viernes, 18 de septiembre de 2015

LUGARES "EMBRUJADOS" DE MÉXICO


Cuando estudiamos en la  primaria todo creímos en las historias inventadas por nuestros compañeritos sobre que la escuela estaba embrujada o que había sido construida sobre un cementerio.
Pero no todos los lugares tienen historias creadas por las mentes precoces de nuestros compañeros de la escuela, hay lugares que sí cuentan con fantásticas leyendas de muertos y aparecidos, historias que nos narran sucesos sobre espectros que pululan en panteones oscuros o en viejos manicomios, de fantasmas que vagan por pasillos de prisiones olvidadas y hoteles perdidos, historias que nos revelan la tragedia y el horror de lugares macabros y escalofriantes. Leyendas que forman parte de la tradición y del colorido folkore popular, y que resultan interesantes, encantadoras y aterradoras.


El Panteón de Belén.

El Panteón de Belén es un cementerio que se encuentra en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. En la actualidad ya no recibe a más muertitos, pero aún es utilizado como un museo que muestra parte de la historia y la cultura de la ciudad.

Sin embargo, este conocido panteón llama la atención por los incontables sucesos sobrenaturales que acontecen dentro de sus territorios. En sus inicios fue construido como una fosa común para albergar los cadáveres de los pobres que no tenían para pagar una entierro decente, además de que sirvió como depositario de los cuerpos de las víctimas de las plagas que azotaron duramente a la ciudad. Aunque con el tiempo se transformó en el lugar en el que los restos de los ricos y la élite de la ciudad iban a parar.

Se cuenta que debido a la cantidad de muertos que ha albergado, se ha vuelto un lugar en el que muchos fenómenos paranormales ocurren, desde voces misteriosas que provienen de los túmulos funerarios, hasta presencias fantasmales que vagan por entre las tumbas. Uno de los casos más conocido fue el de la aparición de un monje que se manifestó cuando una pareja se tomaba las fotos para recordar el día de su boda.


Callejón del Aguacate.

Este callejón se encuentra ubicado en plena Ciudad de México, en la delegación Coyoacán. Dicha delegación es considerada un centro cultural y artístico de gran importancia y belleza. Sin embargo, también tiene su lado oscuro, pues se cuenta que el Callejón del Aguacate ha sido el escenario de terribles asesinatos y macabros rituales.

Se dice, por ejemplo, que una niña fue arrollada por un automóvil cuando se encontraba jugando en una esquina. El conductor se dio a la fuga, dejando a la niña malherida y doliente. Se cuenta que la pequeña hizo un trato con el diablo en sus últimos momentos de vida, pero que el demonio la engañó, dejándola atrapada para siempre en el lugar. Por eso es posible, según la historia, ver a la niña entre las dos y las tres de la mañana penando por su desgracia.

Y también cuenta otra leyenda que en un árbol cercano se pueden escuchar los llantos y los alaridos de un niños que fue colgado por un militar sanguinario.

Y por si lo anterior no fuera suficiente para dejar este sitio embrujado por generaciones, también se dice que el callejón que fue utilizado como un lugar en el que se llevaron a cabo diversos ritos de magia negra y prácticas con la tabla ouija. Sin mencionar la aparición de un charro que hace maldades a los viandantes, y los encuentros con el mismísimo diablo a la mitad de la noche.

Ver más: http://corporacionphantom.blogspot.mx/2012/11/el-callejon-del-aguacate-coyoacan.html


La Casa de Claudia Mijangos.

Este lugar se encuentra ubicado en la ciudad de Querétaro. Se dice que la casa está embrujada debido a los acontecimientos que sucedieron en su interior: En 1989, Claudia Mijangos asesinó a sus tres hijos: Alfredo Antonio de seis años, Ana Belén de nueve y Claudia María de once. Mijangos dijo que cometió el crimen porque había estado poseía por una entidad diabólica.

Cuentas las historias que se puede escuchar el llanto de los hijos emergiendo del interior de la casa y que en el segundo piso es posible ver a un niño apareciendo de vez en cuando por la ventana.

El caso originó tanto revuelo en el mundo que hasta Discovery Channel le dedicó un capítulo en su serie Instinto Asesino.


La Casa de los Lamentos.

La Casa de los Lamentos está ubicada en Guanajuato, Guanajuato, y es conocida por haber sido la residencia de Tadeo Fulgencio Mejía, un asesino serial que mató a varios hombres y mujeres con la intención de contactar con su difunta esposa.

Fulgencio Mejía compró la casa en 1890, en donde vivió con su esposa Constanza de la Rivera, quien murió poco después en un asalto a la propiedad. Dolido por la pérdida de su mujer, Mejía contrató los servicio de una bruja, quien le habló de los extraños y macabros ritos que debía de realizar para volver a ver a su esposa; dichos ritos incluían el sacrificio de seres humanos.

El número de asesinatos que Mejía cometió permanece en el misterio, sin embargo se encontraron varios restos óseos en el sótano del lugar. Y según la leyenda, es posible escuchar los llantos de las víctimas utilizadas en los ritos de invocación.


Manicomio General “La Castañeda”.

El Manicomio General “La Castañeda” fue fundado en 1910, bajo el mandato del entonces presidente Porfirio Díaz. El manicomio fue concebido como un símbolo de progreso por parte de la administración porfiriana, pues debía de dar asilo a los enfermos mentales que se encontraban en situaciones inadecuadas en otros centros de cuidado de la Ciudad de México. Sin embargo la época revolucionara originó su decaimiento, haciendo que mas enfermos ingresaran por sus puertas y que menos recursos fueran destinados para sus cuidados.

De ser uno de los hospitales que simbolizaban la entrada de México en el mundo moderno, en lo que a tratamientos psiquiátricos se refiere, terminó por convertirse en uno de los centros más atestados, más insalubres y más terribles del país. Dentro de sus paredes tuvieron lugar los actos más atroces de abuso en contra de los pacientes, a los que se les trataba de la forma más cruel e injusta.

Por eso se cuenta que después de su cierre en 1968, diversos fenómenos paranormales se han presentado en los terrenos de lo que antes era “La Castañeda”, en donde ahora se encuentran un Walmart, un centro deportivo, unidades habitacionales, una escuela de nivel básico y la Escuela Preparatoria Número 8.

Según las leyendas, son múltiples los encuentros con las almas en pena de los internos del antiguo asilo, que rondan ahora entre las nuevas construcciones llorando por la terrible suerte que conocieron dentro de las paredes de uno de los manicomios más infames de la historia moderna de México.


El Palacio “Negro” de Lecumberri.

El Palacio de Lecumberri, ubicado en la delegación Venustiano Carranza, en la Ciudad de México, fue inaugurado en 1900 por el presidente Porfirio Díaz como una prisión que albergaría a los delincuentes y alborotadores de la ciudad. Sirvió para tales fines durante 76 años (llegando a su fin en 1976, cuando se transformó en el Archivo General de la Nación), en los cuales se ganó el apodo de “Negro”, debido a las terribles atrocidades que tenían lugar dentro de sus paredes. En sus celdas se alojaron cientos de internos de todos los sexos y edades, dando como resultado los comportamientos sexuales más terribles, las vejaciones más brutales y los ejercicios de corrupción más deplorables. A los internos se les trataba de la manera más inhumana. Estaban desatendidos, mal alimentados y eran tratados violentamente.

Se dice que en sus pasillos, gracias a las crueldades que se llevaron a cabo en su interior, aún es posible encontrarse con los fantasmas de los antiguos habitantes del infame Palacio Negro. Sin embargo, son dos los principales espíritus que pueden verse vagando dentro de las instalaciones: el primero el fantasma de un hombre que ronda por los pasillos, capaz de interactuar con las personas que lo ven; algunas veces el espectro comenta “Mi nombre es Jacinto” o “De nuevo, Amalia no ha podido venir”, para esfumarse en el acto. La segunda aparición es la de un charro negro, quien se comporta de forma grosera con la gente y desaparece repentinamente.


 La Casa de  las Brujas.

Ubicada en Guanajuato, Guanajuato, La Casa de las Brujas fue construida en 1845 y fue propiedad de un rico holandés. Se dice que el dueño de la casa fue encarcelado por asesinato, dejando a su hija, Susan, en custodia de sus tías en la casa. La leyenda dice que la hija fue hallada muerta de hambre y golpeada en la bodega. Desde ese día se cuenta que es posible ver el fantasma de Susan en las ventanas de la casa, de donde emergen extraños y tenebroso sonidos.

Existe otra leyenda que cuenta que hay viajeros que ven en una de las ventanas a una bella joven que los invita a ingresar a la casa. Si el viajero acepta la invitación y entra al lugar, se encuentra con dos viejas de horrible semblante que le ofrecen una copa de vino tan rojo como la sangre y la posibilidad de pasar la noche con la hermosa chica. Al aceptar, según la historia, los viajeros hallan un terrible destino a manos de las ancianas y la condena eterna.


Casino y Hotel Agua Caliente.

Encontrado en Tijuana , Baja California. Fue uno famoso casino construido en 1928 que fue visitado por varias estrellas de Hollywood y por ciudadanos americanos ricos, quienes disfrutaron de su bella arquitectura, de diversos shows de variedad y de la libertad de apostar.

Después de que el juego fue cancelado en la República Mexicana, el casino se transformó en una escuela pública, que en la actualidad se encuentra encantada por la presencia de un fantasma femenino que suele aparecerse en sus pasillos.

Cuenta el saber popular que dicho fantasma perteneció a una cantante que murió en 1930, la cual envenenó a su amante después de que ella le robara dinero. Según la leyenda, el amante, al saberse envenenado, le exigió el antídoto, pero ella se negó a dárselo. En un arranque de frustración, él la abatió a tiros.


Casa de los Condes de la Torre Cossío y de la Cortina. 

Esta casa se encuentra en el número 94 de la calle República de Uruguay, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Se cuenta que la casa fue habitada en sus inicios por Juán Manuel Solórzano, un curioso personajes que sospechaba de la infidelidad de su mujer, a pesar de que la gente cercana a él le decía lo contrario. Un día, arrebatado por los celos, decidió invocar al diablo y hacer un pacto con él. El diablo le indicó matar a cualquier hombre que pasara afuera de su casa a las once de la noche.

Manuel les preguntaba a los viandantes solitarios si sabían qué hora era. Si el desdichado le contestaba que eran las once de la noche, Manuel respondía: “Dichoso aquel que sabe la hora de su muerte” y apuñalaba a su víctima hasta la muerte.

Cuenta la leyenda que Manuel asesino a varias personas… y es aquí en donde la historia se bifurca, pues algunas versiones cuenta que fue atrapado y colgado en 1641 como castigo por los múltiples asesinatos. Otras versiones, más dramáticas, dicen que se arrepintió de sus actos y que le fue impuesta la pena de rezar tres noches seguidas ante la horca de la ciudad. A la tercera noche, Manuel fue hallado ahorcado.

Hay gente que dice haber visto en las noches en la esquina de este lugar, a un hombre ataviado con vestimentas de la época de 1600. Dicho hombre pregunta la hora a los viandantes, para esfumarse en el aire ante la mirada atónita de los aterrados paseantes.


La Moira

Para algunos el lugar más embrujado de la ciudad es este centro cultural. Aquí se cuenta la historia de un niño que vio a otro niño colgado colgado del techo.

Años después regresó para ver que es lo que había pasado y ahora le tocó a él, pues fue encontrado sin vida colgado del techo. Nunca se supo si fue asesinato o suicidio.

Muchas historias se hicieron en torno a esta casa, lo que hizo que fuera ocupada por brujas para hacer sesiones espiritistas. Luego fue rescatada como centro cultural y fue abierta al público.

Una gran cantidad de energía es la que tiene esta casa, lo que según hizo que se dejaran los recorridos nocturnos y se cerrara al público.

A veces abre, a veces cierra. No hay mucha información sobre sus actividades pero puedes ir a investigar en la calle José Vasconcelos 125 en la colonia San Miguel Chapultepec.


La Casa Negra

En la Roma encontramos esta casona porfiriana que tiene fama de estar embrujada. Aquí es muy importante no confundirse con la otra "Casa negra" que tiene la ciudad, ubicada en la zona sur y con una trágica historia.

Dentro de todas las casonas que han sido rescatadas en la Roma para pasar a ser restaurantes y lugares que terminen en "ría", esta casa no ha podido ser restaurada. ¿La razón? los fenómenos paranormales que le ha tocado vivir a todos los que entran.

Según las historias, pasadas las 10 de la noche el ambiente de pone tenso. Lamentos y gritos se pueden escuchar en compañía de puertas cerrarse. Un maldito terror.

Date una vuelta, está muy cerca del Metrobús álvaro Obregón. Para ser precisos, en la calle del mismo nombre del metrobús en el número 119.


Hospital Juárez

Una vieja construcción de la Ciudad es un lugar con bastantes años dando emociones paranormales al nuestro bello Distrito Federal.

De aquí sacamos a "La Planchada", una enfermera que se aparece todas las noches para cuidar a los enfermos. Hay varias historias en torno a ella, pero la que sea es creíble ¡porque es un hospital!

Date una vuelta entre las calles Jesús María y Fray Servando Teresa de Mier en el Centro Histórico.


Edificios de Tlatelolco

Los habitantes de los edificios de Tlatelolco no se cansan de contar las historias de ruidos, sombras y lamentos.

Pero el que se lleva los aplausos es el edificio Chihuahua, un lugar que sin duda debe estar lleno de energía con los acontecimientos del movimiento estudiantil de 1968.

FUENTES: http://mitosmonstruosyleyendas.blogspot.mx/   http://7boom.mx/

No hay comentarios :

Publicar un comentario