llegada de unos HDN vestidos en trajes de etiqueta que exigieron la devolución del objeto, alegando que la pérdida de dicho objeto resultaría "en la destrucción de su universo".

Mucho antes de eso, en noviembre de 1973, una joven que trabajaba para una agencia de empleos en San Juan de Puerto Rico recibió la visita de un hombre que vestía un traje negro con una camisa que parecía haber sido tejida "de un material desconocido en la tierra," en sus propias palabras. El hombre tenía dedos largos y ahusados y un rostro perfectamente liso. La mujer se vio hipnotizada por su conversación, que iba desde asuntos ecológicos hasta la guerra, junto con afirmaciones como "hay otros mundos aparte de este".

Si somos capaces de suprimir el impulso de asociar a los HDN a los OVNI, podemos ver que sus motivos, en estos casos, no tienen nada que ver con suprimir a los testigos de avistamientos de platívolos. ¿Serán capaces los HDN de ir y venir a voluntad entre su mundo y el nuestro? Eso ciertamente ayudaría a explicar los casos en que los HDN, o sus brillosos coches negros, desaparecen de manera repentina.

El investigador de temas paranormales Brad Steiger tuvo la oportunidad de mantener un intercambio epistolar con un individuo supuestamente capaz de internarse a voluntad en estos otros niveles de existencia. Al Kiessig, natural de Missouri (EUA) escribió detalladamente sobre sus experiencias con los portales dimensionales o "puntos de acceso" a otras realidades.

Kiessig informó a Steiger que uno de nuestros "universos vecinos" es un entorno insonoro que carece de viento o de sol, aunque su cielo dispone de suficiente luz como para sugerir la existencia de semejante astro, y que él mismo pudo internarse en dicho mundo mientras que paseaba a su perro en Arkansas en diciembre de 1965. Este mundo silencioso parecía imitar al nuestro, copiando hasta los detalles de las casas de madera descubiertas por Kiessig en su paseo. Pero el silencio, la ausencia de vida animal y de seres humanos infundían pavor. También parece haber una diferencia de tiempo considerable entre ambas dimensiones.

El corresponsal de Steiger pasó a mencionar una región sin nombre en las montañas Ozark desde la cual podía ver otra dimensión con claridad, y ver la manera en que sus habitantes entraban a la nuestra. Kiessig afirmó su creencia que esta otra dimensión paralela representaba "el infierno terrenal donde Jesucristo predicó por tres días antes de ascender al cielo". Según Kiessig, otras puertas dimensionales conducen "a una tierra sin vida. Otras te llevan al pasado, y otras te conducen al futuro de este mundo". ¿Era Kiessig poco más que un mentiroso que se burlaba a costas de Steiger? ¿un lunático? ¿O poseía, de verdad, el don de entrar y salir de los dwipas?

La historia Olvidada de la Tierra

La historia Olvidada de la Tierra


Mientras tanto en la tierra se sucedieron varias eras con diferentes colonias y civilización no autóctonas. Los reptiloides y dinoides procedentes de Orión se instalaron y dominaron el planeta por muchos millones de años dejando su marca genética, los cetáceos por su parte también crearon una civilización pacifica y agraria que se dio paralelamente con los de Orión, terminando en una guerra. Los cetáceos decidieron cambiar su genética para convertirse en acuáticos y cumplir con su misión de custodiar el planeta. Así finaliza el primer experimento con una gran guerra en el sistema solar y el aislamiento y destrucción parcial de la tierra.

Hibornea
La Tierra pasa unos cuantos millones de años desolada, con los primates originarios en evolución como habitantes únicos.

Durante la polarización de Lyra, un grupo de tendencia femenina, con deseos de vivir en armonía y dentro de los principios de paz, integración a la naturaleza y cooperación escogen la Tierra donde la naturaleza se encontraba en su apogeo, para establecerse. Estos fundaron Hibornea una civilización etérica que pobló nuestro planeta y dejo su semilla de amor e integración, pero que no pudo permanecer por su dificultad de adaptarse a una densidad tal como la de tercera dimensión. Así terminó el segundo experimento.

Los Humanos

Paralelamente a Hibornea los primates locales anteriormente plantados por los liranos habían seguido evolucionando. El Consejo de Sirio encontró conveniente enviar a sus ingenieros genéticos a darle un impulso a la raza ya convertida en autóctona. Pero cuando los Sirios llegaron se consiguieron un grupo de seres provenientes del planeta Nibiru. Así comenzó el tercer experimento.

Este planeta de órbita elíptica ha sido objeto de estudio del Lingüista Zacarías Sitchin quien traduciendo la escritura cuneiforme de los Sumerios registra este evento. En su libro “El Génesis revisado” dice:

“En el planeta Nibiru, los Nefelines o Anunakis estaban confrontando una situación parecida a la que nosotros en la Tierra vamos muy pronto a tener que confrontar. El deterioro ecológico les estaba haciendo la vida imposible. Había la perentoria necesidad de proteger la atmósfera y la única solución parecía ser la de suspender partículas de oro a manera de escudo.”

Los Anunakis habían llegado a la Tierra a extraer oro para resolver el problema atmosférico de su planeta Nibirú. Zitchin afirma también que la raza humana fue manipulada genéticamente por los Anunakis para que les sirvieran como obreros en la extracción del mineral.

Según Drunvalo la infusión realizada fue un convenio entre los Anunaki, los Sirios y se llevó a cabo en los Salones de Amenti un lugar especial de concepción ínter dimensional que se encuentra en la quinta dimensión de la Tierra. Para llevarlo a cabo se necesitaron dieciséis mujeres y dieciséis hombres que se ubicaron alrededor del patrón de siete esferas de luz llamado la semilla de la vida. Allí los Sirios dejaron codificados las doce hélices de ADN y el mecanismo para su activación cuando fuera necesario. Y así se creó esta nueva
raza.

Pero Zitchin tiene otra versión menos hermosa sobre el origen de nosotros los humanos, el dice que una vez que los Anunakis se retiran de la Tierra por que Nibirú comienza a alejarse de la órbita terrestre, se preguntan que hacer con la raza que habían creado para ser sus obrero, decidiendo perpetuarla y dejarla en la tierra para que evolucionen además de mejorarla con la unión genética de Adán (así se llamaban los obreros) y Lilith quien es una de las princesas Anunakis de origen reptoide.

Lemuria
Poco evidencia científica conocemos acerca de la existencia de Lemuría, sin embargo a nivel de la información canalizada y a nivel mitológico se dice que fue una antigua civilización ubicada en una gran isla del océano Pacífico y que se hundió en un cataclismo. Se dice también que se sucedió simultáneamente con la Atlántida.

Muchas fuentes dicen que los lemures eran parecidos físicamente a los humanos modernos, que vivían en un paraíso idílico, dedicado al cultivo orgánico con selvas exuberantes y abundantes flores y árboles frutales. Basados en los principios femeninos de cooperación, compartir y creatividad viven una sociedad libre de crímenes , lucha y guerra. Los lemures eran vegetarianos y vivían en armonía con la naturaleza y con los demás criaturas, poseían aptitudes psíquicas desarrolladas y telepatía que aplicaban en tareas practicas como la horticultura. Creían en la supremacía de la mente sobre la materia y algunas otras técnicas de materialización. Tenían control del clima por medio de un sistema de cristales llamados firmamentos. Dibujo realizado por el investigador de sellos mayas James Churchward en 1931.

Según Drunvalo allí se creo la primera escuela de inmortales llamada Naacal, esta se basaba en los principios tántricos de unión de los contrarios y fue fundada por Ay y Tya que posteriormente pasaron este conocimiento a Atlántida y Egipto.

Atlántida
Muchas memorias reseñan la historia de la Atlántida, muchos mitos se tejen alrededor de su existencia, Platón en el Timeo y el Critias habla de la existencia de este continente perdido. Según la narración del Timeo, la isla fue descrita al estadista ateniense Solón por un sacerdote egipcio, quien sostenía que la Atlántida era más extensa que Asia Menor y Libia juntas. El sacerdote reveló además que una floreciente civilización se desarrolló en la Atlántida supuestamente alrededor del año 10.000 a.C. y que la nación había conquistado a todos los pueblos mediterráneos excepto a los atenienses. En el Critias, Platón registra la historia de la Atlántida y pinta a la nación como una república utópica.

Dicen que la Atlántida desapareció en un gran cataclismo producido por sus propios habitantes. A pesar de que no existen evidencias arqueologicas de su existencia, la Atlantida forma parte de la memoria de nuestro inconciente colectivo y son muchas las informaciones que se han traido a la luz en los ultimos tiempos. Pero ¿qué importancia tiene realmente esa antigua civilización para nuestros dias actuales? ¿qué podemos aprender de su caida que nos sirva para hacernos mejores?

Drunvalo dice el su libro” El Antiguo Secreto de La Flor de La Vida , Vol I : “…..Hubo un tiempo donde existimos con un muy alto nivel de conciencia en la Tierra, que iba mucho mas alla de lo que podemos hoy dia imaginar. Dificilmente podemos ahora tener la capacidad de imaginarnos donde estuvimos alguna vez, porque quienes éramos es algo fuera del contexto de quien somos ahora. Debido a eventos particulares que pasaron entre 16.000 y 13.000 años de antiguedad, la humanidad cayó desde ese lugar elevado de conciencia a través de muchas dimensiones y sobretonos, incrementando la densidad, hasta llegar a este lugar particular, que llamamos la tercera dimensión en el planeta Tierra, el mundo moderno.....”


Según evidencia geológica comprobada científicamente la tierra tiene una antigüedad de 4570 millones de años, sin embargo es solo en el período Cenozoico hace 65 millones años después de la extinción de los de los dinosaurios, cuando comienzan los mamíferos a crecer en el planeta, por eso este período es llamado la era de los mamíferos. Durante esta época también se dice que los continente tomaron su posición actual separándose del continente Sur unificado llamado Godwana.
Sin embargo no existen evidencias de la existencia de algún humano antes de los 7 millones de años, fueron encontrados en África los restos de un humanoide bípedo que parece haber sido nuestro ancestro más remoto.

¿Pero que paso antes de estas fechas? ¿Cómo fue la evolución de nuestro planeta? ¿Existieron otros seres que no dejaron huella evidente? Estas interrogantes han sido poco o casi nunca respondidas.

Existe otra historia posible, muy antigua, que se remonta a los orígenes de la raza humana en la galaxia. Es la llamada historia olvidada, no tiene una base científica, la conocemos por las ensoñaciones y canalizaciones de muchas personas que han sido inspiradas en los tiempos actuales. Es una historia posible.

El origen de los Humanos Galácticos

La difusión del prisma de creación
La historia comienza como un génesis de Creación, cuando el Uno, el ser de consciencia única estando en su eterno presente comenzó a experimentar filtrar su esencia de luz desde la octava superior en donde se encontraba hasta nuestro universo por un agujero dimensional que sirvió como un prisma, creando un espectro de luz, dividiéndose en siete rayos o colores del espectro. Como en nuestro universo todo es onda y partícula a la vez, estos siete primeros rayos se corresponden con las primeras siete esferas de la Flor de la Vida.

Dicen las memorias galácticas que ese prisma estaba en la constelación de Lira, el arpa celestial. Así allí comenzaron a vibrar las cuerdas del arpa en ese rincón de la galaxia. Se dice también que de allí surgieron las siete frecuencias básicas que constituyen parte del ADN de la familia galáctica humana. De esos siete primeros rayos surgió todo lo que conocemos.

En su proceso de evolución se crearon muchas otras frecuencias que fueron paulatinamente decreciendo en su vibración hasta crear densidades propias de la materia de donde surgieron los planetas , las estrellas, la realidad física en general.

Cada uno de estos rayos con su propia consciencia son los arquetipos primordiales de nuestra familia humana. Estos seres o consciencias los llamaremos los Primordiales. Los sembradores de vida y conciencia en nuestra galaxia.

Cuando los Primordiales llegaron a esta dimensión conocían algunas cosas:

1. Que su función era repetir el principio de creación según habían aprendido con el modelo original, que era la división y multiplicación.
2. Que siempre se regresa a la unidad, no importa cuantas veces se divida el ser y cuan densa se haga la energía (materia), toda consciencia regresa siempre al Uno.
3. Que al fragmentarse la consciencia se polariza.
4. Que el libre albedrío y la remembranza de la libertad sirven para evolución del espíritu.
5. Que el universo responde a cada acción, que el espíritu es el responsable de las acciones, sin importar el haber olvidado el propósito inicial al experimentar los aspectos mas densos de la energía (materia).

Los Primordiales comenzaron a cumplir con su propósito de sembrar vida y consciencia, fue lo que hicieron en algunos planetas, junto al magnetismo y la sincronicidad para que se sostuviera el sistema.
Ellos también se encargaron de crear la genética basada en el carbono que se corresponde con nuestro cuerpo humano actual.

El florecimiento de Lira
Siendo Lira la puerta de entrada de la infusión, tres planetas de esta constelación fueron fertilizados para su evolución. Eran planetas hogares de esta nueva raza, donde por eones de tiempo evolucionaron los primates. Pasaron muchas generaciones antes de que estos primates tuvieran la información genética necesaria para sostener la consciencia en la realidad material. Todos los planetas evolucionaron simultáneamente, al principio los grupos planetarios era homogéneos. Estos evolucionan hacia la densificación, la polarización y la separación. Comienza la evolución tecnológica y los dispositivos para hacer viajes estelares, empieza la relación y el intercambio con otros planetas. Esta evolución cumpliendo con la ley del libre albedrío comienza a tener vida propia, desarrollándose en forma exponencial y reflejando las múltiples facetas del Uno.

Sigue la división, la polaridad se divide y subdivide, el polo neutro donde los otros dos se unen o se anulan es olvidado. Lo positivo no reconoce a lo negativo y viceversa.

Se desarrollan tres grupos en tres de los planetas donde Vega es la estrella radiante central. Los liranos, los veganos y un tercer planeta que llamaremos trión. Al principio todo es armonía y Lyra florece como una gran hermandad, pero a medida que se sigue la evolución comienzan la guerra y los enfrentamientos entre facciones. Trión es el lugar el cual en un punto recoge a muchos que siendo de estos otros dos planetas prefieren migrar y mantenerse al margen de los enfrentamientos generados por la polarización. Sin embargo todo va por el mismo camino de polarización y las guerras y enfrentamiento siguen y llegan a Trión.

Sirio
Algunos seres etéricos deciden migrar huyendo del conflicto de Lyra, así llegan al sistema Sirio y se crea la primera colonia vegana en Sirio. Comienza la infusión de nuevo con un a raza de primates que impulsan a evolucionar por muchas generaciones y que aceleran su evolución con intervenciones genéticas. Una vez que esta la raza ya humana está lista los seres etéreos deciden encarnar para cumplir con el principio de regreso al Uno, a la integración. Pero sucede que entran en el estado amnésico de la materia y se olvidan de su origen y su propósito.

El Consejo de Creación de Sirio observando como se repite el proceso de polarización una y otra vez, decide mudar las fuerzas negativas a otro lugar de la galaxia y las lleva a la constelación de Orión. Es así como este grupo exclusivamente al servicio del ego, el control y la dominación originario de Lyra pasa a Orión.

Mientras en Sirio se abre una sociedad de luz con énfasis en el servicio y la sanación. Se interactúa con los cetáceos y se sanan muchas tendencias de la polaridad. Se crea la matriz arquetípica de Sirio, asociada al disfrute del presente y a la expansión del amor incondicional, esta es parte de la herencia de nuestro origen humano.

Orión
Una vez que el Consejo de Sirio decide enviar las fuerzas oscuras a Orión comienza un nuevo capítulo en la historia de nuestra galaxia.

Los seres que llegan allí son una raza de guerreros y cumplen con dos paradigmas: por un lado su mitología de creación sostiene que los habitantes de Orión son los dueños del universo, pudiendo dominar y conquistar cualquier planeta, sistema o área del mismo. Por otro lado esta la creencia de que para controlar y dominar hay mantener en secreto el conocimiento y la información. Es así como solo el imperio puede informar o recibir información.

Allí se reúne un grupo de diferentes razas donde se mezclan los humanos, los reptiloides y los dinoides que se asocian en la llamada Liga de Orión para cumplir los preceptos. Los reptoides y dinoides son seres altamente inteligentes con tecnología muy evolucionada, pero pobres en sentimientos, los cual los hace unos perfectos guerreros. Así conviven en este Imperio los que dicen estar al servicio del ego y la dominación, los liranos que huyeron de Sirio y cuya misión es servir, que en la polarización extrema comienzan a actuar desde el complejo mesiánico de la víctima y el sacrificio. Y por último esta un grupo que se convierte en oposición o resistencia que en su desespero comienza a utilizar los mismos métodos crueles que el usa el imperio.

Muchos seres buscan la iluminación espiritual por medio de la meditación y especialmente liberarse del dominio después de la muerte, que solo lo logran desapegándose de las creencias del inconciente colectivo oriónico. Parece que al lograr liberarse del ciclo de encarnaciones, estos seres vienen a encarnar directo a la Tierra.

Cuentan los archivos akásicos que en un momento de masa crítica, encarnó en Orión un Ser muy especial, que les enseño las leyes universales del amor, así fue como se detuvo la guerra y la lucha. Este cambio hizo que muchos seres fueran a otro lugar donde comenzar de nuevo. Este nuevo lugar de comienzo es nuestro planeta.

La Tierra ha estado bajo la dominación de muchos grupos provenientes de otros sistemas estelares, eso hizo que la genética humana llegara a donde estamos hoy, con una ADN complejo y lleno de influencias de muchas razas galácticas, con doce hélices de información galáctica.
Se dice que en la Tierra se han realizado tres experimentos de evolución y que estamos en el tercero.

El tercer Experimento

Aunque tenemos doce hélices de ADN, en esta ocasión vinimos con solo dos hélices activadas. Estas dos hélices representan las razas representativas del momento en que empezó el experimento. Tenemos una hélice para cada una de las razas, pero en esta vida vinimos solo con las hélices de los reptoides y sirios activadas. La meta en este experimento es que activemos el resto de las diez hélices para ser realmente multidimensionales. La forma de activación es recodificando nuestra forma humana de base carbono a cristalina.

Estas doce hélices se corresponden también con doce registros acasicos o bibliotecas, que antiguamente se encontraban interconectadas, pero se desconectaron debido a los vuelcos dimensionales.

Recodificando y reactivando nuestro ADN

Para lograr una expansión mayor de nuestra consciencia así como de la del planeta tenemos que reactivar el ADN primero en el cuerpo etérico por medio del Amor Incondicional y la Compasión. Esto sirve para transmutar y sanar las emociones y pensamientos negativos almacenados en los cuerpos. Esto permite que nuestro cuerpo físico pueda cambiar mas fácilmente. La razón por la cual el ADN se activa primero en el eterico es porque todo ocurre primero en ese plano y luego se filtra a lo físico. La total activación no va a ser posible hasta el 2012, porque este tiempo es para que nuestro cuerpo físico se ponga al día con el etérico, esta integración paulatina es la que crea los síntomas de la expansión.

FUENTE: http://www.psicofxp.com/forums/esoterico.139/813819-la-historia-olvidada-de-la-tierra.html


sábado, 13 de noviembre de 2010

Ligan Calendario Azteca a extraterrestres

Ligan Calendario Azteca a extraterrestres


Ligan Calendario Azteca a extraterrestres
Todo inició en 1970 cuando Guadalupe Rivera realizó un viaje de trabajo a la Sierra Gorda de Querétaro para trabajar en el Programa Mazahua Otomí del gobierno del Distrito Federal, y debía ubicar los sitios de donde venían las 'Marías' (indígenas) que llegaban a la Ciudad de México.
Así comenzó su relato la hija del muralista Diego Rivera, quien sostiene que el Calendario Azteca es la maqueta de una nave espacial.
'En El Bizarrón se detuvo el vehículo donde viajábamos y vimos venir lo que yo creí una nave espacial, del Poniente hacia el Oriente, donde estábamos nosotros', relató.
Entrevistada, la escritora señaló que 'era una bola roja, y a partir de entonces comencé a estudiar qué era eso que se aparecía y conocía bien sobre la franja que va del Océano Pacífico al Golfo de México, a la altura de donde se localiza el Estado de Guanajuato'.
Al abundar en su relato, dijo que en esa zona que atraviesa el país, la gente conoce esas bolas como 'Brujas rojas'. 'Sin embargo, yo siempre pensé que eso debía ser una nave espacial. Más adelante pensé que era la Serpiente Emplumada. Entonces recordé uno de mis libros favoritos, el Popol Vuh'.
Recordó que en este último encontró el relato de que un Dios llegó y se paró sobre las aguas. Y sus plumas verdes y rojas iluminaron las aguas.
'Los que salieron de ahí movieron las montañas, secaron los ríos y devolvieron a la Tierra la capacidad de hacer que crecieran las plantas', añadió enseguida.
Entonces, señaló la entrevistada notoriamente emocionada por sus recuerdos, pensó que el libro se refería a naves espaciales, porque no había humanos que pudieran hacer toda esa labor. 'Hice una asociación: En el Popol Vuh hablan de una Serpiente Emplumada, y en el Calendario Azteca también hay una'.
Al dedicarse con detenimiento a observar y estudiar el Calendario Azteca, ella descubrió 'que las dos serpientes están alrededor de esa piedra monumental y que luego están otros personajes. Con esa idea desarrollé la hipótesis de que el Calendario Azteca es la maqueta de una nave espacial', dijo convencida.
De ahí le surgió la idea de escribir una novela 'sobre la Sierra Gorda, sus personajes, y cómo ellos buscan a las naves y las encuentran en cuevas de la misma Sierra'.
Es 'Los círculos de los dioses', que anoche dio a conocer y para ello invitó a María Luisa 'La China' Mendoza y Brian Nissen, escritores.
'Concluí, junto con mi hoy difunto esposo, de que el Calendario Azteca es una maqueta de una nave espacial', reiteró Rivera, quien en ese entonces no se atrevió a difundir sus ideas porque sus amigos sicoanalistas le aconsejaron que no siguiera desarrollando esas ideas porque la tomarían por loca.
'Ahora que ya hice una carrera política y administrativa, que ya tengo una personalidad bien identificada en la vida política de México, hoy me doy el lujo de comentar lo que pienso desde hace 40 años sin que me tilden de loca', subrayó convencida.
En su investigación incluye un llamado a la defensa de la cultura prehispánica, nuestros pueblos y tradiciones.
'Todos los pueblos de América, sobretodo los mesoamericanos, debemos darnos cuenta que este territorio fue cuna de culturas tan antiguas y tan importantes como la china, la hindú, y la tibetana'.
Las nuestras fueron grandes civilizaciones desaparecidas, añadió la entrevistada, 'y hoy mi deseo es que se cree esa inquietud por decir que si es cierto que vinieron extraterrestres, cómo nos trajeron la cultura, hasta dónde hemos llegado y por qué dejamos de ser tan importante como los egipcios'.
Ella considera que merecemos ser tan importantes en la historia de la humanidad como son los egipcios, 'pero nadie nos hace caso'. A los aztecas se les ve como sanguinarios, y los Atlantes de Tula pudieran ser cosmonautas; lo importante es que veamos que la América Indígena fue una cultura a la altura de la India'.
Lamentó que nadie habla de las altas matemáticas que desarrollaron los mayas, ni de los sistemas cosmogónicos de los teotihuacanos, pero ella, en su investigación, sí habla de esas cosas. Su interés que 'quienes llevan sangre indígena tengan conciencia de que fuimos tan grandes como las civilizaciones que hoy se toman como modelo'.
mzr
Fuente: http://www.actiweb.es/vortice/pagina5.html

La dama del cementerio

La dama del cementerio
No hay en el mundo cementerio sin su dama. Esta historia tiene como protagonista a una mujer.
Un hombre quedó encerrado en el cementerio al terminar el horario de visitas. Inquieto comenzó a dar vueltas por el lugar en busca del sereno para que le abriera la puerta.
No lo encontró pero advirtió que frente a una tumba estaba una mujer de pie. El hombre se le acercó entonces y le contó su situación, alegrándose de ver a alguien más por allí.
La mujer le respondió que a ella le había ocurrido lo mismo y que no se preocupara, ya que conocía un lugar desde donde podrían salir. Con la dama como guía, el sujeto la siguió entre las lápidas, hasta que ella se detuvo indicándole una de las paredes perimetrales del cementerio.
Al comprobar que no había ninguna puerta, el hombre le preguntó cómo hacer para salir por ese lugar inaccesible.
–Así– le respondió la mujer mientras atravesaba el muro.
Fuente: La dama del cementerio


OTRA HISTORIA MAS...
La taberna presentaba un aspecto acogedor, ambientada con un gran fuego que había caldeado la sala y que, junto con el alcohol que se consumía, ayudaba a los clientes a sentir una sensación agradable. Pero a aquella hora de la noche, el bullicio casi había desaparecido, pues a pesar de que todas las mesas estaban ocupadas, cada grupo de personas conversaban susurrando mientras iban apurando sus bebidas. Aquellas gentes de campo vestían sencillamente, cosa que les asimilaba a la modesta taberna. La planta baja consistía en un enorme comedor con unas treinta mesas redondas de madera, distribuidas sin gracia y con cuatro viejas sillas cada una; y al fondo de la sala, un gastado y descolorido mostrador era atendido por el mozo, que guardaba tras de sí una variada gama de botellas. El local disponía también de un sótano donde se almacenaban las reservas de la casa, todas en enormes toneles de madera caduca reposando año tras año en la oscuridad. El piso de arriba constituía la vivienda de los que regentaban la posada, y disponía además de seis habitaciones que se alquilaban.
En conjunto, la espartana taberna ofrecía un panorama pintoresco a la vez que anticuado, siempre con los mismos muebles, el mismo servicio, el mismo ambiente, las mismas charlas y risotadas a media tarde y, ahora, por la noche, los mismos susurros de los clientes acompañados por el crepitar del fuego.

Y en medio de todo este conjunto, aislado en una mesa y tragándose ya el sexto vaso de vino, se encontraba el joven Gastón de Lavigni. Con una mirada vidriosa contemplaba los rostros de todos aquellos que le rodeaban, al mismo tiempo que bebía... para olvidar. Gastón provenía de una adinerada familia aristocrática influyente en París, vivía en una enorme mansión, se había codeado con las más altas jerarquías sociales y estaba prometido a la hermosa condesa de Montre-Saint. Cualquiera hubiese dicho que el joven era feliz, pero cuánto se habría equivocado. No, no conocía la felicidad, ni siquiera la gran fortuna que tenía se la había otorgado. Y todo por haberse enamorado de quien no debía, de una joven camarera que conoció en un café parisino. Evidentemente sus padres no aceptaron aquella relación, a aquella chica de clase baja procedente de una modesta familia. Padres e hijo se discutieron violentamente y Gastón decidió romper con su programada vida, con aquella vida llena de fiestas falsas, de sonrisas hipócritas, de amistades interesadas... y se marchó. Por eso se encontraba ahora en aquella miserable taberna, situada en una remota comarca rural de Francia de la que ni siquiera recordaba su nombre.
El joven, deseoso de olvidar por unos momentos todos aquellos dolorosos pensamientos, engulló otro vaso de vino y, tragándose con éste sus lágrimas, prestó atención a la conversación que se iniciaba en la mesa de al lado.
- Os lo aseguro, amigos - susurraba un viejo desdentado a sus tres compañeros - ayer la volvieron a ver; la Dama del Cementerio salió de nuevo para realizar su baile. Un viajero que estaba de paso me lo contó. Y por su rostro aterrorizado, os digo que no mentía. Afortunadamente para él, hoy mismo ha abandonado la región. Es todo un logro que haya tenido tanta fuerza de voluntad.
Gastón se levantó, y medio tambaleándose se acercó a la mesa; la charla cesó inmediatamente y todos le miraron con atención.
- Perdón, caballeros, pero no he podido evitar oír lo que estaban contando, y me apetece escuchar una de esas leyendas locales que abundan aquí. ¿Quién es esa Dama del Cementerio?.
El viejo desdentado inspeccionó atentamente a Gastón, y tras unos segundos, le invitó a sentarse.
- Muy bien, escuche si quiere, pero no se trata de una leyenda, sino de un hecho real que traspasa la barrera de lo sobrenatural y que le helará la sangre.
Gastón, abrumado por las palabras del viejo y por la considerable cantidad de alcohol que llevaba en el cuerpo, se acomodó al lado de los cuatro hombres y pagó una botella de vino para que la conversación no se apagara. El viejo prosiguió.
- Pues bien, joven, debe saber que hace mucho tiempo vivió en esta comarca una hermosa y alegre muchacha a quien todos querían. Con su bondad y amor se había ganado el cariño de todos aquellos que la rodeaban, pues sólo con verla la alegría le llenaba a uno el corazón y se desvanecían todas las preocupaciones. Qué hermosa era, cómo correteaba por los prados, con una preciosa sonrisa que nunca se borraba de su cara; con cuanta amabilidad trataba a los demás - el viejo hizo una pausa y bebió - Pero por desgracia, la vida es a veces injusta hasta con los más inocentes. Una terrible enfermedad se apoderó de ella, y ni los esfuerzos de los mejores médicos pudieron salvarla. Iba languideciendo día a día, iba muriendo poco a poco, hasta que por fin jamás despertó. La enterraron en el cementerio de esta comarca, pasado el bosque. Y es aquí donde empieza lo inexplicable. Tan hermosa y buena había sido, que incluso la Muerte se apiadó de ella; un ser tan precioso y perfecto no debía quedarse para siempre bajo tierra, y por eso, cada noche, se le permite salir al exterior y ronda por el cementerio, cantando, bailando... recordando una vida que antes llevó pero a la que nunca volverá.
- Bueno - interrumpió Gastón - si de verdad es tan bella, mandádmela a la habitación cuando la veáis.
Empezó a reírse sonoramente, pero pronto se detuvo. El viejo y sus acompañantes lo miraban con expresión severa, como si estuvieran profundamente ofendidos por la chistosa impertinencia del muchacho.
- Escúcheme bien - dijo el viejo elevando la voz - no se atreva a burlarse de lo que no conoce, porque en la vida no sólo existe aquello tangible y material que usted puede ver y tocar, sino que a menudo nos rodean unos misterios inexplicables que nada tienen que ver con este mundo. Y ahora deberá perdonarnos; es tarde y tenemos que marchar.
Gastón se quedó solo de nuevo; estaba demasiado cansado para seguir pensando en la historia del anciano, y se retiró a su habitación para descansar. Aquella noche durmió profundamente.
A la mañana siguiente, se despertó con un ligero dolor de cabeza. Observó por la ventana el precioso día que había amanecido y decidió que daría un largo paseo. Así pues, envolvió su camisa de seda con una larga y elegante capa negra, se puso el sombrero de copa y los guantes y bajó por las escaleras al comedor de la taberna. Se encontró con la hija de los posaderos, una atractiva joven que le dedicó una larga mirada y una sonrisa. Era fácil para Gastón ganarse los favores de las muchachas. Era un joven apuesto de 27 años, vestido siempre con suma elegancia y dotado de una corpulencia considerable. Por un instante pensó en devolverle la sonrisa a la chica, pero a su memoria volvieron los amargos recuerdos de aquella camarera de París; no, no volvería a enamorarse, así que bajó la vista y salió al exterior. Los rayos del sol le bañaron al instante; una fresca brisa golpeó su cara, e inició el paseo por el estrecho camino de arena acompañado por el trinar de los pájaros. Tras una hora de marcha se cansó del monótono paisaje, así que se decidió a atravesar el bosque. Allí dentro, entre los espesos árboles, la temperatura era más baja, había menos luz y se respiraba una mayor humedad. Siguió caminando, pensando en sus cosas, hasta que finalmente salió del bosque y se topó con una gran puerta enrejada.
Había llegado hasta el cementerio.
Contempló la verja durante un par de minutos, y recordando inconscientemente la historia contada por el viejo, se decidió a entrar. Aquel lugar de reposo tenía un aspecto apacible; había un hermoso jardín muy bien cuidado, con unos grandes rosales frescos de un rojo intenso; los pájaros revoloteaban el cementerio, y el viento movía acompasadamente las largas hileras de abetos y chopos, mudos guardianes del santo lugar. Gastón paseó largamente por aquellos jardines, y en un recodo de mullida hierba, se tumbó. Qué bien le sentaba aquel tibio calor del sol combinado con la suave brisa. Cerró los ojos para pensar, y sin darse cuenta se durmió arrullado por el viento y los pájaros.
El frío le despertó. Lo primero que vio cuando abrió los ojos fue el oscuro cielo estrellado, adornado con una blanca y enorme luna llena. Vaya, había permanecido dormido casi todo el día y la noche le había sorprendido. Pese al frío siguió tumbado unos minutos más. El viento había aumentado en intensidad; su lastimero susurro recorría ahora todos los rincones del cementerio, al mismo tiempo que los árboles se movían a un lado y a otro al unísono, juntos, incapaces de quebrantar el monótono ritmo que la naturaleza les había impuesto. Gastón decidió que ya era hora de levantarse y volver a la taberna, pero entonces algo le detuvo; había oído un suave sonido, una dulce melodía que apenas era audible. Sin levantarse, se tumbó boca abajo y observó la oscuridad. Sí, ahora lo oía más claramente. Se trataba de una música, una música que nunca antes había escuchado, dulce y acogedora en demasía, sobrenatural, hipnótica, triste, que más parecía un lamento que una melodía realizada por algún instrumento banal.
El muchacho permaneció en el suelo a la vez que una extraña sensación se apoderaba de él, una mezcla de pasión y temor que juntas constituían un deseo de quedarse irresistible. Y allí, penetrando la oscuridad con su mirada, buscando desesperadamente aquello insólito que esperaba encontrar, la vio por fin. Gastón se frotó los ojos varias veces, pero aquello no era una ilusión. Dios santo, la figura que tenía ante sí era la mismísima Dama del Cementerio; así que era cierto, no se trataba de una mera leyenda para los corazones cobardes, no... ¡vivía! ¡Vivía por algún extraño capricho de las fuerzas ocultas, de un mundo de tinieblas al que ningún mortal podía acceder! Gastón permanecía inmóvil ante la fascinante visión. Se trataba de una chica extremadamente bella, una diosa hipnotizadora que atraía sin remedio al estúpido robado. Unos largos cabellos pelirrojos que le llegaban hasta la cintura flotaban en el aire mientras ella danzaba y danzaba, giraba y giraba, reía y reía... Su palidez sobrenatural contrastaba con la negra noche, sus finos rasgos faciales desgarraban con un brillo intenso los ojos de Gastón que, entrado en trance, se consumía en una vorágine de placer y terror, de locura y cordura... Cómo bailaba. Su largo vestido de blanco satén dejaba entrever un cuerpo perfecto, un cuerpo que nunca estuvo destinado a los hombres, que incluso a la Muerte había prendado. Y la música aumentaba, el ritmo se aceleraba, y el baile se convirtió en una espasmódica danza, donde ella se fundía por entre las lápidas, por entre las cruces, toda blanca, iluminando la noche que retrocedía por donde ella pasaba. Santo cielo, los límites de la cordura, las reglas de la vida... nada se respetaba dentro de aquel cementerio, donde la fantasía se mezclaba con la realidad. Y allí, jadeando, sudando, con el corazón desbocado, Gastón se convulsionaba de forma enfermiza, observando aquel impío baile, aquel macabro capricho de la Muerte, aquel espectáculo bello y a la vez grotesco que nunca debió presenciar.
Y de pronto todo desapareció; la noche volvió a reinar en el cementerio y el silencio se dejó oír con su pesada calma. Gastón seguía mirando a la nada, crispado, inmóvil. Pasaron varios minutos antes de que pudiera reaccionar, y lo hizo con un apagado grito mientras realizaba verdaderos esfuerzos para respirar. Se levantó precipitadamente para huir de aquel lugar, y al dar la media vuelta, se topó con el viejo desdentado, que lo agarró firmemente.
- Esto que ha visto no es para usted; ella pertenece al mundo de los muertos. Váyase o lo lamentará.
Gastón jadeaba y temblaba, tenía que marcharse, y con el brazo empujó al anciano e inició una desbocada carrera, una carrera infernal entre los árboles y arbustos del bosque, tropezando, cayendo, rasgándose...
- ¡Escúcheme - gritó el viejo - debe marcharse! ¡Si no lo hace le convertirá en su amante eterno! ¡Márchese o nadie podrá ayudarle!
Pero el joven no oía ya las palabras del anciano, y como un demente llegó a su habitación de la posada, sudando y con el rostro desencajado. Se sentó para tomar aliento. No podía ser... no... aquello que había visto no podía ser real; pero sabía que lo era, porque su corazón se lo advertía. Dios... aquella chica... tenía que ser suya. Ahora que la había visto debía apoderarse de ella, llevársela... El recuerdo del baile le atormentaba, y la imagen de ella estaba ahora en su cerebro, como un sueño, como una sombra... Sí, tenía que ser suya al precio que fuera... al que fuera.
No pudo dormir en lo que quedaba de noche. Sólo a veces cerraba los ojos durante algunos minutos, pero entonces veía a la Dama del cementerio que se acercaba a él, le llamaba, le solicitaba como su amante... y Gastón se despertaba gritando. Durante todo el día no bajó al comedor, y esperaba impaciente a que volviese la noche para ir en busca de su amor.
Al fin la oscuridad llegó de nuevo. Como una sombra, salió de la posada y se dirigió al lugar maldito. Entró en el cementerio y esperó en el mismo lugar que la noche anterior, con unas apagadas risotadas que denotaban el fin de su cordura. No tuvo que esperar mucho; de nuevo sonó la música y ella apareció, más bella que nunca, más blanca, más brillante, resplandeciendo con una palidez mortal, con sus risas y sus giros... y Gastón se levantó. Hipnotizado avanzó hacia ella, incapaz de hablar, incapaz de detenerse, sin voluntad... La Dama lo vio y se detuvo; cesó la música y el baile. Sólo el silencio reinaba ahora, y Gastón seguía avanzando; alargó la mano para tocarla, pero entonces se detuvo. Ella ya no reía, lloraba, lloraba amargamente... y algo despertó a Gastón de su trance. Miró al suelo y... y gritó como nunca lo había hecho antes ¡Decenas de manos descarnadas le habían agarrado los pies y tobillos, las piernas... y tiraban de él de una forma brutal, clavando los huesudos dedos en sus carnes, perforándolo, produciendo un dolor inhumano imposible de resistir. Y Gastón se hundía en el suelo, era arrastrado bajo tierra por los muertos que no perdonaban su impertinencia, el intento de llevarse a su reina blanca y resplandeciente, y Gastón se acercaba cada vez más hacia la morada maldita de la Muerte. Sus desgarradores gritos llenaron la noche y un búho levantó el vuelo asustado. Gastón se agarraba a la tierra en un último intento por no ser engullido, babeando y chillando de terror, rasgándose los dedos, partiéndose las uñas, mientras la Dama del cementerio permanecía inmóvil, llorando y mirando al desdichado joven. Y así, sin nadie que atendiese sus horrendos chillidos de terror, Gastón fue devorado y tragado por la tierra, y lo último en desaparecer fue su mano crispada y desgarrada, que moviéndose frenéticamente intentaba aferrarse a algún asidero que le salvase del olvido.
A partir de entonces, con la desaparición de aquel chico recién llegado, pocos eran los que se atrevían a cruzar el cementerio de noche. Pero los que lo hicieron, relataron una visión horrible: bajo la luna, una bella muchacha pelirroja, con un vestido blanco, danzaba y bailaba por el lugar acompañada de una dulce melodía; tras ella, un joven demacrado, con jirones de ropa que reflejaban vestigios de una vestimenta elegante, la seguía gimiendo, con una huesuda mano tendida hacia adelante, intentando alcanzar lo inalcanzable, intentando conseguir el amor de la Dama del Cementerio.
FUENTE: http://www.fortunecity.es/poetas/cuentos/136/Tierras/Relatos/Sanson/22_La_dama_del_cementerio.htm

EL CADEJO

EL CADEJO
Un cadejo es un animal legendario de la región mesoamericana extendida entre las zonas rurales e incluso urbanas de Centroamérica. Se dice que es un mítico perro (o dos perros) que generalmente se le aparece a quienes deambulan a altas horas de la noche y al cual se le atribuyen poderes misteriosos.
Las diferentes versiones de la leyenda en centroamérica describen a un cadejo blanco y uno negro (generalmente benigno y maligno respectivamente), o simplemente un solo cadejo negro (generalmente beningo). La leyenda del Cadejo es el vestigio de una antigua creencia que supone que todo humano posee un animal de compañía. Este mítico animal es el doble del hombre, de tal manera que la enfermedad o la muerte del primero conllevan la enfermedad o la muerte del segundo. En la actualidad, se puede establecer comparaciones de lo anterior con el pensamiento cristiano, que expresa que el hombre tiene un ángel guardián que lo protege de los peligros. La creencia supone la existencia de un animal compañero para cada hombre. Ese animal es el Cadejo blanco. También este personaje tiene su resonancia precolombina maya en un espectro bienechor guardián de los caminos.
Dicho animal acompaña al hombre en todos sus viajes solitarios por la noche; y en la versión de dos cadejos, el blanco lo protege y lo defiende contra los malos espíritus encarnados en El Cadejo negro, color tenebroso que simboliza la muerte, o sea, el mal en todas sus manifestaciones.
El cadejo blanco como protector acompaña al hombre que trasnocha hasta su casa lo hace muchas veces desde las sombras y sin dejarse ver, normalmente se siente como un presencia que no puedes localizar. Su finalidad es defender al borracho o trasnochador del cadejo negro
El cadejo negro dependiendo de la cultura que enfoca la leyenda puede tener dos fines, matar a las personas de dudosa moral a las que no puede defender el cadejo blanco siempre a altas horas de la noche, o simplemente golpearle y aplastarle, en ambas creencias el cadejo nunca muerde (salvo en su lucha con el cadejo blanco) y causa el daño golpeando y aplastando, debido a su gran tamaño deja al hombre al que ataca como si hubiera recibido una paliza.
Esta es una recopilación de las distintas leyendas del cadejo o cadejos como también es llamado en distintas culturas y paises:
HondurasLa historia del cadejo es que es un perro negro que se aparece a las 12:00a.m.. Si a una persona buena se le aparece el perro negro, le aparece un perro blanco que le defiende. Pero si esta persona es mala, el perro negro la mata.
El SalvadorLa leyenda dice que tras observar todos los males que aquejaban al pueblo, Dios decidió crear una figura que atemorizara al humano pero con el fin de protegerle. De allí surgió un ser con morfología de perro, con los ojos rojos y de color blanco como las nubes que se encargaría de protegerle. El demonio, enojado por la acción del Padre, formó una copia idéntica pero de color negro, que provoca pavor en aquel que le observa. Existen por tanto dos cadejos: el blanco y el negro; el primero representa la bondad y a quien se lo encuentre lo cuida. El negro, por el contrario, de ser molestado atacará a quien lo perturbe. Incluso el cadejo blanco eventualmente defiende a quien resguarda al encontrar el cadejo negro en su camino, trabándose entre los dos una fiera lucha.
MéxicoEn México se presenta también la leyenda de este ser sobrenatural, se presenta generalmente en la región Soconusco, en el estado de Chiapas.Se asemeja definitivamente a un perro negro con abundante pelaje ojos rojos y pezuñas. Para hacer amistad con él, es necesario cuando uno lo encuentre, caminar cerrado, con los pies juntos, pues esto evitará que el ser se meta enmedio y nos lleve con el. Cuando este cerca hay que dar un escupitajo en nuestra palma de la mano, y darsela. Según cuenta esta leyenda, un joven es maldecido por su progenitor a volverse un alma en pena con la figura de un perro negro de gran tamaño y cubierto de cadenas. La misión del Cadejo es advertir a la gente que se da a beber y a enfiestarse que sigan el camino de la virtud, mediante el miedo que causa su aparición en las noches.
Costa RicaOtra versión de Costa Rica (donde es conocido como “Cadejos”) dice que fue en otro tiempo un sacerdote, el cual deformó el sentido religioso de la comunidad en la que era cura párroco. Por ello, Dios lo castigó condenándole a permanecer cien años en la figura de un animal. Pasados los cien años, el Cadejos se suicidó arrojándose al cráter del volcán Poás. Pero se dice que no murió y que es él quien provoca los estremecimientos del coloso. La leyenda afirma que el Cadejos es un espectro con forma de perro negro cargado de cadenas. Sus ojos refulgen en la noche y su cola es larga y mechuda. Tiene patas de cabra y dientes de jaguar.
Se dice que es eterno aliado del hombre. Cuida a los borrachos al volver a sus casas, y amedrenta a los niños desobedientes.

GuatemalaSegún las leyendas en Guatemala, es un animal fantásmagórico que aparece en suelo guatemalteco. La versión más conocida de este animal es la de forma de un perro de color negro y ojos rojos que pareciera tienen fuego. Se cree que cuida a aquellos que se embriagan y deambulan por las noches ayudándoles a encontrar el camino a casa o bien durmiendo cerca de ellos para evitar les roben o dañen. Las otras versiones refieren que este ser tiene dualidad, el negro y blanco, este último cuida de mujeres en el mismo estado físico, sin embargo éstos son rivales y no pierden oportunidad de agredirse, aunque se narra que se han unido para salvaguardar a sus protegidos de otro espectro como La Llorona, Siguanaba o de algún maleante. También este personaje tiene su resonancia precolombina maya en un espectro bienechor guardián de los caminos.
NicaragüaEn las noches, a altas horas, cuado generalmente los hombres van de regreso para sus posadas, depuse de visitar a sus mujeres, un perro grande y fuerte, de color blanco, sigue a aquellos a poca distancia, custodiándolos, hasta dejarlos en sus casas. Este perrote es el Cadejo, el amigo del hombre trasnochador; quien se siente garantizado cuando se da cuenta que es seguido por dicho animal. Todos los peligros desaparecen: el perro blanco lucha y vence siempre defendiendo al hombre.
Te contaré una leyenda sobre este personaje.
Se dice que había una pareja de amantes, Jacinto (nombre inventado) le decía a Margarita (nombre inventado) que se casaría con ella, pero llegó un día en que Jacinto no volvió a buscar a Margarita. Un día ella se enteró de que él se había casado con otra. Ella, de enojo y rabia por haber jugado con sus sentimientos, hizo pacto con el diablo para que le diera el poder de convertirse en Cadejo y así pudiera matar a Jacinto. El diablo le concedió su deseo así que todas las noches ella se convertía en Cadejo, salía de su casa en forma de Cadejo y empezaba a revolcar a los perros que, al verlo, se le iban encima.
Ya después de darles su susto a los perros iba a casa de Jacinto y empezaba a querer tumbar la puerta, la rasgaba, en fin... trataba de hacer hasta lo imposible por poder entrar a esa casa. Todos los días era lo mismo, hasta que un día Jacinto se reunió con varios vecinos para que le ayudaran a atrapar al cadejo. Así que todos fueron por palos y piedras, rociados con agua bendita o ya sea con orín, y una noche todos estaban en casa del Jacinto esperando a que se apareciera el cadejo.
Ya entrada la noche oyeron a los perros ladrar así que sabían que el Cadejo ya había salido de su guarida (nadie sabía de dónde salía ni quién era) así que ya que el cadejo estaba enfrente de la casa de Jacinto queriendo entrar, uno de ellos abrió la puerta y el Cadejo pudo entrar. Al momento que entró todos empezaron a golperlo hasta que lo dejaron casi muerto. Lo que hicieron fue amarrarlo a un árbol y esperar a que amaneciera, (ya que con el amanecer se deshacía el hechizo o como se llame) cuando vieron que era Margarita, y antes de quedar completamente loca, por tantos golpes, dijo que lo había hecho para poder matar a Jacinto por no haberse casado con ella. 
Un caso de Sherlock Holmes
En el cuento Un hombre valiente, de Eduardo Chaves Montero, se lee el siguiente párrafo:
"-Les venía diciendo del finao Hilario Campos. Tenía como l'edá tuya, Tino, cuando comenzó con una malacrianza terrible... tomaba guaro... y cada día llegaba más tarde a la casa.
"Una noche, venía pasao'e tragos con una yegua retinta que tenía; y al pasar por este camino la yegua de un brico lo tiró al suelo y salió espantada dando relinchos. Dentre los matorrales salió un perro como Miguelillo di'alto, negro, con los ojos como brasas; echando humo por el hocico y arrastrando una cadena brillante. Él echó a correr, pero el animal lo agarró del cuello de la camisa y se lo llevó. Otro día lo jallaron en aquel guindo que ven allá... todo jediondo a puritico azufre y rasguñao de la cabeza a las patas... Lo llevaron donde el dautor [doctor] , y de ahí al asilo'e locos."
Este párrafo es en gran manera similar a un texto de El sabueso de los Baskerville. Un caso de Sherlock Holmes de sir Arthur Conan Doyle, autor de los libros del famoso detective y de su amigo y compañero el doctor John Watson. En el capítulo dos, La maldición de los Baskerville se da una supuesta carta escrita por un descendiente homónimo de Hugo Baskerville dirrigida a sus hijos Rodger y John, con orden de no revelar el contenido a su hermana Elizabeth.
Existió una historieta costarricense de nombre Kadejos, en la revista K-Oz Cómics, cuyo protagonista era una encarnación mitad-perro, mitad-hombre de este mito. Originalmente, Hámaron era un bombero que murió heroicamente, por lo cual es elegido por fuerzas místicas para ser el guardián de las puertas de la dimensión Beminal (mundo de las leyendas) y la Tierra.
Kadejos rehuye su responsabilidad y regresa a la Tierra, pero el cambio dimensional altera su mente, borrando sus recuerdos. Con la ayuda de una maestra de primaria llamada Tryni, asume el papel entonces de vigilante de Costa Rica, hasta que se enfrenta a otros guerreros de Beminal: Cancerbero y La Llorona. Pese a su victoria, él decide acompañarlos para reasumir su compromiso.
Entonces, el dios Anubis, que ha tomado posesión del cuerpo de un empresario millonario, se lleva al Cancerbero y lo convence de unirse a su plan de abrir las puertas de Beminal para traer su ejército y conquistar la Tierra.
A su retorno a Beminal, Kadejos recupera su memoria, le es entregado su verdadero atuendo como guerrero de Beminal y se le alían dos guerreros más: La Cegua y El Chupacabras. El equipo combate a las otras dos cabezas del Cancerbero, hasta que se unen a este y revela su verdadera forma.
FUENTES: http://es.wikipedia.org/wiki/Cadejo, http://www.kruela.ciberanika.com/leyen136.htm, http://www.visionmiedo.com/?p=5066

EL WENDIGO

EL WENDIGO
El Wendigo es uno de los seres menos conocidos dentro de la criptozoologia, y muchas veces se confunde con el termino Windigo, aunque se trata de dos criaturas diferentes, mientras que el Windigo es un ser espiritual, el Wendigo es un ser vivo. El Wendigo es descrito como un ser raquítico, hasta el punto de inanición, su piel esta tensada a lo largo de su cuerpo ajustándose a sus huesos. El color de su tez es similar a las cenizas de la muerte, y sus ojos parecen estar hundidos en sus cuencas, donde deberían estar sus labios ahora solo hay vestigios de piel y sangre, sucio y apestoso el Wendigo tiene ampollas en su piel y exude un olor de descomposición, a muerte y corrupción. Es sabido que el Wendigo es un espíritu que prefiere habitar lugares solitarios, por ello suele esconderse en bosques, lo cual le permite acechar silenciosamente a su presa, nunca esta a la vista y espera el momento indicado para abalanzarse sobre ella. Según la leyenda este ser mitad humano mitad bestia llama a sus víctimas por su nombre, la llamada se asemejaría al embrujo de las sirenas e impulsa a los que la escuchan a adentrarse en el bosque donde las da caza.


"El Wendigo" (también conocido como windigo, windibum o witiko) es una criatura o espíritu propio de la mitología de los indios del norte de EE. UU. y Canadá, que se supone habitaría en los bosques más septentrionales y profundos del continente americano. Aparentemente es una personificación de la llamada atávica -y la fascinación rayana en la locura- que los bosques profundos y la naturaleza más salvaje provoca en los hombres y, en su faceta más oscura, un mito para explicar la bestia en la que se puede convertir un ser humano cuando hace caso de dicha llamada. Este mito podría estar relacionado con historias entre los pueblos indios acerca de casos de canibalismo para sobrevivir a los duros inviernos de estas duras zonas del continente.
En psiquiatría se ha considerado la psicosis por windigo como un caso de psicosis particular y propia de una cultura (en este caso la amerindia).
El Wendigo se personifica unas veces como el viento sobre las copas de los árboles o como un espíritu, otras como un ser musgoso que habita en lo profundo del bosque, otras como una terrible criatura mitad bestia mitad hombre. El Wendigo "llama" a sus presas por su nombre, y cuando éstas oyen su llamada no pueden evitar el correr a las profundidades del bosque y perderse para siempre.
Leyendas y cuentos
Ya que hay muchas historias y cuentos sobre el wendigo, se da hincapié a muchas cosas. Se cree en muchas cosas tanto del mundo sobrenatural como son los espíritus malignos como un gran monstruo o zombie que vive en los bosques o en las montañas heladas. También el wendigo se manifiesta cuando el hombre come la carne de otro hombre. supuestamente absorbe su fuerza y espíritu; ésta acción causa en el individuo poseído por el Wendigo un hambre que no se puede saciar con nada y lo único que quiere es comer mas carne humana ya que el hambre a su vez crece y crece hasta que el hombre muere ya que no existe algún exorcismo eficaz contra la posesión de un wendigo. En el famoso cuento de Algernon Blackwood titulado "El Wendigo", aparece como un ser temido por los indígenas de los bosques del norte de América, comedor de musgo y no de humanos. Personifica la llamada atávica de la naturaleza al animal que supuestamente llevamos todos dentro, ya que sus víctimas oyen una voz que les llama, y como hechizadas, inician una alocada carrera que les conduce a lo más profundo de las selvas boscosas del Gran Norte a gran velocidad (y altura), quemándose sus pies (que se convierten en garras) y sangrando sus ojos.
Las leyendas acerca del Wendigo son numerosas, así en unas es una personificación de un gran cazador que se perdió en el bosque y por alimentarse con carne humana fue castigado y se transformó en algo parecido a un zombie, con grandes manos con garras y muy ágil, que se alimenta de carne humana. En otras se dice que es un espíritu del bosque, corpulento y con pelo blanco, que se alimenta de musgo. En casi todas se cuenta que comía guerreros que se aventuraban demasiado en los grandes bosques desiertos y helados del norte de Estados Unidos y Canadá y que se perdían en los mismos.
Sin embargo, existen otras interpretaciones más felices de este ser, convirtiéndolo en un mero acompañante de los viajeros. Cuando una persona viaja sola por el bosque, el wendigo la sigue y desaparece cuando el mismo se vuelve para cerciorarse de si hay alguien a su espalda. En estas interpretaciones el wendigo es totalmente inofensivo en sí mismo, pero el miedo que puede provocar lleva a la pérdida del viajero en el bosque o a su despeño por un precipicio.
El mito del wendigo ha sido frecuentemente utilizado en la literatura, el cine y la television. Una de las primeras obras de ficción fue el relato El Wendigo de Algernon Blackwood de 1909. El escritor H.P. Lovecraft en sus Mitos de Cthulhu, asocia al Wendigo con el dios ártico Ithaqua. Stephen King también menciona al wendigo en su novela Cementerio de mascotas. La película Ravenous (que fue un fracaso de crítica y taquilla) toca también el tema del Wendigo. Además han habido capítulos dedicados al Wendigo en series de televisión como Supernatural, Charmed, Blood Ties y Fear Itself. También aparecen wendigos en juegos de rol como Dungeons and Dragons y hay un superhéroe de la Marvel Comics llamado Wendigo.
En el juego de rol Hombre lobo: El Apocalipsis hay una tribu ficticia llamados Wendigos
En la criptozoología, la leyenda del Wendigo, suele tratar de relacionarse como una variante o pariente de Pie Grande.


FUENTES: www.visionmiedo.com, http://mundoinexplicado.blogspot.com/2005/06/wendigo-el-espiritu-de-los-lugares.html, http://es.wikipedia.org/wiki/Wendigo