lunes, 20 de abril de 2015

BILOCACIÓN


Bilocación, es el término utilizado para describir un fenómeno paranormal, sobrenatural o divino en el cual una persona u objeto estaría ubicado en dos lugares diferentes simultáneamente. En el caso de las personas que lo experimentan, son capaces de interactuar con su entorno de forma normal, con posibilidad de experimentar sensaciones y de manipular objetos físicos exactamente como si hubiera llegado a través de medios naturales.

No debe confundirse con Experiencia extracorporal.

Si bien no existe una explicación clara para explicar el fenómeno, se cree que la bilocación puede ocurrir del siguiente modo: mientras un cuerpo permanece en un lugar, en otro lugar podría estar una representación o figura aparente del mismo. Esta representación podría darse sobrenaturalmente (por intervención divina) o preternaturalmente (por intervención diabólica).

Los estudiosos de los fenómenos místicos creen que los actos de bilocación sobrenatural se darían por una representación sensible, hecha milagrosamente por Dios. La bilocación, en este caso, actuaría de dos maneras: o puramente en espíritu o bien en cuerpo y alma (la persona completa). Los ocultistas, espiritistas, teósofos y otros, en tanto, se refieren a la bilocación como una especie de viaje astral. El cuerpo físico, real, quedaría como muerto y el alma, con un cuerpo igual de visible, actuaría en otro lugar.

Esta doble presencia, representativa en un lado, y física, del otro, es esencial a la bilocación de cualquier manera que se verifique, ya sea en cuerpo y alma, o sea puramente en espíritu, pero de manera visible. También se debe insistir en que esta doble presencia de la que hablamos, la una física, la otra representativa, supone necesariamente, para constituir verdadera bilocación, la traslación, es decir, el paso de la persona de un lugar a otro, ya sea en cuerpo y alma, ya al menos en espíritu.


En términos generales, la Iglesia Católica recomienda la desconfianza cuando se informa de estos casos. Aunque ha reconocido la existencia del fenómeno desde el siglo XIX en santos y místicos, los más notables son: San Francisco de Asís, San Antonio de Padua, Santa Ludwina, San Francisco Javier, San Martín de Porres, San Pedro Regalado, San José de Cupertino, San Alfonso de Ligorio, San Juan Bosco, San Pío de Pietrelcina, sor María de Jesús de Ágreda, sor María de León Bello y Delgado y sor Ursula Micaela Morata.

En cuanto a la posibilidad de que la materia u organismo pueda estar presente en más de un lugar a la vez, Santo Tomás de Aquino, Silvio Mauro, y muchos otros teólogos de diferentes épocas han negado tal posibilidad. Los casos de bilocación narrados en la vida de los santos se pueden explicar, por metáforas o materializaciones aéreas.


Fuera de la Iglesia Católica, este fenómeno es conocido en el Budismo esotérico como Dzogchen. Idries Shah y Robert Graves mencionan casos en los cuales altos cleros tibetanos "aparecieron, al igual que algunos de los santos, en diferentes lugares al mismo tiempo".

El Dzogchen es practicado regularmente por los monjes de la escuela del budismo tibetano llamada Vajrayana, o "Vehículo de diamante". Según la tradición Vajrayana, Dzogchen es la transferencia de la conciencia de lo mundano a un mundo post-existencial de manera lúcida. Esta meditación se realiza con la intención de alcanzar un estado superior de conciencia y romper el ciclo de las transmigraciones.


Los casos de bilocación más antiguos que se conocen datan de la época del bárroco, siglo XVI y XVII cuando eclocionó el cristianismo de una manera mística particular, ya que las reglas monásticas se fortalecieron y se volvieron más estrictas, a la vez que empezó el surgimiento de una especie de boom  de experiencias religiosas.  En esta época se dió la mayor cantidad de casos de bilocación que en comparación con otra época


Un caso reciente y sorprendente de Bilocación es el que nos presentó nuestro buen amigo Juan Pablo Pantoja de Relatos de Ultratumba sobre el  Sacerdote Héctor Orozco llamado "Padre Jeringas" que se dice lo han visto dando misa y al mismo tiempo se ha reportado que lo han visto en otros lugares.

Él narra que no es consciente de sus estados bilocativos, de hecho es como si no supiera nada de nada, de tanto forzarlo Juan Pablo, el sacerdote acepta que ocurre algo con él y algo que califica como don de la bilocación queda pues en el aire, no dejando claro si realmente es él bilocado o es algo más... alguien o algo que copia su figura y apariencia y hace que la gente crea que es él.  

Por lo que narra, a mí en lo personal pienso que se trata de clonaciones con intervención sobrenatural de los walk-in como menciona santo Tomás de Aquino.  El sacerdote da a entender que cuando está bilocado... su otro yo ni habla ni interactúa con la gente, es como si fuera un ROBOT... confirmando lo que mencionamos referente a los clones.... realidad o ficción? algo pasa y es innegable.

VER VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=mps6kJZCw6w


Existen en la actualidad cientos de casos de Bilocación que se han dado a conocer por diferentes medios, pero también hay varios que por temor se quedan en el olvido, ¿En realidad que habrá detrás de todo esto? ¿porqué éstas entidades o lo que sean, toman la apariencia de otras personas? no se sabe a ciencia cierta si en todos los casos de éstas personas bilocadas se les hayan comprobado milagros antes y después de muertos, la mayoría de los casos se han santificado a las personas pero ¿y las demás?  Lo que es cierto es que las personas bilocadas a veces no se enteran que lo son, hasta que les dicen que los han vistos en lugares en donde ni siquiera han estado, por lo tanto el misterio continúa en el aire.

Fuentes: http://es.wikipedia.org/ http://www.es.catholic.net/ http://www.guioteca.com/ http://nuevoordenmundialreptiliano.blogspot.mx/  Relatos de Ultratumba

sábado, 11 de abril de 2015

La Mujer con la Boca Cortada


La mujer con la boca cortada es una leyenda de la mitología japonesa. Trata sobre una mujer que fue asesinada y desfigurada por su esposo, convirtiéndose en un espíritu demoníaco…

Kuchisake-onna (la mujer con la boca cortada) es una leyenda de la mitología japonesa. Trata sobre una mujer que fue asesinada y desfigurada por su esposo, convirtiéndose en un yokai (espíritu demoníaco) que regresó para vengarse.

La leyenda dice que hace mucho tiempo había una preciosa pero vanidosa mujer que se casó con un samurai. La bellísima mujer era pretendida por muchos hombres y acostumbraba a engañar a su marido. El samurai sabía de las infidelidades de su esposa por lo que un día en un ataque de celos y furia le cortó la boca de un lado a otro mientras gritaba:
¿Piensas que eres hermosa?


¿Quién va a pensar que eres hermosa ahora?
Se dice que desde entonces una mujer con la cara tapada, por una máscara como la que usan los cirujanos, vaga por las calles de Japón. Cuando encuentra a un hombre joven (mujeres según otras versiones) se acerca y les pregunta con el rostro cubierto:

¿Soy hermosa? (¿Atashi kirei?.)
Recordemos que en Japón el uso de máscaras para evitar enfermedades y no respirar el aire contaminado es bastante habitual, por lo que los chicos normalmente al ver sus bonitos ojos y sus suaves rasgos responden que SÍ. En ese momento la mujer retira la máscara dejando al descubierto la horrible hendidura que se extiende de oreja a oreja con una escalofriante sonrisa. Y les pregunta de nuevo:

¿Y ahora? (¿Kore Demo?).

Todo aquel que dice que NO, se asusta, grita o muestra el miedo en su cara es atacado por el espíritu que con unas tijeras gigantes les corta la cabeza.


Sí la víctima responde de nuevo que sí ”solamente” le cortará la boca de lado a lado para que sufra su misma suerte. En otras versiones si respondes afirmativamente las dos veces la mujer te seguirá hasta la puerta de casa donde te  asesinará igualmente, ya que “kirei” en japonés para hermosa o linda es muy parecido a decir “kire” que significa cortar.


Existen otras versiones en las que si respondes que “Sí” cuando ella se quita la máscara, te dará un brillante y valioso rubí cubierto de sangre y se irá.

Es imposible escapar de Kuchisake-Onna, puedes salir corriendo pero aparecerá frente a ti de nuevo. Hay varias formas de escapar que varían según la versión de la leyenda:


- Puedes contestar con otra pregunta: ¿Y yo? ¿Soy hermoso? Eso confundirá al espíritu que se quedará pensativo dándote tiempo a escapar.

- También puedes llevar dulces contigo y se los tiras o simplemente se los ofreces quedará contenta con el regalo y te permitirá marcharte.

Durante los años 70 y coincidiendo con una serie de secuestros de niños en Japón se produjeron numerosos avistamientos de la mujer con la boca cortada, se debe saber que en estos días la leyenda no ha desaparecido, aunque no se ha vuelto a ver a la dama aun los asiáticos temen de su regreso, es por eso que en las noches con niebla se abstienen de salir de sus casa por temor de encontrarse con la horrenda mujer .

FUENTE: http://www.leyendas-urbanas.com/

viernes, 10 de abril de 2015

La leyenda de Verónica o Bloody Mary.


La leyenda de Verónica siempre ha sido una de las que más curiosidad me ha causado. Ya de niño se me ponían los pelos como escarpias cuando, a la luz de las velas, aparecían en los colegios las diversas versiones de tan terrorífica historia. Es curioso observar como esta historia está presente en casi todo el mundo, pese a que en los años en los que se propagó no existía internet y los chismorreos solían acotarse en zonas geográficas bastante reducidas.  Existen versiones en los que Verónica pasa a llamarse Micaela o Carolina, y en el mundo anglosajón se la conoce como Bloody Mary (María la sangrienta), Hell Mary, Mary Worth o Black Agnes.

Sobre dónde comenzó la leyenda, la verdad, es que no se tiene mucha idea y sobre cuando, a finales de los años setenta y principios de los ochenta comienzan a circular las primeras historias. Las versiones más difundidas comienzan con la muerte de una adolescente practicando espiritismo en versión ouija, en algunas de ellas, unas tijeras salen disparadas y la matan clavándose en su cuello o en su corazón, en otras, la chica sale disparada y se estampa contra un gran espejo, del que cae un trozo y le secciona la garganta. Otras versiones, las menos, sitúan la acción en un cementerio, en las que una niña enferma de peste es enterrada con vida y luego aparece a modo de venganza.


Sea como fuere, el espíritu de la joven Verónica queda en el umbral de la vida y la muerte, a la espera de ser convocada de diversos modos por atrevidos aventureros de lo oscuro y con fines un tanto diversos.

Los modos y maneras de convocar a Verónica suelen girar en torno a espejos, velas y tijeras. El más clásico de todos, es aquel en el que se hace un círculo de tiza en el suelo y en su interior se pone una biblia, una rosa a la que se le corta el tallo con unas tijeras, y las mismas tijeras usadas para cortar la rosa sobre la biblia. Acto seguido se pronuncia el nombre de Verónica tres veces y a partir de esto, tres resultados posibles:

-Las tijeras salen disparadas y matan al convocante, de no suceder esto, la vida del convocante será larga y próspera.

-Se escucha una voz (supuestamente la de Verónica), que te indica el día de tu muerte.

-La biblia se abre y la página en la que queda, indican las semanas que te quedan de vida (En esta versión también existe la posibilidad de que las tijeras se introduzcan en la biblia para marcar la página)

Este modo de convocar a Verónica también tiene algunas variantes, en las que el círculo se hace con sal, o en el que la operación se debe de hacer en noche de tormenta o en otros casos, en la noche de San Juan, eso sí, siempre a la media noche.


Los siguientes modos que se conocen son bastante similares. Ante un espejo, a oscuras y con la luz de tres velas, se pronuncia tres veces el nombre de Verónica, entonces se exhala vaho al espejo con la boca y en él aparece marcada la fecha de tu muerte. Esta es la versión light, en la gore aparece Verónica y te mata. Este modo tiene diferentes variantes también. En unas hay que estar desnudo y de espaldas, en otras, las tijeras entran en juego y hay que dejarlas abiertas y apoyadas contra el espejo mientras se realiza la operación e igual que en la versión del círculo y la biblia, la noche de San Juan a las doce de la noche y una noche de tormenta, también a las doce, suelen ser el momento ideal. También hay variantes en cuanto al espejo, unas veces se puede ver reflejado el día de tu entierro y en otros casos se puede ver al propio espectro de Verónica comunicándote alguna fatídica noticia.


Ante lo espectacular de una muerte en estas condiciones, no se conoce ningún caso en el que se hayan dado estas condiciones ni tampoco se conoce ningún caso en el que dicho aviso o notificación por parte del espíritu se haya dado y mucho menos cumplido.

Y pese a todo esto, a ver quién es el valiente que la noche de San Juan, a las doce de la noche, pronuncia el nombre de Verónica tres veces, en la soledad de su cuarto de baño, a la luz de las verlas y con unas tijeras desafiantes a escasos centímetros de su yugular.

FUENTES: WIKIPEDIA http://misterios.co/

jueves, 9 de abril de 2015

7 PEQUEÑAS HISTORIAS DE TERROR


La historia de la ciudad de México es muy rica, sin embargo, con el pasar de los años, varios de los acontecimientos fueron perdiendo credibilidad o sufrieron algunas modificaciones ocasionadas por las interpretaciones de los emisores o receptores, pasando a convertirse en auténticas leyendas, al desconocerse si los hechos en realidad pasaron o si sólo fueron obra de la imaginación de la ciudadanía.

Algunas de las leyendas más conocidas de la ciudad de México, las cuales han sido contadas de generación en generación, son:


1."La Llorona"

Es una de las historias más famosas del México antiguo, al incluso desconocerse su fecha de origen, ya que se asegura que proviene del Siglo XVI, cuando la ciudadanía estaba obligada a refugiarse en sus hogares durante el toque de queda, instantes en el que aseguraban escuchar el conocido lamento "¡Ay, mis hijos"!

También se asegura que la leyenda se habría desprendido, porque la mujer se habría visto obligada a matar a sus hijos a petición de su novio, quien le puso esa condición para que no se apartara de su lado, sin embargo, después se arrepentiría de sus actos, cuando sorprendió a su amante en manos de otra dama.

La historia más antigua se refiere a una Diosa Azteca de nombre Cihuacóalt que predecía la conquista de "sus hijos" y lanzaba una plegaria que decía: "Hay mis hijos, como escaparan a tan funesto destino".


2. Antiguo Convento de la Concepción

Ubicado en Belisario Domínguez y República de Brasil, Centro Histórico, el conjunto original estuvo formado por varios edificios, el noviciado, el edificio principal del convento y el templo.

De acuerdo a la leyenda, por tiempos de la colonia, existió una mujer llamada Doña María Gil, la cual se encontraba perdidamente enamorada de Don Urrutia. A su relación se oponían los dos hermanos de la joven y un día decidieron ofrecerle una fuerte cantidad de dinero al pretendiente de su hermana para que dejara la ciudad y se olvidara de ella. Cuando él se fue a Veracrúz, se asegura que ella ingresó al convento; pero no soportando el sufrimiento se ahorcó de un árbol de duraznos.

La leyenda señala  que su cuerpo se aparecía a las monjas enclaustradas que vivieron en el convento.


3. La casa de la Tía Toña

Ubicado en la tercera sección del Bosque de Chapultepec, este inmueble se ha popularizado debido a una leyenda urbana en donde se asegura que ahí aún habita una mujer que se enfurece cuando es visitada por curiosos.

Cuando se enfada ocurren cosas inexplicables en la propiedad. Se escuchan ruidos de cosas que caen, una silueta aparece en las ventanas y se siente la presencia de alguien.

La casa se localiza cerca del panteón "Dolores", en Avenida Constituyentes, y la leyenda señala que la "Tía Toña" era una mujer solitaria y con dinero. En medio de esta soledad decidió darle cobijo en su casa a niños de la calle, proporcionándoles techo, ropa y comida.

A pesar de su aplaudible acción, los jóvenes le hicieron la vida imposible, motivo por el que un día comenzó a a matarlos a base de golpes y luegos arrojó sus cuerpos a un río cercano. Cuando la culpa la alcanzó, se encerró en su habitación y nunca volvió a salir.


4. Casa de Don Juan Manuel

En la calle de Uruguay 94, en el Centro Histórico, se encuentra el inmueble que habitó Don Juan Manuel de Solórzano, edificio que encierra la historia de un hombre que, de acuerdo la leyenda, vendió su alma al diablo con tal de saber con quién lo engañaba su mujer.

Supuestamente en las noches aparece un hombre en el portón de la construcción y pregunta la hora. Si alguien contesta "Son las 11 de la noche" él dirá "¡Dichoso aquel que sabe la hora de su muerte!

Este sitio en la actualidad sirve de salón para eventos y fiestas privadas, ya que su arquitectura del siglo XVI lo convierte en un lugar bello y confortable para pasar el tiempo con amigos, además de que está catalogado como Monumento Histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y por el Instituto Nacional de Bellas Artes.


5. Viejo Hospital Juárez

Esta clínica localizada en Jesús María y Fray Servando, en el Centro Histórico, es conocida por recibir con cierta frecuencia la visita de "La Planchada", una enfermera de apariencia inofensiva cuya risa es calificada de "siniestra" por las personas que se han topado con esta manifestación.

El nombre lo obtuvo por su atuendo colonial, el cual luce perfectamente planchado y amildonado.

De acuerdo a relatos urbanos, la mujer se enamoró perdidamente de un médico, sin embargo, el cariño no era recíproco, tal y como ella misma lo pudo constatar al enterarse que el galeno salía con otra mujer. Jamás se recuperó de la desilusión amorosa.


6. La calle de La Quemada

A mediados del siglo XVI, Gonzalo Espinosa de Guevara llegó a la ciudad de México y lo hizo acompañado de su bella hija Beatriz, de  20 años, quien es la protagonista de esta sangrienta y meomrable historia.

La leyenda relata que Martín de Scópoli, un Marques italiano de Piamonte y Franteschelo, se enamoró perdidamente de ella, por lo que decidió matar a todos sus posibles pretendientes, para así asegurar que Beatriz se fijara en él, sin embargo, la joven decidió acabar con su belleza y así dejar de atraer a Martín, por lo que llenó un recipiente de metal con carbón y lo arrojó en dirección a su rostro.

A pesar de las quemaduras y de haber perdido uno de sus principales atractivos, Martín le confesó que la amaba por su interior, confesiones que le robaron el corazón a Beatriz, quien meses más tarde se casaría con el Marques.

Betty utilizó un velo blanco en el día de su boda, pero después siempre portó un velo de color negro, por lo que nunca nadie pudo volver a ver su rostro, aquel que robó los suspiros de los hombres de la época.

A partir de entonces, la calle donde vivió Beatriz se llamó la calle de la Quemada, aunque en la actualidad  es conocida como la 5a. calle de Jesús María.


7. Fantasma de la Basílica de Guadalupe

Muchos narran que han visto salir a una mujer de la Basílica que carga una vela que no se apaga ni con la lluvia ni con el viento.

Se le ha visto atravesar paredes, luego de dejar ofrendas y rezar. Visitantes afirman que es un alma en pena que dejó asuntos pendientes en la tierra.

También existen relatos en torno a la antigua Basílica de Guadalupe, al asegurarse que por las noches se escuchaban las campanadas, a pesar de que nadie las tocaba, ya que el capellán había fallecido a causa de una enfermedad mal cuidada.

FUENTE: http://www.vanguardia.com.mx/

miércoles, 8 de abril de 2015

LA LEYENDA DEL HOMBRE DEL SACO


El hombre del saco o viejo del saco es un personaje de mito popular aún presente en algunas zonas. Se le representar como un hombre que vaga por las calles cuando ya ha anochecido en busca de niños extraviados para llevárselos en un gran saco a un lugar desconocido. Este personaje es caracterizado como un asustador de niños, y se utiliza como argumento para asustar a los niños y obligarlos a que regresen a casa a una hora temprana. Es similar al coco e identificable con el sacamantecas, ya que tiene el mismo origen que éste último.

La leyenda del Hombre del saco tiene su base real en un crimen cometido en Gádor, un pueblo de Almería, en 1910.

Francisco Ortega el Moruno, estaba gravemente enfermo de tuberculosis y buscaba desesperadamente una cura. Acudió a una curandera, Agustina Rodríguez, quien al ver el caso lo mandó a Francisco Leona, barbero y curandero que tenía antecedentes criminales.


Leona le pidió tres mil reales a cambio de la cura y le reveló el remedio: tenía que beber la sangre de un niño sano, recién salida del cuerpo, y ponerse en el pecho emplastos de las mantecas aún calientes de la criatura. Le prometió que de esa forma sanaría enseguida.

Leona se ofreció él mismo buscar al niño, y tras ofrecerle dinero a varios campesinos a cambio de sus hijos de manera infructuosa, salió junto con el hijo de Agustina, Julio Hernández el tonto, en busca de algún niño extraviado.

En la tarde del 28 de junio de 1910 secuestraron a Bernardo González Parra, de siete años, que se había despistado mientras jugaba con sus amigos y se había separado de ellos. Leona y Julio lo durmieron con cloroformo, lo metieron en un saco y lo llevaron al cortijo de Ardoz, aislado del pueblo, que Agustina había puesto a disposición del enfermo. Otro hijo de Agustina, José, fue a avisar a Ortega, mientras en la casa se quedaba su mujer, Elena, preparando tranquilamente la cena.


Una vez que todo el mundo estuvo en la casa, sacaron a Bernardo del saco, despierto pero aturdido, y le realizaron un corte en la axila para sacarle sangre, que recogieron en un vaso. Mezclada con azúcar, Ortega se bebió la sangre antes de que se enfriara. Mientras, Julio mató al pequeño golpeándole la cabeza con una gran piedra. Leona abrió el vientre del niño y le extrajo la grasa y el epiplón, y lo envolvió todo en un pañuelo que puso sobre el pecho de Ortega. Una vez terminado el ritual, ocultaron el cuerpo en un lugar conocido como Las Pocicas, en una grieta en la tierra, y lo taparon con hierbas y piedras.

Al realizar el reparto de dinero, Leona intenta engañar a Julio y no le paga las cincuenta pesetas que le prometieron por el asesinato. Éste decide vengarse y le cuenta a la Guardia Civil que ha encontrado el cuerpo de un niño por casualidad mientras cazaba liebres. Detuvieron a Leona por tener antecedentes, y éste culpó a Julio, que en un principio declaró haber presenciado el crimen desde unos matorrales. Al final los dos hombres confesaron el crimen.


La Guardia Civil detuvo a todas las personas implicadas en el asesinato de Bernardo. Leona fue condenado al garrote vil, pero murió en la cárcel. Ortega y Agustina fueron también condenados a la pena máxima y ejecutados. José fue condenado a 17 años de cárcel y su mujer, Elena, fue absuelta. y Julio el tonto, condenado.

VER: LA HISTORIA COMPLETA

FUENTES: http://misterios.co/ WIKIPEDIA.

martes, 7 de abril de 2015

La aterradora Isla de Poveglia


La isla de Poveglia, también conocida como la "isla del no retorno", la "isla de los muertos" y la "isla de la locura", en el siglo XVII sirvió como zona de cuarentena durante las epidemias de peste. Todas las personas infectadas con la enfermedad, las sospechosas de estarlo y los cuerpos de los muertos por la peste eran llevados a Poveglia. A partir de 1922, la isla albergó un hospital psiquiátrico hasta 1968, en el que dicen había un médico que torturó y asesinó a multitud de pacientes.

Tiene la fama y para los aterrorizables, con eso basta. Pero no es ni remotamente la única isla de Venecia utilizada como espantoso depósito de muertos y sospechados de apestados.  Tampoco es el único lugar donde hayan torturado a enfermos mentales.


Es cierto; Poveglia fue un horroroso depósito de muertos y moribundos hasta el punto que se asegura que el 50% del suelo superficial está compuesto por cenizas y restos humanos. Pero muy cerca de ella se encuentra la isla Lazzaretto Vecchio, con una situación nada diferente. A esa isla llegaban cada día  500 víctimas y presuntas víctimas de la peste. Y es seguro que en la desesperación y el apuro, no había isla ni canal donde no arrojaran muertos. ¿Por qué razón hacemos la salvedad de “presuntas víctimas”? Pues porque bastaba que estornudaras para que sospecharan que tenías la peste, te agarraban entre cuatro y te llevaban a esa isla donde, ahí sí, no te escapabas de contraer la temida peste negra. La peor pandemia en la historia de la humanidad.

De la peste negra hay antecedentes desde tiempos bíblicos, pero la que afectó Europa en el siglo XIV, con un pico entre 1347 y 1353, fue la peor de todas. Mató a unos 25 millones de personas en ese continente y otros 60 millones en Asia. Estamos hablando de un 30% de los habitantes de las zonas más populosas del mundo.


Aunque debido a la superpoblación faltaban alimentos y sobraban conflictos, quizás no fue la pobreza aterradora de ese período histórico, sino la manera de alimentarse la que debilitó las defensas de gente de todas las clases sociales. No se salvaba nadie y no había plegarias ni pócimas ni relicarios que sirvieran de nada. Desconociendo la existencia de la bacteria Yersinia pestis y su singular trayectoria a bordo de una pulga de las ratas, ¿a qué cosa podría echársele la culpa en medio de la atroz ignorancia medieval? A los judíos, naturalmente, más adelante también acusados de introducir la sífilis.  Aunque tampoco ayudó que los persiguieran y mataran; la peste también los mataba a ellos, a los moros y a quien se cruzara por el camino, así fuera rey, sacerdote o mozo de cuadras. (http://es.wikipedia.org/wiki/Peste).Cuando apareció el sida, se acusó a los negros de África y a los haitianos, de haberlo gestado. El racismo puede ser muy ingenioso.


El campanario se distingue desde lejos, la iglesia fue construida en el siglo XII, pero ya no cumple esa función. Desde el siglo XVIII es una farola, aunque conserva todo el aspecto de un campanario. No quedan vestigios del aspecto original del octógono, del cual hay innumerables reseñas militares, como por ejemplo, que fue utilizado por los ingleses durante las guerras napoleónicas, para emboscar a los franceses.

Ese templo parece haber sido de relevancia, pues en había reliquias que hoy se exhiben en la iglesia de Malamocco.


Cuando se produjo la epidemia de peste, ni los príncipes se escapaban de ser confinados en la isla para correr la misma horrible suerte que sus súbditos. Así lo determinaban los médicos que los atendían con esa singular máscara con pico de ave, cuya funcionalidad era la de servir de depósito a yuyos que se suponía filtraban lo que fuera que producía la enfermedad.


Convertida en ánfora de muerte, día tras día Poveglia fue un sitio en que los pestilentes cadáveres, amontonados como basura, ardieron devorados por el fuego, levantando altas humaredas, que impregnaban el aire de un inquietante olor a carne chamuscada... Aunque lo peor estaba por venir, ya que después se decretó que también los afectados por la peste, estando vivos, serían llevados a la isla. Por ello, en unos pocos años, más de 160.000 personas, entre hombres, mujeres, niños y ancianos, terminaron sus días abandonados en aquella siniestra isla...

Según se sabe, tan colosal crematorio llegó a ser Poveglia en el siglo XIV, que una ancha capa de su suelo está prácticamente conformada de restos humanos, de modo que todavía los remanentes de aquellas osamentas continúan llegando a las costas. A causa de todo esto, la isla se ha transformado en una especie de zona podrida, pues la humedad de sus suelos, mezclándose con las cenizas humanas, ha hecho que se cree una capa de materia pegajosa; que, pese a su carácter repulsivo, es ideal para el cultivo de vides.


Tiempo después de que Poveglia quedara totalmente abandonada, sobre ella se edificó, en el año 1922, un enorme hospital psiquiátrico con un gran campanario que aún hoy puede verse desde las costas venecianas, incluso en aquellas tardes en que la isla yace envuelta en niebla fantasmal.

Ahora bien, todos sabemos que algunos enfermos mentales, tales como los esquizofrénicos, ven alucinaciones que confunden con la realidad, aunque así mismo circula la creencia de que, en realidad, muchas veces los "locos" pueden percibir auténticos espíritus. Así, los pacientes del psiquiátrico fueron la primera fuente de que brotaron numerosos informes de fantasmas; los cuales, según los enfermos mentales, pertenecían a víctimas de la peste negra y estaban inmersos en un estado de profundo tormento. Pero, como quienes veían a los fantasmas eran "locos", los testimonios sobre almas en pena fueron desacreditados.


Un malvado doctor castigado por los espíritus

La parte más negra de la historia de Poveglia fue cuando el director del hospital psiquiátrico empezó a usar a los enfermos mentales para experimentar, en la torre del campanario, nuevos métodos de curación, que incluían procesos como lobotomías y trepanaciones, dentro de los cuales se empleaban cinceles, martillos y taladros de mano, que a veces, en medio de la intensa agonía de los "conejillos de indias", acababan de abrir las bóvedas craneales con un resultado que no era la sanación, sino la muerte o la agudización de la enfermedad, todo con una estela de sufrimiento, sangre y esquirlas, que salpicaban la limpieza del lugar de operaciones, como indicios irrefutables de lo cruel que puede ser la Ciencia en manos equivocadas.

Se cuenta que muchos fueron las pacientes que murieron por los experimentos, o que fueron literalmente torturados con excusas científicas. Pero las atrocidades del doctor no habrían de quedar en la impunidad; puesto que, tras varios años de experimentar con los enfermos, el médico empezó a ver a los espíritus de los que habían muerto por sus experimentos y a los espíritus que habían quedado de aquellos tiempos en que la peste azotó Italia. Prisionero del terror cotidiano que le infundían sus visiones, el doctor, según se supo por una enfermera que presenció el suceso, terminó por saltar desde lo más alto de la torre del campanario... Al caer, se cuenta que, mientras se retorcía de dolor sobre su sangre, el terror se apoderó de su cara cuando, subitámente, del suelo surgió una niebla que lo envolvió y lo "estranguló hasta matarlo"...

Aquel fue el fin del perverso doctor, y desde entonces su espíritu condenado pasó a engrosar las filas de las almas que penan en la silente Poveglia. Pero no es cualquier fantasma: él habita en la torre del campanario y, según se cuenta, a veces hace sonar la campana, y muchos escuchan su ronco tañer, sabiendo que muy probablemente no hubo viviente alguno que pudiera haberlo causado...


Tras la muerte del doctor

Después de que el médico que experimentaba con enfermos mentales se suicidara saltando de la torre del campanario, el hospital psiquiátrico fue clausurado y la isla quedó aún más sola hasta que, después de que el gobierno italiano la vendiera, su nuevo propietario intentara, en la década de 1960, vivir allí, cosa que no consiguió porque los fantasmas turbaban constantemente su paz...
Posteriormente al incidente de los 60, la reputación de la isla se ennegreció todavía más cuando una familia adinerada compró una propiedad en la isla y mandó a construir una casa allí. Supuestamente pasarían unas vonitas vacaciones en la casa de Poveglia, pero lo cierto es que no aguantaron un solo día, y que lo que experimentaron allí estuvo casi a la altura de Amityville, ya que ni siquiera aceptaron contarlo; pero, el desgarro que una de las hijas sufrió en la cara y por el cual tuvieron que hacerle 14 puntos de sutura, habla más que suficiente sobre lo que esa pobre familia vivió en la isla maldita...


Después de lo sucedido con aquella familia, varios psíquicos visitaron la isla en busca de signos de actividad paranormal, relatando que todo el tiempo sentían una atmósfera densa, pesada y oprimente, que tenían la sensación de que alguien les respiraba en el cuello, que a veces se cruzaban sombras con forma humana y, esto es lo peor, que podían escuchar alaridos y gemidos, como si, además de almas en pena, los horrendos sucesos del pasado hubiesen quedado estampados en el plano astral, repitiéndose una y otra vez, como ecos en una oscura habitación...
Abundan así las historias, no solo de psíquicos sino de buscadores de aventuras que han comprobado en carne propia la ruptura entre el más acá y el más allá que existe en Poveglia. Tal fue el paradigmático caso de un grupo que se adentró en el hospital y allí, entre las paredes deterioradas por el paso del tiempo, escucharon con claridad a una voz sin fuente alguna que, en tono disgustado y contundente, les dio esta orden: "Salgan inmediatamente y no vuelvan"...


Como ese hay muchos más casos escalofriantes, aunque hace poco, pero solo durante el día, la isla fue sometida a un proceso de restauración.

FUENTES: http://www.pasarmiedo.com/  http://viajes.elpais.com.uy/

lunes, 6 de abril de 2015

El enigma de los hombres eléctricos.


Los casos de este tipo que carecen de una explicación racional se engloban dentro de lo que se ha bautizado como Efecto SLI (Street Light Interference), un fenómeno conocido como «interferencia en el alumbrado público». La siguiente historia ejemplifica a la perfección lo que tratamos de explicar. Su protagonista, que prefiere mantenerse en el anonimato, regresaba a casa una noche. Al doblar una esquina, todas las farolas de la calle se apagaron, dio media vuelta para no seguir a oscuras y tomó otra calle.
De nuevo le ocurrió lo mismo. Resignado, continuó por la misma vía. Pero lo más sorprendente es que, cuando se alejó, las farolas volvieron a encenderse. El Efecto SLI, consiste en la facultad, involuntaria, de ciertas personas para interferir en el funcionamiento normal del alumbrado público. Las luces se apagan, se enciendan o varíen de intensidad cuando la persona causante del fenómeno se acerca a ellas.


Y es que algunos de los sliders no interfieren sólo en el alumbrado público, sino también en otros aparatos eléctricos, como cajas registradoras, televisores, ordenadores o radios.
Y, en ocasiones, también en aparatos no eléctricos, sobe todo brújulas. Algunas personas se pusieron en contacto con nosotros. Ante el extraordinario número de casos que acumulábamos, decidimos llevar a cabo una investigación más sistemática. Creamos un cuestionario de sucesos SLI, lo cual nos ha servido para llegar a algunas conclusiones estadísticas provisionales.
Los primeros resultados muestran que hombres y mujeres protagonizan en un porcentaje similar casos de Efecto SLI. Además, estos sucesos se producen tanto si la persona camina, como si viaja en coche, en moto o en otro medio de transporte. 
Continuando con los resultados estadísticos, uno de los datos que más llama la atención es el hecho de que casi un veinte por ciento de los sliders aseguren en el cuestionario que, además de afectar a las farolas, también inciden sobre relojes. 


Estos sliders suelen recibir shocks con máquinas de tabaco, interruptores, carros de la compra, el agua del grifo, con otras personas… Pues bien, la humedad del aire funciona como un conductor que favorece la fuga de tensiones; si el ambiente es seco, el cuerpo no libera su energía y se recarga.
Además, según los expertos en descargas eléctricas, cuando el cuerpo se recarga de energía, ésta puede ser liberada en forma de calambres, con erizamiento del cabello, sensación de cansancio y dolor de cabeza; ¿podría estar la clave del Efecto SLI en la electricidad estática del cuerpo? Por el momento no podemos ofrecer una respuesta concluyente, pero es obvio que, al menos, puede existir algún tipo de relación.
Recientemente hemos incorporado en el cuestionario una pregunta sobre la ropa que viste el slider cuando produce la interferencia en las farolas, ya que los zapatos con suelas sintéticas y los trajes con telas acrílicas, por ejemplo, incrementan la electricidad estática. Tal es el caso de una secretaria colombiana que provocó un incendio en un almacén de disolventes al producir una chispa sólo por tocar una estantería metálica. Según se supo, iba vestida con una blusa de nylon y zapatos de tacón.

FUENTE: http://www.loquenuncaviste.com/  

viernes, 27 de marzo de 2015

La Colina de las Cruces de Lituania


A unos 13 km de Šiauliai, la cuarta ciudad más grande de Lituania se levanta un lugar cuanto menos sorprendente, y su nombre se lo ha ganado con justicia: La Colina de las Cruces.

La colina de las cruces de Lituania es un cerro que cuenta con 50.000 de esos elementos. A pesar de la gran cantidad de cruces presentes, no se trata de un cementerio. Una creencia popular establece que aquel que deje una cruz en lo alto de la cima, tendrá éxito. Hoy en día este lugar está envuelto en el misterio y la leyenda.


La ciudad fue fundada en 1236 como un puesto de defensa para evitar los asaltos de los Caballeros Teutónicos en el norte del país, sin embargo, no conseguirían frenarlos y la Orden controló el lugar durante todo el siglo XIV. Algunas fuentes afirman que  la colocación de las primeras cruces  en las inmediaciones de la colina data de este periodo. Pronto se convertiría en una tradición usada como símbolo de desafío ante el invasor. Los años fueron pasando y el Catolicismo Lituano se sirvió del lugar para utilizarlo también como emblema ante la opresión.


Un salto en el tiempo nos lleva hasta finales del siglo XVIII, entonces la República de las Dos Naciones se dividía una vez más. Inicialmente estaba formada por la unión del Reino de Polonia y el Grand Ducado de Lituania, no seguía las fronteras de los países como los conocemos actualmente, ocupaba también Bielorrusia, parte de Ucrania, Estonia, Letonia, etc. En su momento de máximo esplendor, sus territorios comprendían casi 1 millón de km cuadrados y en esta extensión vivían más de 11 millones de habitantes. Sin embargo, también conoció momentos de flaqueza, fue entonces cuando el enemigo se echó encima dividiendo sus tierras, hasta tres se pueden contar las veces que se modificaron sus fronteras, y fue en la tercera cuando Rusia se adueñó de Lituania hasta el río Niemen.


Hubo levantamientos armados contra los rusos en 1831 (Revolución de los Cadetes) y en 1863. Los resultados fueron insatisfactorios, pero además de eso, los familiares no encontraron los cuerpos de los fallecidos. Al no poder darles sepultura utilizaron la colina de forma simbólica como un improvisado cementerio. El número de cruces empezaba a crecer, en 1895 había 150 grandes cruces. Tras la Primera Guerra Mundial (los alemanes ocuparon el país durante tres años) la colina se había convertido en un lugar para rezar por las víctimas, la paz y el país, un país que como vemos sufrió las bajadas y subidas de la marea bélica que inundó Europa en el siglo XX.

No pasarían muchos años hasta que el peligro vino por Oriente, los rusos antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial habían tomado posiciones. En 1940, acorde con lo firmado en el pacto de no agresión entre Alemania y la Unión Soviética (Pacto Ribbentrop-Mólotov), los rusos movieron sus ejércitos invadiendo Lituania entre otros países. Los alemanes en pleno conflicto recuperaron el territorio y al final de la guerra volvió a las manos de Stalin como la República Socialista Soviética de Lituania.


En esos años la Colina de las Cruces ya contaba con 400 rodeadas de miles de pequeñas cruces. A los soviéticos parece que no les gustó mucho la idea e hicieron lo imposible para borrar el lugar del mapa. Intentaron nivelar la colina en varias ocasiones, arrasaron con todo quemando o convirtiendo las cruces en chatarra, incluso aguas residuales y desechos se convirtieron comunes en la colina. La vigilancia se hizo intensiva y se llegó al punto de querer construir una presa en las cercanías usando el río Kulvė para sumergir para siempre el sagrado lugar.


Sin embargo, nuca se imaginarian los rusos que todas sus profanaciones no servirian de mucho. En el momento que “se despistaban” y aprovechando la oscuridad de la noche, las cruces empezaban a nacer de nuevo en la colina volviendo a demostrar su significado original.
Con la caida del régimen comunista, el número de cruces comenzó a crecer hasta llegar a convertirse en lo que es hoy, algo así, como la meca de Lituania, un lugar de peregrinaje donde poder dejar testimonio por un familiar, un amigo, etc.
Se estima que ya en 1990 alrededor de 50.000 cruces adornaban la colina. En esa década pasó por aquí el Papa Juan Pablo II y bedijo desde aquí a la nueva Lituania y la nueva era para la Europa post soviética. Los años pasaron y hoy por hoy más de 100.000 cruces grandes, pequeñas, de madera, de metal, etc. se amontonan unas sobre otras formando una imagen única. Rosarios, estatuas, fotografías y todo tipo de objetos completan la estampa que atrae a un número considerable de peregrinos cada año.


Uno de los riesgo que corren lugares como éste es la invasión turística. Ya se pueden ver en los alrededores incluso puestos donde venden los típicos souvenirs o las cruces para que hagas tu aportación a la obra. Sin duda la colina sigue conservando toda su magia y si tienes suerte y no hay demasiada gente, si se levanta algo de viento, con el sonido de las cruces podrás disfrutar de una melodía que evoca esa soledad que caracteriza a la colina.
Si pretendes visitar Lituania o su país vecino Letonia (la Colina de las Cruces se encuentra muy cerca de la frontera) no dudes en visitar este fantástico lugar.

FUENTES: http://www.historiasdeleste.com/  http://diario.apps.tadevel.com/

jueves, 26 de marzo de 2015

La Isla de las Serpientes


La isla de las serpientes, Brasil, es una de las más peligrosas y famosas del planeta. En ella hay una serpiente por cada metro cuadrado. Se trata de la víbora barba amarilla, una de las serpientes más venenosas del mundo. Actualmente la isla se encuentra deshabitada.

Se llama Queimada Grande y —por razones evidentes— es más conocida como “isla de las cobras” o “isla de las serpientes”; pero los detalles por los que estos 110 acres de tierra en la costa de São Paulo llevan este apodo hacen la historia aún más escalofriante.

Este es el hogar de una de las serpientes más venenosas del mundo, una especie de víbora llamada Bothrops insularis, comúnmente conocida como jararaca ilhoa o punta de lanza dorada (Golden Lancehead) por el color marrón amarillento claro de su parte inferior y la forma de la cabeza característicos del género Bothrops.


Como la B. insularis sólo se encuentra en una zona deshabitada por seres humanos, no existen informes oficiales de cuántas personas han sido mordidas por ella, pero se sabe que las Bothrops son responsables de más muertes en el continente americano que cualquier otra familia de serpientes venenosas.

El veneno de este reptil endémico de Queimada Grande, a solo 35 Km del litoral brasileño, es de tres a cinco veces más potente que el de los de tierra firme. Por eso, y por su alto nivel de población (¡una serpiente por metro cuadrado!), las autoridades brasileñas prohibieron el acceso a la isla, con la única excepción de algunos grupos de científicos y la Marina Nacional que son los encargados de mantener el faro. Estas serpientes crecen más de 18 pulgadas y su mordedura es tan violenta que llega a necrosar el tejido muscular, además de provocar otros efectos como náuseas y vómitos, sangrado intestinal, insuficiencia renal y hemorragia en el cerebro.


Aunque en Queimada Grande viven actualmente entre 2,000 y 4,000 víboras —una de las mayores densidades de serpientes— en realidad la jararaca ilhoa está en peligro de extinción. Al no existir en ninguna otra parte del mundo y estar todas concentradas en esta isla pequeña, el riesgo de endogamia es alta; como lo es también el peligro de muerte masiva a causa de incendios forestales. De hecho, una vez se intentó extinguirlas de esta manera, con la esperanza de utilizar la isla para el cultivo del banano, pero obviamente no funcionó. 


La especie se alimenta principalmente de aves migratorias que hacen en Queimada Grande una mortal parada de descanso, aunque fenómenos naturales como la elevación del nivel del mar o cualquier cambio en los hábitos de las aves podrían significar un desastre para los reptiles más venenosos del mundo.

Estudios recientes han demostrado que el veneno de la Bothrops insularis podría tener un potencial uso médico en seres humanos, lo que hace aún más importante la protección de esta exclusiva especie.

FUENTES: https://es-us.noticias.yahoo.com  http://diario.apps.tadevel.com/