jueves, 18 de enero de 2018

La bola de fuego.


Leyenda de Sonora.-Se cuenta que en un poblado abandonado ya solo se encuentran unas cuantas paredes de algunas casas completamente en ruinas, los antiguos pobladores que en aquel entonces eran niños,  no se olvidan de las bolas de fuego que les causaba mucho temor, todas estas personas abandonaron sus casas.

Dicen que pasó, hace como cien años, la gente del pueblo asistía la iglesia al caer la noche se oyó un ruido muy fuerte que al escucharlo se impresionaron, todos corrieron a salir para ver que era, vieron en el cielo una gran bola de fuego con flamantes rayos que se proyectaban al frente, este fenómeno pasó por encima del templo en dirección al monte cercano y desapareció.


La bola de fuego volvió una hora después en el mismo lugar, se cuenta que regresó muchas veces atemorizando a la gente del pueblo, se creía que se trataba de una bruja, los lugareños comenzaron a poner hierbas sobre sus puertas para que ese ser maléfico no entrara a las casas, así que a las siete de la noche todos se encerraban y nadie salía por las calles.

Se daban cuenta que la bola de fuego sobrevolaba sobre el pueblo la bruja tenía hambre, la leyenda cuenta que las brujas se alimentan de niños. Esto pasó en el pueblo, las brujas chupaban a los bebes y les dejaba moretones que apenas se veían, las madres ponían las hierbas en forma de cruz, pasaban las noches y los bebes con los moretones mas grandes hasta que morían.


Hasta que cierta noche una mujer que tenía gemelos oyó que los perros ladraban muy fuerte, pero no le dio importancia hasta que amaneció se dio cuenta que uno de los niños tenía moretones, esa misma noche volvió a oír a los perros pero los ignoró.

Pero en ese momento entro al cuarto de los niños con sus biberones y vio a una horrible mujer hincada junto un bebe absorbiendo su sangre, la mamá  dio gritos de terror y la anciana bruja salió volando por la ventana.

La mamá se acercó a sus niños y uno había muerto ya hacía varias noches le absorbía sangre se cuenta que desde ese momento las mujeres dormían junto a sus hijos y todavía así seguían muriendo los niños, poco a poco los pobladores se fueron, abandonando sus casas, desde ese entonces el pueblo se quedó vacío pero hasta ahora  se ven las bolas de fuego entre los árboles cerca de ese lugar abandonado.

FUENTE: https://mitoleyenda.com

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